Baltasar Gracián y la prosa barroca

Es uno de los ejemplos más destacados de la prosa barroca. Gracián fue jesuita y, aunque se llevó mal con quienes mandaban en su orden, los jesuitas, dedicó tiempo a escribir. De tal manera, que sus libros fueron prohibidos o publicados bajo un pseudónimo: Lorenzo, excepto el último, que está dedicado a la religiosidad y ya llevaba su nombre.

Primeras obras

Las primeras obras de Gracián se basan en la conformación de hombres perfectos. Su primera obra se denomina Héroes. Todas sus obras son en formato muy pequeño. Su segunda obra es El político, que está dedicada a Fernando el Católico, ya que sus modelos preferidos son los que parten de Aragón. Está basado en el panegírico de joven.

El siguiente es El discreto, en el que cada capítulo está escrito de una manera distinta (diálogo, carta, sermón…). Lo que veremos en el texto es que escribe el Oráculo manual, era muy corriente en ese momento recoger los dichos de personajes ilustres. Pero lo que hace es recoger la sentencia que ya habían aparecido en sus obras interiores, y así las convierte en sentencias llenas de contenido.

El otro es El arte de ingenio, donde explica todas las maneras que hay para demostrar ingenio, cómo se debe cultivar, etc., y lo hace con textos anteriores; de esa manera hay incluso fragmentos de obras que se han perdido y tenemos noticias de ellas gracias a El arte de ingenio. En parte, la obra que vamos a ver tiene siempre un juego de palabras que demuestra la agudeza y la forma de ingenio del autor.

El criticón

El criticón es la obra más importante de Gracián. Tiene 3 partes con una construcción alegórica, aunque se publicó en 2 volúmenes. Tiene una estructura de novela en cuanto a la organización según algunos críticos; para otros tiene ese sentido de preparación, de cómo el hombre se va haciendo hombre. Así, si lo consideramos novela, su estructura sería una novela cuya organización se basa en forma de viaje, de peregrinación. Se toma la peregrinación como vida y búsqueda de la inmortalidad. La inmortalidad tiene ese doble sentido: se puede adquirir por la fama, pero en el sentido cristiano, la inmortalidad se consigue alcanzando la vida eterna.

Le faltan elementos como las historias narradas por los personajes intercalados o la vuelta atrás en el tiempo. Se podría considerar novela griega, pero le faltarían muchas cosas de la novela griega. En la novela griega los personajes son dos femeninos y dos masculinos. Pero aquí, la peregrinación es realizada por dos personajes que son los dos personajes masculinos: Andrenio y Critilo. Andrenio es el hombre primitivo, el hombre más básico, y Critilo es mayor que Andrenio; en un momento descubrimos que son padre e hijo.

La novela se realiza en busca de Felisinda, con significado de la felicidad, que busca a Critilo, pero en realidad ese viaje de peregrinación tiene como meta Roma, la ciudad de la eternidad, la misma meta que tiene el Persiles y Segismunda de Cervantes. El peregrinaje sin vuelta atrás es un recorrido que parte de Portugal, atraviesa España, parte de Francia, los Alpes y baja por España hasta Roma. Se van encontrando en diferentes situaciones con diferentes obstáculos que los irán instruyendo para ser más hombres, más héroes, más prudentes, más discretos (inteligencia).

Todos los personajes tienen el significado alegórico de los protagonistas y, en esa formación que van consiguiendo, van además acompañados de personajes mitológicos que les sirven de instructores. En la primera parte les acompaña el centauro Quirón, evitando que caigan en determinadas trampas, lo que ocurre cuando llegan a la corte. En la segunda parte es Argos el que les acompaña.

En la tercera parte ya no tienen a nadie, están suficientemente formados. Está basado, en realidad, en las 4 edades del hombre, empezando desde la adolescencia; cuando llegan a Roma ya están en la senectud. En el momento del texto están entrando ya en el periodo de la madurez, incluso en la propia geografía va denotando el avance del hombre. El cruzar los Pirineos es un símbolo, al igual que el blanco de la nieve (canas, madurez).

Huesca, Lastanosa y el gabinete de maravillas

Nos situamos en la segunda parte del texto, donde están Critilo y Andrenio, acompañados por Argos, muy cerca de la ciudad de Huesca; de Huesca pasan después por los Pirineos. En esa ciudad vivió durante bastante tiempo Gracián. Había una casa de un noble, Juan Lastanosa, que aparece con el nombre de Salastano (Lastanosa descifrado). Este personaje era un noble con mucho dinero y, como era común entre los nobles, tenía una casa llena de antigüedades y de maravillas o curiosidades, porque la curiosidad es el primer escalón del conocimiento: con la curiosidad se despierta el deseo de saber; estos lugares están relacionados con el interés por conocer el pasado, la naturaleza, etc.

Desde el siglo XV los humanistas no solo coleccionaban obras, sino también objetos que les permitían saber sobre el pasado, especialmente monedas y medallas, que tienen caras y nos permiten ver cómo eran los emperadores, por ejemplo, y también permiten fechar a personajes de la antigüedad. Se iba a las ruinas para traer esculturas y todo tipo de objetos de la antigüedad; si a eso le sumamos el interés por la naturaleza, los fósiles, etc. Normalmente estaban organizadas como colecciones: primero en dos grandes bloques, que son el conjunto de las cosas naturales (naturalia) y, en segundo lugar, de las cosas hechas por el hombre (artificialia).

La casa no está organizada como solían estar, sino que está todo por toda la casa y mezclado. Se ha conservado una relación de cómo era la casa de Lastanosa, las partes que tenía el jardín y la relación de los objetos que había dentro, lo que nos ayuda a contrastar lo que aparece en el texto: lo que es ficción y lo que es verdad. Naturalia lo veremos en el jardín que atraviesan acompañados por el criado de Salastano. El segundo, en libros, en bibliotecas, en esculturas, pinturas, etc. Hay otros elementos mezclados que tienen que ver con lo natural. Los animales disecados no son los corrientes: son animales inexistentes, ave fénix, unicornio… Gracián está jugando con el significado simbólico. Hay de todo en cada una de las habitaciones de la casa.

El criado y el juego de palabras

El texto comienza ya con ese juego de palabras (maravillas, enseñanza, grandeza…) cuando ellos están ya muy cerca de Huesca, pasando cerca de la ciudad, cuando de pronto ven a un criado. Vemos el doble sentido que tiene toda la obra de Gracián: «maravilla corriente»: un criado, pero que va a ser un criado excepcional, y por tanto, maravilla, pero corriente como participio del verbo correr, una maravilla que está corriendo hacia ellos. Era una «maravilla corriente, un criado pronto» (quiasmo): la casa es un prodigio y su criado también.

El criado dice el máximo de cosas con el mínimo de palabras. A continuación explica por qué es una maravilla. La cualidad de todos los criados es que no tengan rapidez; él es rápido, un criado pronto. Esa maravilla se le añade cuando habla bien de su amo. Ya están admirados y el criado todavía no ha hablado. Es un criado de Salastano, su casa es de prodigios, pues el criado también es de prodigio. Es como una acción no solo de respeto, sino más todavía: para el criado, cada uno de los tres es extraordinario, no distingue entre los 3.

El ojo de Argos

Argos tenía muchos ojos, lo que implica también tener más conocimiento. El amo del criado quiere conseguir un ojo de Argos para ponerlo en su museo de maravillas, y para eso lo manda hacia ellos. Dice que su amo tiene una casa como gabinete de maravillas, pero que le falta ese ojo de Argos. El propósito no es solo material, sino que mediante su conocimiento se alcanza su inmortalidad, la fama. Lo temporal es la fortuna, la suerte buena o mala que se puede tener. La fama es la inmortalidad, lo que queda después de haber muerto. Vemos el juego de lo temporal (la fortuna) junto a lo intemporal (la fama). El juego entre lo temporal y lo eterno se ve como uno de los ejes fundamentales para entender qué significan las plantas de su jardín y las aves disecadas.

Por tanto, lo que van a hacer es ir a ver esa casa; ya no les acompaña Argos, ellos van conducidos por el criado. Argos accede a darle el ojo al criado. El ojo de Argos que le da al criado es el de su mano, y luego reitera por qué tiene que ser el de la mano. Se está refiriendo a que la vista engaña: no nos podemos fiar de lo que vemos; lo que vemos también hay que tocarlo, estar cerca de ello para saber qué es y no solo lo que nos parece por la vista.

Se está refiriendo a dos referentes, a dos episodios: uno, a Santo Tomás: cuando Jesucristo resucita, les llega a los apóstoles la noticia y todos lo creen excepto Tomás, que dice que hasta que no meta el dedo en la llaga no le creerá. De este modo está ese referente cristiano de no fiarse en lo que ven los ojos: hay que tocar la realidad. No hay que creer de inmediato. Y el segundo, a Alciato: donde tenemos una mano con un ojo. Los emblemas funcionan muy bien en el juego alegórico que pretende Gracián: resumen una idea y, al mismo tiempo, se nos queda grabada por el dibujo, como un arma de la memoria. Se ponen de moda los emblemas de Alciato. La mano en el ojo no cree solo lo que ve, tiene también que tocarlo.

Motivación de los personajes

La motivación de Andrenio y de Critilo es distinta. Andrenio, desde su ingenuidad, se siente atraído por la curiosidad y quiere ver la casa; Critilo quiere crear un vínculo amistoso con Salastano (aquí vemos la amistad que hubo entre Gracián y Lastanosa). Lo que hacen durante el viaje es que el criado les va preparando para las cosas que van a ver en la casa de Salastano y les va enumerando las maravillas artificiales que se van a encontrar.

Cita tres grandes naturalistas: Plinio (de la antigüedad), Gesner y Aldrovandi, que escribieron libros de animales; Gesner también escribió sobre los prodigios humanos. En estos libros científicos se describían y dibujaban los animales. Comienza citando estos libros dedicados a los peces, a las aves, a los hombres… y se detienen en los «artificialia». Había muchos cuadros que eran retratos. Salastano no los tiene en cuadros grandes, sino en pequeño: lo bueno si breve, dos veces bueno. Siendo tan pequeño, significa mucho. Lo que les interesa es por lo que deben ser recordados. El retrato más directo anima más y, por eso, lo que esté en medallas o esculturas anima a que los que vienen después intenten imitarlos. La imagen tiene mucho valor para Gracián. En estos libros no solo se describía al animal, sino que se hacía referencia a textos y a su significado simbólico.

Las cadenillas de Hércules: la elocuencia

Las cadenillas de Hércules: El criado destaca algo entre todos los elementos que tiene el amo en la casa. Se refiere a las cadenillas. Aquí el Hércules es el Hércules francés, muy usado por el rey francés Francisco I (primera mitad del siglo XVI). El primero que hace referencia a este Hércules es Luciano, donde se le llama Hércules Ogmio, y significa lo contrario: la otra cara del Hércules de los 12 trabajos. De ahí que signifique elocuencia. Salastano tiene en su casa las cadenas, es decir, el poder de la elocuencia, que sirve para atar mediante la palabra a los que le siguen.

Los jardines

Entran por el jardín. Sobre el jardín que rodea la casa tenemos documentación y dibujos. No solo entran directamente a la casa: entran no por la puerta principal, sino por donde están colocados los álamos, y van atravesando todo el jardín hasta llegar a la puerta trasera. Se entra por esa puerta porque ahí es donde se va a iniciar el doble sentido de los árboles y las plantas en general. Luego se pasará a los animales, que son pequeños; también tenía animales vivos e incluso estatuas.

Las plantas

El álamo es otro emblema de los de Alciato que tiene varios significados:

  1. Son plantas de Alcides, es decir, las plantas de Hércules, porque cuando bajó al infierno solo se refrescó con una corona de hojas de álamo. Así se relaciona la planta con la heroicidad eterna.
  2. Tiene el haz blanco y el envés oscuro. El propio álamo significa también el paso del día a la noche, la temporalidad.

Otras plantas que tienen flores tienen el mismo significado: lo temporal frente a lo eterno, porque las flores vienen a significar la brevedad para disfrutar de la vida. Sin embargo, las plantas que están en el jardín de Salastano son plantas que producen prodigio: estamos en ese estadio en el que la maravilla o el prodigio hace que, siendo símbolo de lo temporal, permita el cambio, la metamorfosis. La palabra maravilla podemos tomarla como referencia a todas las plantas. Sabemos que existe la flor de la maravilla, que es una flor que un día está mustia y al otro, lozana.

Se encuentra con un laberinto de azares. Sabemos por los documentos que existía un laberinto en el jardín de Lastanosa. Aquí tiene el sentido de la vida y el sentido del azar, la «fortuna». Con pocas palabras está caracterizando el sentido de la vida humana, que tiene que encontrar un camino porque es un laberinto, pero al mismo tiempo está zarandeada por los azares. Para los que no saben descubrir cuál es ese camino, lo que viven son riesgos, fortunas, azares; sin embargo, producen conocimiento, resultan evidentes para el que los descubre.

El estanque

Estaba en medio de un jardín con cisnes y un monumento en medio:

  1. «Gran espejo del cielo», es decir, la inmortalidad.
  2. Cisne «poeta». Cuando un poeta canta, de ahí «canoro cisne», a algún hombre lo convierte en inmortal.
  3. Culto Pindo, es decir, alegoría de las musas.

Otras plantas

Juegan con lo temporal y lo eterno, teniendo que ver con cómo se consigue ser eterno, transformarse el hombre, que es por definición temporal, en algo eterno:

  1. Yerba de los héroes, cuya propiedad es inmortalizarlo.
  2. Las raíces del loto, son las raíces amargas de la virtud, que en sí misma es áspera; vivir en virtud es una vida penosa, pero nos da sabrosos frutos del honor.
  3. «Flores de toda variedad, y todas raras».
  4. El amaranto, que también se transforma, porque cuando se toca cambia de color.

Los animales

También los animales pequeños van a ser maravillosos y raros. La sabandija significa el engaño y la envidia, porque las cuatro sabandijas que se citan tienen que ver con vicios que son explicados así antes de entrar en la casa:

  1. Camaleón: «representa la vanidad», porque durante todo ese tiempo se decía que el camaleón vivía del aire, como los vanidosos, y, por tanto, es un obstáculo para pasar a la fama.
  2. Las efímeras: es un animal como un insecto que significa la rapidez de la vida. Se suponía que nacían del agua y morían el mismo día que nacían. Viene a usar esta imagen porque el hombre es temporal y efímero, y a lo largo de su vida se comporta como si su vida no tuviera fin; así se explicaría la codicia (acumular bienes materiales), otro de los obstáculos para pasar a la fama.
  3. Aves del paraíso: es el orgullo; serían como aquellos que son oradores de «pico de oro» pero se presentan como si fuesen de otro mundo, como si estuvieran por encima de los demás, y de ahí, la soberbia. Estas aves eran traídas ya muertas, o incluso vivas, de la zona de Asia, porque se vendían muy bien por el bonito plumaje, pero la mayoría eran disecadas. Al disecarlas perdían los pies. Así, Gracián no dibuja algo ficticio, sino que existía en la realidad.
  4. La serpiente cerasta: también tiene existencia y significa el engaño, porque se supone que estas serpientes que andan escondidas en la tierra dejan fuera esos cuernecillos; otros animales se creen que son gusanos, y en ese momento la serpiente les ataca. También representa la lujuria. Se habla de arrastrarse y del sonido. Hace un juego de palabras entre el sonido y el modo en que esa serpiente se mueve, e incluso con su nombre. Esta serpiente danza haciendo eses y, por eso, sesea.

Museo de prodigios: el basilisco

Entran en la casa y quedan ambos admirados por las maravillas. De manera alternativa se van a ir presentando maravillas con significados negativos y positivos, y en ambos casos se va a dar el referente real de esa maravilla, como si realmente lo estuvieran contemplando, como si hubiera una muestra material. En el caso de los negativos se intentará negar su existencia; en los positivos, va a ser el referente de personas que han vivido o que viven como si fueran auténticos prodigios con las mismas rarezas.

Se refiere al basilisco como emblema de «engañar». Critilo dice que es una mentira algo que se desmiente a sí mismo, que se hace imposible. En la antigüedad se decía que el basilisco producía la muerte a todo aquel que lo mirara. Como nadie ha sobrevivido, dice Critilo, nadie puede demostrar la existencia del basilisco, y si alguien lo cuenta es porque este no mata cuando se le mira. Esta paradoja está en un poema de Quevedo. En algunos libros se da la fórmula para sobrevivir al basilisco: ponerle un espejo, para que se refleje y se mate a sí mismo.

Se le demostró a Critilo de dos maneras la existencia: 1) enseñándole uno embalsamado; 2) el basilisco como identificación con personajes poderosos: médicos, porque reducían la enfermedad con el «cristal» contemplando el orinal; abogados, que acaban con el contrario; amadas, que si las miras o te miran, te enamoran.

El unicornio y sus variantes

El unicornio tiene la cualidad de purificar las aguas que él toca con su cuerno. Ya desde el siglo XVI se confundía al unicornio con el rinoceronte. Su atribución medieval es ser capaz de eliminar el mal, contrarrestar el veneno de la serpiente. En el museo de Salastano se supone que hay objetos hechos con el material del cuerno del rinoceronte. Esto no quita que supuestamente hubiese en estos museos unos cuernos muy alargados atribuidos al unicornio; estos cuernos estaban tomados de un pez, el narval, y se vendían como cuernos de supuestos unicornios. Son animales que se consideran reales por los naturalistas. En el siglo XVI se llamaba al rinoceronte «abada». Se ven cuadros donde se pintan carruajes en los que se posan vírgenes tiradas por unicornios; de igual manera hay tapices.

a) Referencia nominal: hay objetos hechos mediante el cuerno del unicornio. Gracián hace hincapié en la cualidad salutífera del unicornio. Se va a referir a objetos usados por reyes para evitar su contaminación hasta el mundo. Su intención es referir la purificación de las aguas con las serpientes a la purificación de aquellos que han ido contra la religión católica, contra los herejes; por eso se refiere «al vaso de pureza de la fe de los católicos reyes». Salastano tiene los pendientes de la reina Isabel la Católica, un anillo y una caja. Se enseñan, por tanto, estos objetos como ejemplo de esa cualidad purificadora que tiene el cuerno del supuesto unicornio. En el museo de Lastanosa, en ese documento que tenemos sobre qué había, sabemos que hay un vaso de unicornio de cabida de onzas.

b) Referencia alegórica: se refiere a príncipes que han luchado contra los judíos, protestantes…

Puñales

El documento que se refiere a lo que tiene Lastanosa son armas que supuestamente tienen un alto significado histórico. Siempre son unas armas que son objetos materiales, pero que tienen un significado trascendente o alegórico. Lo que llama la atención de estas armas es que están por el suelo. Se dan dos puñales: uno de ellos asesinó a Julio César (el puñal de Marco Bruto) y otro, a Tarquino (el puñal de Junio). Con estos puñales se ha matado, aunque la muerte esté o no justificada. Ahora están en el suelo porque ya la hazaña que ellos significan o alegorizan no tiene ningún valor. Se refiere a la muerte del rey Carlos I de Inglaterra. Esto es un hecho coetáneo, porque se ha dado muerte a un rey cristiano, y los puñales que mataron a reyes paganos ya no tienen ningún valor. Están en el suelo porque no sirven para darnos ese significado trascendente.

Tritón, caracoles y la fama de los héroes

Critilo se fija en un caracol o caracoles. Critilo opina que no valen para estar en el museo. Se está haciendo una referencia al tema de las hazañas, de la heroicidad, de los héroes, que antes existían y ahora no. Las caracolas sirven como paso al siguiente prodigio, que es el del fénix. Se refiere a cómo han cambiado los tiempos: antes esa caracola era la llamada de los héroes, y ahora la usan los pastores para recoger los rebaños.

El ave fénix

Salastano le va a mostrar las plumas del ave fénix; ya no es ese basilisco embalsamado, sino que lo que tiene son las plumas. El significado de las plumas respecto a la heroicidad es el vínculo entre la pluma y el escritor: las hazañas de un héroe se escriben. Los héroes llevan cascos como los penachos del ave fénix. Los cascos llevaban también penachos de plumas; es el rasgo más característico de los héroes.

Los demás se sonríen porque, si hay un prodigio que les parece casi imposible de tener en el gabinete y demostrar su existencia en este mundo, es el ave fénix. Solo hay un ave fénix en el mundo, y cuando llega a determinada edad prepara su altar mediante leña, se deja quemar y renace de sus cenizas. Nos lleva a los ritos cristianos: el de resucitar, solo y ser único. En tres días ya tiene su aspecto normal, como los tres días cristianos de la resurrección de Jesús. Aquí encuentra referentes del ave fénix refiriéndose a la cualidad de ser únicos. Va enumerando diferentes personajes que son únicos en sus momentos, en su cargo, en su actuación: «una sola en cada siglo». Hay una crítica: el dinero lo consigue todo, el dinero todo lo puede. El emblema de la casa de Lastanosa es el ave fénix. Así Gracián, mencionando a esta ave, también hace una mención a Lastanosa. Después de la intervención de Salastano, todos se convencieron de la existencia del ave fénix.

El pez rémora

Critilo piensa que hay algo más imposible. Salastano piensa que es sobre el pez rémora. Es un pez pequeño, pero que tiene una fuerza como ningún otro, porque si se coloca debajo de un barco hace que no se mueva, aunque tenga las velas alzadas. Aparece en algunos naturalistas con el nombre de echeneis. Es como un pez prodigioso. Quevedo lo identifica con el castigo por el pecado. Este no podría llevar a más posibilidades, teniendo en cuenta la nave como vida y el puerto como la inmortalidad. Todas las imágenes que están en la poesía y en toda la literatura: por eso, el pez rémora se puede identificar con el pecado, porque impide que el navío llegue a la inmortalidad, al puerto.

El pelícano

El animal mitológico al que se está refiriendo, o por el que quiere preguntar, es el pelícano. Es un ave de referencia usual. Al pelícano no lo puede tragar; se refiere a un significado alegórico y moral: el pelícano es un pájaro que, según los bestiarios, tiene asociada una cualidad extraordinaria, como connotación negativa, que es la que parece tener aquí. Fue el mito del propio Jesucristo, por eso tiene un significado tan especial: el del pelícano como Cristo. Si vamos a otros textos, el pelícano significa otra cosa. Es el único misterio por ese simbolismo del pelícano con respecto a Cristo. No encontramos ninguna alusión a un animal disecado como en el caso de otros animales anteriores. Esto es lo más oscuro de todas las prestaciones alegóricas por parte de Gracián.

Un oidor se está refiriendo a un juez que no tiene la mano puesta, que no se deja comprar, pero que sea aplaudido, que se pueda alabar. Todos los nobles no tienen dinero, están todos empeñados; una reina fea, un poeta rico… El significado de mundo aquí es «sucio».

Seminario: El sueño del infierno de Quevedo

Composición de los sueños

La obra se compone de la siguiente manera: El sueño del juicio final (1606), El aguacil endemoniado (1607), Sueño del infierno (1608), El mundo por dentro (1612). Publicados en Barcelona en 1627.

Hay dos visiones del infierno: Quevedo y Dante.

Principios dantescos en Quevedo

  • Esquema básico general de acción: viaje al trasmundo.
  • Dos caminos a elegir.
  • Presencia de un guía.
  • Principio conversacional: diálogo como emisor de las opiniones del autor.
  • Introducción de personalidades históricas en la visión del más allá.

Sin embargo, existen divergencias con la visión de Dante: reduce, esquematiza y parodia el modelo de visión religiosa dantesco. Distinta entrada al infierno: se rompe con el escenario de terror y majestuosidad recreado en la Comedia. El sueño del infierno mezcla lo burlesco con la teoría moral; la Divina Comedia tiene alto nivel teológico y estilístico.

Ordenación y penas

La ordenación y las penas están presentes tanto en la Comedia como en los sueños: criterio moral de organización según la culpa y en orden ascendente. La izquierda como dirección. Culpas regidas por contrapaso y por analogía. Modalidades de castigo: fuego, demonios, castigadores, agua hirviendo…

Presente en Quevedo: el ingenio conceptista como criterio organizador; distribución según oficios y estamentos.

La herencia lucianesca

Los falsos filósofos y el hipócrita: «la vida no es para la filosofía, sino la filosofía para la vida». El pobre no está presente en el infierno. La vanidad de la vida, la muerte y los funerales: ceremonias como escenario de pomposidad y codicia. El infierno: escenario donde rebajar a los ricos. La oración relegada al ridículo. La forma: diálogos llevados a la perfección en Luciano. En Quevedo, la palabra queda subordinada al concepto.

Recurrencias creativas en el Crotalón y en los sueños

El sueño como marco, la sátira como objetivo: el sueño como elemento desengañador, medio para conocer la verdad. Sociedad sometida a análisis; denuncia de la decadencia social y la hipocresía humana. Translación de lo terrenal a lo infernal. Agresiva parodia de la sociedad.

El viaje como itinerario narrativo: sátira que conduzca a la verdad y motive a la reflexión. Trastrueque de la realidad. Cambio de relaciones. Nueva perspectiva que desengaña un valor oculto. Viaje con un doble camino en Quevedo y sin elección en Villalón.

Escenarios y personajes del ámbito infernal

Abandono de la topología pagana de Luciano, aunque Villalón mantiene algunos monstruos. Se incluyen elementos urbanos: galerías, estancias, cárceles… Un «yo» que camina a voluntad y otro «yo» que lo hace por obligación. Infierno caótico y terrorífico en el Crotalón frente a un espectáculo cómico y grotesco. Quevedo expone una ultratumba que difiere poco del espacio terrenal.

Pecados y castigos

Tormentas físicas en la obra de Villalón. Quevedo intelectualiza el castigo.

La fórmula dialogal

El gallo Menipo de El Crotalón hace continuas preguntas a su guía e intercala historias. Al no haber un guía presente en el sueño, se abre el diálogo a dos o más voces.

Por lo tanto, hay similitud de resultados ante una misma literatura (la lucianesca) y un mismo fin (el satírico-burlesco). Adaptan a un propósito los elementos y recursos que la tradición de la visión del infierno les ofrecía. Dos obras que se brindan como piezas cercanas de un mismo juego literario.

Fin del tema 4