¿Qué es la violencia?

Según diferentes organismos internacionales, la violencia representa:

  1. Un obstáculo para el desarrollo de las naciones.
  2. Una amenaza para la salud pública que pronto superará a las enfermedades infecciosas como causa principal de morbilidad y mortalidad prematura en el mundo.

Los organismos internacionales señalan que la violencia causa casi más muertes que las enfermedades. Puede definirse como la expresión o manifestación abierta de comportamientos que implican forzar a alguien a realizar acciones que le pueden perjudicar a sí mismo o a otros. Puede ser física o psicológica. Constituye un ejercicio de poder o de dominio, dado que supone someter la voluntad del otro e implica maldad al buscar infligir un perjuicio deliberado.

Existen diversas formas de violencia, entre las que destacan: verbal, chantajes, manipulaciones, insinuaciones y rumores, descalificaciones y valoraciones despectivas, fanatismos ideológicos y religiosos, intransigencia y expresiones racistas, xenófobas y sexistas.

Características de un acto de violencia

  • Inmediatez
  • Discontinuidad
  • Desproporción respecto al fin
  • Imprevisibilidad
  • Falta de persistencia
  • Dominio de las emociones o pasiones
  • Ausencia de medida
  • Despersonalización o enajenación
  • Ruptura de la comunicación

Las causas de la violencia

Entre sus principales detonantes se identifican bases de tipo biológico (genético), la ingesta de bebidas alcohólicas y drogas, el aprendizaje adquirido en la familia, en la calle o en los medios de comunicación, así como diversos factores demográficos, económicos y culturales.

Clasificación y tipología de la violencia

La violencia es un fenómeno complejo, multidimensional y sujeto a múltiples factores psicológicos, biológicos, económicos, sociales y culturales. Esta multidimensionalidad genera distintas manifestaciones según diversos criterios:

  • Según las víctimas: niños, jóvenes, mujeres, ancianos, entre otros.
  • Según los agresores: pandillas, bandas, policía, etc.
  • Según la naturaleza del comportamiento violento: física, psicológica, sexual, etc.
  • Según la intención: instrumental o emocional.
  • Según el lugar: urbana o rural.
  • Según la relación entre la víctima y el agresor: social, intrafamiliar, laboral, etc.

Explicaciones teóricas de la violencia

La presencia de la violencia en la sociedad suele abordarse mediante dos corrientes teóricas fundamentales:

  1. Teoría pesimista o instintivista: defiende que la violencia es tan antigua como el ser humano y permanece invariable al ser imposible desprenderse de ella. Se concibe como una condición fatal e inseparable de la propia naturaleza humana.
  2. Teoría optimista o ambientalista: sostiene que la violencia actual es mayor que la de épocas pasadas, pero puede atribuirse a una crisis de transformaciones sociales, la más intensa y acelerada experimentada en la historia.

Modelos sobre la naturaleza de la violencia

  • Modelos psicopatológicos: la conciben como producto de determinadas patologías o trastornos psicológicos, remitiendo a una explicación individual de la conducta violenta.
  • Modelo de interacción: se apoya en la teoría de sistemas y la define como el resultado de la interacción entre múltiples y diversos ámbitos.
  • Modelo de los recursos: la interpreta como consecuencia directa de la pobreza; la privación de recursos engendra miseria y marginación, derivando en actitudes y conductas violentas.
  • Modelo sociocultural: considera que la violencia reside en la propia sociedad y surge de la convivencia cotidiana entre individuos.
  • Modelo de atribución de significado: sitúa la culpa en un tercero, confiriéndole a la acción violenta cierta justificación o racionalidad subjetiva.
  • Modelo de la catarsis: postula que el individuo violento libera emociones intolerables mediante la agresión, experimentando alivio.

Percepción y tratamiento mediático de la violencia

Difusión espacial y omnipresencia

El entorno contemporáneo se encuentra globalizado y unificado por el flujo informativo, aunque también distorsionado. La violencia se erige en un factor omnipresente en los medios de comunicación: no se exhibe como anomalía, sino como un elemento normalizado. Asimismo, suele captar atención mediática únicamente aquella violencia que resulta progresivamente más destructiva, propagando la percepción de que se trata de un fenómeno generalizado y omnipresente.

Concentración temporal

Los medios cubren un extenso abanico de acontecimientos de manera inmediata; muchos quedan relegados rápidamente al surgir nuevos focos de interés. No obstante, la violencia opera como un telón de fondo constante, dotado de continuidad y permanencia temporal. Aunque los medios difunden contenidos violentos con regularidad, la habituación social impide advertirlo, a excepción de sucesos con tintes novedosos.

Extensión

La exposición continua a episodios violentos desdibuja el significado riguroso del concepto. La violencia deja de percibirse como una práctica acotada y pasa a entenderse como una dimensión inscrita en cualquier actividad de la vida cotidiana.

Distinciones conceptuales: violencia, fuerza y agresividad

  • Violencia: etimológicamente emparentada con la noción de violar, opera desde el desprecio y se sitúa en oposición directa al respeto. Mientras el respeto evoca la noción de fuerza legítima, el desprecio activa la violencia. Ambos conceptos convergen en acciones de imposición o coacción —orientadas «contra» un individuo sin su consentimiento—, manifestando un afán de control y dominio. No obstante, la violencia es una construcción netamente humana y cultural compuesta por conductas deliberadas para ejercer subordinación.
  • Agresividad: constituye una facultad biológica presente en todos los seres vivos. Es innata, inevitable y representa el mecanismo adaptativo del organismo para responder y defenderse frente a amenazas externas.

Manifestaciones específicas de la violencia

La violencia en los jóvenes

Se concentra predominantemente en entornos urbanos y suele vincularse al fenómeno de las pandillas. La marginación y la exclusión social incitan a la juventud a adoptar los contravalores de una cultura violenta, orientando sus pautas de conducta hacia la figura del antihéroe frente a la carencia de referentes positivos. Determinadas manifestaciones poseen un perfil marcadamente juvenil:

  • Violencia racista y xenófoba
  • Violencia nacionalista
  • Violencia antisocial
  • Vandalismo
  • Violencia en el ámbito familiar, deportivo (como el fútbol) y escolar

Violencia de género

Constituye una manifestación de relaciones de poder históricamente asimétricas entre hombres y mujeres. Se trata de una forma de violencia estructural sustentada en la pretendida superioridad masculina que trasciende el ámbito privado. Más del 90 % de los delitos violentos son perpetrados por varones. Las estadísticas de mujeres asesinadas por parejas o exparejas crecen al compás de la concienciación social. Este problema se intensifica en colectivos de mujeres migrantes o en culturas marcadamente machistas que conciben a la mujer como una pertenencia supeditada al hombre. En este contexto, proliferan tácticas de manipulación emocional orientadas a suscitar culpa, confusión, depresión, vergüenza y miedo.

El periodismo de sucesos

Elementos indispensables en la información de sucesos

  1. Explicación escueta y organizada: relato ordenado mediante una estructura de interés decreciente, concebido para retener el interés del público hasta el desenlace del texto.
  2. Mención de los protagonistas: identificación de las partes involucradas (víctimas e imputados o detenidos, si existieran), al margen de su condición.
  3. Contexto espacio-temporal: precisión explícita sobre el lugar y el momento en que se produjeron los hechos.
  4. Circunstancias contextuales: antecedentes y detalles periféricos indispensables para comprender el acontecimiento dentro de sus parámetros objetivos.

Géneros informativos aplicados al suceso

La crónica

Es el género periodístico más idóneo para dar cobertura a la actualidad de los sucesos diarios. Ofrece una gran flexibilidad narrativa, facultando al periodista para incorporar valoraciones e interpretaciones que aporten un enfoque personal y resalten la dimensión humana del acontecimiento. Demanda un conocimiento directo de los hechos por parte del profesional y concede un lugar prioritario a la vertiente emotiva o sentimental.

El reportaje

Brinda una reconstrucción exhaustiva, estructurada y coherente del suceso, aunando valor informativo y una factura literaria cuidada. Al publicarse con posterioridad a los hechos, otorga un margen temporal idóneo para profundizar en la verificación documental y el examen de los datos. Presenta dos ventajas cardinales:

  • Permite abordar realidades complejas, traumáticas y desconcertantes a través de múltiples perspectivas.
  • Posee una estructura flexible que tolera la integración de recursos procedentes de la noticia, la crónica, la entrevista o las columnas de opinión.

Un referente histórico de reportaje elevado a la categoría literaria es Relato de un náufrago, de Gabriel García Márquez. Sus orígenes en la prensa escrita se sitúan en 1818 con la cobertura de un crimen en las afueras de París, consolidándose en las publicaciones ilustradas y revistas hacia finales del siglo XIX.

Para su óptima realización, exige cumplir tres condiciones:

  1. Abordar la información con la profundidad suficiente para responder a las seis preguntas clásicas del periodismo (las 6 W).
  2. Fundamentar el relato en un proceso riguroso de investigación y contraste de datos.
  3. Elaborar una narración ágil y cautivadora, provista de calidez humana para enganchar al lector.

La entrevista

Su relevancia radica en la información inédita aportada de primera mano por el interlocutor. Resulta crucial crear una atmósfera propicia para que la fuente se exprese con comodidad. Requiere del periodista dotes de diálogo y una fina percepción para interpretar testimonios, silencios y lenguaje gestual. Cuando el interlocutor es el autor material de un delito, el desafío se acentúa: exige distanciarse de los propios prejuicios y mantener una postura abierta y ecuánime dirigida exclusivamente a esclarecer los hechos para la audiencia.

La opinión

Espacios destinados a reflexionar sobre el impacto y las implicaciones de lo sucedido mediante argumentos, valoraciones y juicios críticos. Se reservan para episodios de notable conmoción pública (como los atentados del 11-M). No suelen ser redactados por especialistas en crónica negra ni se hallan sujetos a cánones estilísticos rígidos.