El título de Reyes Católicos

En 1496, el papa Alejandro VI les concedió el título oficial de Reyes Católicos. Dirigida a “Fernando e Isabel, Rey y Reina Católicos de las Españas”, la bula invocaba diversas razones para dicho título: por haber restablecido la paz y la unidad en sus pueblos; por la reconquista de Granada, con la finalidad de dar gloria a Dios y propagar la fe cristiana; por la expulsión de sus reinos de los judíos, enemigos de la religión católica; por haber contribuido a restablecer la dignidad del Papado; por sus campañas en el norte de África; y por el ejemplo que daban a los demás monarcas.

La unidad religiosa

  • La España de las tres religiones: cristianos, judíos y musulmanes.
  • La fe cristiana como fundamento de la nueva monarquía.
  • El Tribunal de la Inquisición (1478-1480) para la vigilancia de la ortodoxia.

Creación de la Inquisición

El dominico sevillano Alonso de Hojeda convenció a la reina Isabel de la existencia de prácticas judaizantes. Tras un informe de Pedro González de Mendoza y Tomás de Torquemada, el 1 de noviembre de 1478, el papa Sixto IV promulgó la bula Exigit sinceras devotionis affectus. El nombramiento de los inquisidores era competencia exclusiva de los monarcas.

La Inquisición en los reinos hispánicos

Castilla y Aragón

En Castilla, la actividad comenzó en Sevilla y Córdoba. Para 1492, existían tribunales en ocho ciudades. En Aragón, el proceso fue más problemático debido a la resistencia local, pero en 1483 Torquemada fue nombrado inquisidor general de Aragón, Valencia y Cataluña, convirtiendo a la institución en un mecanismo al servicio de la Corona.

Funcionamiento y procesos

La Inquisición funcionaba conforme al derecho canónico. El proceso incluía:

  • Edicto de gracia: Posibilidad de reconciliación voluntaria.
  • Secretismo: Delaciones anónimas sin posibilidad de conocer al acusador.
  • Proceso: Interrogatorios, uso de la tortura (no sistemática) y sentencias que iban desde la abjuración hasta la «relajación» al brazo secular (hoguera).

El sistema polisinodial y el gobierno de Carlos V

Tras el regreso del rey a Castilla en 1522, se impulsó el régimen de Consejos para la administración de la Monarquía. Destaca la figura de los secretarios, quienes se convirtieron en gestores clave de la voluntad real, controlando la correspondencia y el acceso al monarca.

Felipe II: Hegemonía y conflictos

La guerra con Francia y la Paz de Cateau-Cambrésis

Felipe II consolidó la supremacía hispánica tras las victorias en San Quintín (1557) y Gravelinas (1558). La Paz de Cateau-Cambrésis (1559) marcó un siglo de preponderancia española y se selló con el matrimonio del rey con Isabel de Valois.

La revolución de los Países Bajos

El conflicto estalló por motivos religiosos y políticos. La aplicación de los acuerdos tridentinos y la represión del Duque de Alba radicalizaron la situación. Tras la muerte de don Juan de Austria, Alejandro Farnesio logró estabilizar parcialmente la situación mediante la Unión de Arras, aunque las provincias del norte (Unión de Utrecht) persistieron en su rebeldía.

España contra Inglaterra

La tensión por la piratería y el apoyo inglés a los rebeldes flamencos culminó en el envío de la Grande y Felicísima Armada en 1588. A pesar de las dificultades meteorológicas y el fracaso del plan de invasión, España mantuvo un equilibrio de fuerzas en el Atlántico, frustrando los ataques corsarios a la Flota de Indias durante la década de 1590.