Trabajo Social Crítico (TSC): Transformación y Estructura

El Trabajo Social Crítico (TSC) busca entender y transformar la realidad social y las estructuras dominantes que generan problemáticas. No se conforma con soluciones temporales o individuales; su objetivo es modificar las estructuras que causan injusticias y empoderar a los grupos oprimidos para que luchen por una sociedad sin dominación.

Este enfoque cuestiona las visiones tradicionales que responsabilizan al individuo de su situación (por ejemplo, atribuir la pobreza a la falta de esfuerzo sin considerar el contexto). Propone una mirada amplia que comprenda las complejidades sociales, las relaciones de poder y la reproducción de las desigualdades.

Pilares del TSC

  • Mirada estructural: Superar el enfoque individualista. Ante una persona sin hogar, el TSC cuestiona la falta de vivienda accesible, las fallas en las políticas públicas y la vulneración de derechos.
  • El papel del profesional: El trabajo social no es neutral; tiene un rol pedagógico y político. Los profesionales, al estar inmersos en las estructuras sociales, poseen un poder que puede utilizarse para el control o para la transformación social.

Violencia Institucional

La violencia institucional es aquella ejercida desde las instituciones del Estado o entidades colaboradoras (policía, juzgados, servicios sociales, etc.). No es accidental ni individual, sino estructural: está integrada en las normas, prácticas y políticas que excluyen o dañan a ciertos colectivos. Un ejemplo claro ocurre cuando el sistema ignora o maltrata a una persona que solicita ayuda.

Práctica del Trabajo Social Anti-Opresivo (PAO)

La PAO reconoce que, incluso con buenas intenciones, es posible reproducir opresiones. Propone intervenir con el menor nivel de control posible, priorizando acciones tempranas y preventivas.

La Reflexividad Crítica como Herramienta

Dado que existe una relación desigual de poder entre el profesional y el usuario, la reflexividad crítica es esencial. Consiste en analizar cómo nuestras propias ideas, prejuicios y cultura influyen en nuestra práctica profesional. Según Healy (2014), debemos reflexionar en tres niveles:

  • Nivel personal: ¿Cómo influye mi identidad y pertenencia a grupos sociales en mi relación con los usuarios?
  • Nivel cultural: ¿Qué prejuicios culturales condicionan mi trato hacia las personas?
  • Nivel estructural: ¿Qué opresiones vive la persona y cómo son percibidas por los servicios sociales?

Acción Colectiva y Estrategias Éticas

El cambio social requiere de la acción colectiva. Los profesionales deben vincularse a redes comunitarias para construir nuevas formas de organización. Para lograr relaciones más éticas, Healy propone:

  1. Mirada estructural: Comprender la opresión desde el contexto.
  2. Revisión del poder: Cuestionar la posición del trabajador social.
  3. Acción colectiva: Compartir saberes y decisiones con la comunidad.

La Ética del Cuidado y su Democratización

Los cuidados son las actividades necesarias para mantener, sostener y reparar nuestro mundo. La economía de los cuidados visibiliza cómo este trabajo (remunerado y no remunerado) sostiene el sistema económico.

Teoría de Joan Tronto: Las cinco fases del cuidado

  1. Caring about (cuidar de): Reconocer la necesidad (virtud: atención).
  2. Taking care of (preocuparse por): Asumir la responsabilidad (virtud: responsabilidad).
  3. Care-giving (dar cuidado): Realizar la acción (virtud: competencia).
  4. Care-receiving (recibir cuidado): Evaluar la respuesta (virtud: sensibilidad).
  5. Caring with (cuidar con): Organizar la sociedad para el cuidado (virtud: justicia).

Hacia una Democratización del Cuidado

El cuidado debe dejar de ser una carga exclusiva de las mujeres y las familias. Implica un Sistema Estatal de Cuidados que garantice el derecho al cuidado como una responsabilidad colectiva entre el Estado, las empresas y la sociedad, permitiendo que las personas elijan cómo y quién cuida sin perder su calidad de vida.