Características de las Etnias de la Costa

Los Huancavilcas, Manteños y Punaes

Estos pueblos eran diferentes y estaban vinculados estrechamente en su vida a las actividades marítimas. Están ubicados en las provincias de Guayas y Manabí.

De estas, 343.018,17 hectáreas corresponden a 47 comunas con títulos de propiedad y 172.087,96 hectáreas en posesión de 15 comunas que están luchando por su legalización correspondiente.

Según la investigadora Silvia Álvarez, se estima una población aproximada de 100.000 habitantes.

Actualmente viven de las actividades agropecuarias, la pesca y el turismo.

A pesar del proceso de mestizaje y de ser identificados como «Cholos» o «Montubios», en la década de los 80, estos pueblos iniciaron una reconstrucción de su identidad indígena como parte de la revitalización de nacionalidades y pueblos indígenas que se ha dado en el Ecuador, la defensa de sus tierras comunales y la reivindicación de la arqueología de la zona.

Principales Retos

  • Falta de personería jurídica de algunas comunidades.
  • Titularización de sus tierras comunitarias.
  • Fraccionamiento de algunas comunas por la venta ilegal de tierras.
  • Consolidación de una organización sólida que defienda sus derechos fundamentales.
  • Reafirmación de sus identidades propias.

Las nacionalidades y pueblos indígenas de la Costa están organizados en la Confederación de las Nacionalidades Indígenas de la Costa Ecuatoriana (CONAICE).

Otros grupos están radicados en los ríos Cayapa, Onzole y Canandé del Cantón Eloy Alfaro. Poseen una extensión territorial de 115.000 hectáreas. Adicionalmente, realizan actividades artesanales, recolección de frutos y tallado de madera.

Diferentes costumbres, creencias y tradiciones envuelven nuestro país de principio a fin; todos aportamos con lo que somos y vamos pintando de vivos colores nuestro querido Ecuador.

De esta cifra, muchos habitantes conforman etnias con costumbres e ideologías distintas a las del resto, como las mencionadas anteriormente. A continuación, daremos una pequeña pero profunda revisión a algunas de ellas:

Principales Etnias de la Sierra

Ecuador es una nación multiétnica y pluricultural; hay una variedad de rostros y de cultura. Allí podemos ver la diversidad de etnias existentes, cada una con aspectos que las caracterizan.

Pueblo Otavalo

Su nombre se debe a que se encuentran en las cercanías de la ciudad de Otavalo, en la provincia de Imbabura. Se caracterizan por hablar Kichwa y castellano como segunda lengua. Su comunidad se organiza en alrededor de 157 comunas.

Su economía es básicamente agraria y también basada en el comercio nacional e internacional de productos artesanales. Su organización familiar es monogámica; sin embargo, debido a la actividad comercial, el desarrollo del mismo y la migración a las zonas rurales, han adoptado otras formas de organización como son por contrato o unión libre.

Su idioma es el Kichwa. Son muy cotizados sus tejidos, accesorios, manualidades y adornos.

«Para mí, el tener estos hermanos ecuatorianos me llena de orgullo, pues sé que son gente trabajadora, honesta y que, sobre todo, hacen quedar bien al país».

Pueblo Saraguro

Se extiende desde el extremo noroccidental de la provincia de Loja, hasta casi llegar a la Cordillera del Cóndor en la provincia de Zamora Chinchipe. A diferencia de los Otavalos, este pueblo se organiza en 183 comunas aproximadamente. En la organización social, los Saraguros tienen como modelo principal la familia nuclear.

Esto solo se da si la esposa es estéril o por muerte de la misma. Es una etnia indomable y brava. En lo que se refiere a expresiones culturales, los Saraguros son constantes en sus costumbres y tradiciones heredadas de sus antepasados.

«Este es uno de los pueblos que, para mí, mantienen sus costumbres intactas. No debemos menospreciar a ningún grupo étnico, pues ellos, como todos, merecen respeto y admiración por ser tan trabajadores».

Pueblo Natabuela

Ubicados en el cantón Antonio Ante. El espacio territorial en el cual están asentados se encuentra aproximadamente a 8 kilómetros de la ciudad de Ibarra. Los Natabuela tuvieron acceso a la tierra a través de la parcelación de la hacienda Anafo, en la cual trabajaron como peones; a cada uno le fue dado un pequeño lote de terreno que, con el tiempo, se fue subdividiendo como producto de herencias sucesivas, aspecto que ha conducido a un grave deterioro de sus condiciones económicas.

No tienen tierra comunal; los lotes son individuales y pequeños, de 500 m² cada uno en promedio. Esta cultura de mediana estatura se dedica a las labores del campo. Se caracteriza principalmente por sus tradiciones y celebraciones culturales manifestadas en los meses de abril, julio y octubre.

No es menos importante lo vistoso y llamativo de su vestimenta, única en el mundo, en la que predomina el excelente bordado hecho a mano y que se le puede apreciar con mayor vistosidad en los días festivos del pueblo. Su máxima organización representativa son el Consejo de Alcaldes y el Gobernador del Pueblo.

Así mismo, continúa vigente la práctica de la medicina ancestral conocida como Jambi Yachak. Los Natabuela valoran la presencia y participación de la mujer en todos los aspectos.

«Qué gratificante es para mí saber que para el pueblo Natabuela la mujer no sirve solo para la crianza de hijos, sino que es tomada en cuenta para roles importantes dentro de la comuna».

Pueblo Salasaca

Esta etnia es considerada como uno de los grupos más interesantes por la conducta social que muestran, arisca y rebelde, sin querer integrarse con los blancos, viviendo aislados y en su propio entorno. Es uno de los pueblos más representativos de la comunidad indígena.

Pueblo Cañari

Pertenecen a la nacionalidad Kichwa. Son una etnia muy ordenada y tranquila. No solo utilizan la fuerza de trabajo, sino también los conocimientos y manifestaciones culturales que pueden rendir beneficio para su gente. Su constancia y dedicación los hace queridos en el país.

«Qué grato es para mí saber que no se ha perdido la tradición de las fiestas indígenas; eso me llena de satisfacción y me da orgullo decir: ¡soy ecuatoriana!».

La identidad cultural es el conjunto de valores, tradiciones, símbolos, creencias y modos de comportamiento que funcionan como elemento cohesionador dentro de un grupo social y que actúan como sustrato para que los individuos que lo forman puedan fundamentar su sentimiento de pertenencia. No perdamos la perspectiva de lo que somos en realidad. Debemos ser tolerantes con estas etnias y, más que todo, debemos sentir orgullo, pues ellos hacen de nuestro país un lugar rico en cultura y tradición. “Basta de discriminaciones”.

Características de las Etnias de la Amazonía

Nuestro país posee numerosas etnias, en especial en la región amazónica. Allí podemos encontrar grupos tales como los: Siona-Secoya, Huaorani, Záparo, Shuar, Achuar, etc.

Shuar

Más conocidos como “jíbaros”; sin embargo, a ellos no les agrada esta denominación. Su lengua es el Shuar chicham. Se denominan a ellos mismos como untsuri shuar, que significa «gente numerosa». Viven de la caza, pesca y recolección de frutos.

Los Shuar sufren una pérdida de sus tierras, lo que los está llevando a perder su identidad. Esta etnia se encuentra expuesta a una discriminación sociocultural cada vez más notoria, por lo que se están desintegrando; sin embargo, están participando en programas para rescatar su identidad.

Achuar

Al igual que los Shuar, su lengua proviene del tronco lingüístico Jivaroano. Su población se encuentra tanto en nuestro país como en Perú. Esta etnia mantiene sus antiguos hábitos, practicando aún la caza, pesca y recolección de frutos para su autosubsistencia.

Záparo

Esta etnia ha sido la menos estudiada en el Ecuador y no se conoce mucho de ella. Su idioma oficial es el Zápara, que con el pasar de los años se está perdiendo.

Cofán Dureño

Sus idiomas oficiales son el español y el A’inagae. Subsisten con la elaboración de artesanías, cultivo de café y algodón, y viven de la pesca y la caza.

Como podemos observar, en nuestro país existe una gran variedad de etnias que aún mantienen su cultura. Sin embargo, debido a la ambición del ser humano por expandirse, estamos acabando con las tierras de estas etnias, lo que las está llevando a desintegrarse. Cada día los estamos arrastrando más a la sociedad en la que vivimos y muchos de ellos se dejan llevar y entran en nuestro mundo, que es totalmente distinto al de ellos. Tal vez creen que al integrarse a nuestro modo de vida dejarán de ser discriminados; sin embargo, deberían estar orgullosos de tener una identidad propia, de ser parte de una etnia, ya que por ellos se dice que el Ecuador es grande y rico gracias a la variedad de culturas que existen. Si nosotros mismos somos los que destruimos estas etnias o, peor aún, los incitamos a su propia autodestrucción, perderemos lo que nos hace grandes.

Parte de ser único es conservar nuestras raíces, y las etnias del Ecuador están haciendo lo posible para no perderlas, por lo que mantienen sus costumbres y vestimentas, e incluso sacan provecho de esto al generar turismo. Las etnias son una parte importante para nuestro país, ya que aportan económicamente, por lo que deberíamos hacer lo posible para no perderlas y concientizarnos de que ellos son maravillosamente ricos en cultura.

Las Principales Etnias de la Amazonía: Tradición y Supervivencia

La Amazonía, por su condición, ha sido el espacio geográfico para albergar etnias culturales muy particulares. Rodeados de selvas, montañas y exuberante vegetación, es el espacio adecuado para conservar la memoria cultural de nuestros ancestros.

En la Amazonía se encuentran varios grupos étnicos, pero los predominantes, tanto por su número de integrantes como por su memoria y práctica cultural, son los Shuar y los Achuar. Muchos de ellos no tienen acceso a la comunicación y están relegados de la sociedad; son una de las pocas etnias que aún habla su lengua nativa como su único idioma. No saben leer ni escribir en el sentido convencional, pero no podemos hablar de un analfabetismo, pues ellos tienen su propia forma de comunicación basada en su lengua aborigen.

Los Shuar y los Achuar son etnias constituidas por grandes tribus. En la antigüedad solían ser una sola gran etnia, madre de todas las demás, pero debido a los cacicazgos y la época de colonización, se suscitaron una serie de acontecimientos, en su mayoría limítrofes, que provocaron la separación y ruptura de lazos entre estas dos etnias. Se presume que ellos fueron los primeros en crear la conocida “Chicha de Jora aplastada y masticada”; también fueron los primeros en descubrir el método de reducción de cabezas humanas (Tzantza), que solía ser utilizado como una forma de castigo.

Viven de la caza y de los frutos silvestres, tal como en las épocas ancestrales. La naturaleza les provee lo necesario para vivir, aunque son practicantes de la agricultura, la pesca y, en muchos casos, del comercio entre tribus. Aún practican la reducción de cabezas para animales salvajes; ya no se realiza para seres humanos como en épocas remotas. Esta práctica consiste en extraer los líquidos de la parte interna de la cabeza, dejándola del tamaño de 7 cm o menos. A su vez, se mantienen leves enfrentamientos entre etnias.

La medicina es otro aspecto fundamental que los caracteriza. Al mantener contacto con la sociedad, se han visto obligados a descubrir los poderes de la naturaleza para curar sus enfermedades. Una de las plantas más utilizadas es la “Dulcamara”, famosa por sus poderes para combatir enfermedades como el cáncer e incluso contrarrestar ciertos efectos del VIH.

La colonización agresiva está terminando con la existencia de estas etnias. Aunque la medicina natural es una alternativa, el avance de la sociedad hace que antropólogos, historiadores y sociólogos intensifiquen sus investigaciones. Es irreversible el hecho de que nuestros pueblos ancestrales sean absorbidos por procesos socioculturales que colaboran con la desaparición de los grupos étnicos que constituyen nuestra memoria cultural. A su vez, es lamentable saber que día a día estas etnias corren peligros múltiples, tales como las consecuencias terribles que ha traído la explotación de petróleo en estas zonas. A pesar de que este sea un bien necesario para la economía, considero que es un acto execrable que no se respeten los sectores en los cuales habitan las etnias de la Amazonía, así como su flora y fauna. Debemos respetar el hecho de que representan un pasado que no debemos olvidar, pues de ahí vienen nuestras raíces indígenas y nuestra identidad.

Las etnias de la Amazonía aún existen y es nuestro deber cuidarlas y respetarlas. Desde mi punto de vista, me siento orgullosa de ser ecuatoriana porque aún puedo tener a mi alcance la oportunidad de descubrir mis raíces y mis orígenes; eso es algo que no se puede comprar ni comparar con nada en el mundo.

Pueblo Afroecuatoriano: Historia y Cultura

La población negra, a pesar de haber sido condenada en innumerables ocasiones a malos tratos, es unida y emprendedora. Su vida se remonta a los siglos XVI, XVII y XVIII, durante el comercio de esclavos, que dejó a muchos extranjeros provenientes de África asentados en nuestro país. Crearon así un pueblo cultural que llegó a nuestro país constituyendo un determinado grupo social.

La inmersión de los pueblos africanos en nuestro país ha significado que algunos de sus miembros se expandan a través de las regiones y provincias del Ecuador. Los asentamientos se encuentran principalmente en Esmeraldas, el Valle del Chota e Imbabura.

La población afroecuatoriana se caracteriza por su alegría y simpatía. Su aspecto más visible es la música, la cual nace al norte de la provincia de Esmeraldas, donde se conservan los ritmos de los afrodescendientes utilizando instrumentos como la marimba y los tambores.

Por otro lado, están las comunidades negras del Valle del Chota, al norte de la Sierra, donde se desarrolló el ritmo conocido como “Bomba del Chota”, generalmente tocado por guitarras y tambores. Los dos tipos de música difieren mucho entre sí: la música esmeraldeña es más fuerte en su herencia afro, mientras que la bomba del Chota evidencia influencias indígenas y mestizas acentuadas por su desarrollo en la Sierra ecuatoriana.