El conflicto palestino-israelí: del sionismo a la Intifada y la ocupación de Palestina
La resistencia a la ocupación: la INTIFADA
La resistencia a esa ocupación fue denominada como INTIFADA.
Las conclusiones de la Comisión Haycraft
Tras los disturbios, la Comisión Haycraft llegó a las siguientes conclusiones:
“Los árabes palestinos consideraban que Gran Bretaña estaba influida por los sionistas para llevar a cabo una política en pro de los judíos y no del beneficio de los palestinos…, y temían que por la influencia de los judíos europeos acabaran por dominar toda la economía.”
El sionismo
DOCTRINA POLÍTICA que busca proporcionar una patria para todos los judíos del mundo con el fin de escapar de la persecución de los siglos pasados. Durante el siglo XIX, para resolver la “cuestión judía” (el antisemitismo de los gentiles —palabra con la que los judíos se refieren a los que no lo son— y la asimilación de los judíos en medio de estos —los gentiles—), el movimiento sionista busca fundar un Estado judío en Palestina.
Expulsar a la población nativa para establecer un Estado solo para los judíos.
Desde sus comienzos, a finales del siglo XIX, el movimiento colonizador sionista empleó la fuerza para alcanzar sus objetivos: establecer colonias judías en Palestina de manera irreversible.
Mientras unos atacaban y mataban y otros se defendían en Palestina, en países lejanos se formaban comisiones que viajaban a Palestina, diseñaban planes y hacían política internacional a distancia.
La Agencia Judía y su plan para Palestina ante la ONU
Gran Bretaña, potencia mandataria en Palestina tras la Primera Guerra Mundial, llevó la cuestión palestina ante las Naciones Unidas al final de la Segunda Guerra Mundial, al verse incapaz de mantener su autoridad en el mandato.
La Agencia Judía para Israel supo aprovechar esta situación. En 1947 se propuso a las Naciones Unidas la creación de un Estado judío en el 80 % de Palestina, reduciéndose finalmente a un 55 %. Esto dio lugar a la Resolución 181, conocida como la Partición de Palestina. Los palestinos estaban en contra, mientras que los sionistas la aceptaban.
La limpieza étnica de Palestina
Dentro del 80 % deseado por el pueblo judío, estos eran minoría frente a los palestinos. Este problema ya había sido previsto por los líderes del Yishuv (colonos judíos anteriores al establecimiento del Estado), que propusieron como solución el traslado forzoso de la población indígena para establecer un Estado puramente judío.
A finales de los años 50 surgió la OLP (Organización para la Liberación de Palestina), que defiende la lucha palestina por el regreso, la reconstrucción y la restitución.
Por ello, los sionistas, al no poder expulsar a los palestinos de Gaza y Cisjordania, llevaron a la práctica la única opción que les quedaba: el régimen del apartheid, es decir, un sistema político, jurídico y social basado en leyes discriminatorias y opresivas en el que un grupo de ciudadanos es considerado inferior.
La propuesta alternativa sería la creación de un Estado palestino en Cisjordania y Gaza, retirándose Israel a sus fronteras anteriores a 1967.
El Plan Allon
A finales de los años 60, Israel hizo público el Plan Allon, según el cual Israel se anexionaría la mitad de Cisjordania y los palestinos se verían confinados en la otra mitad, en dos cantones aislados (uno al norte y otro al sur).
Israel como un Estado más de la comunidad internacional
A pesar de la guerra, la ocupación, la usurpación de tierras y la violación de los derechos humanos de los palestinos, Israel exigía un reconocimiento total por parte de la comunidad internacional, a causa del sufrimiento judío en el pasado (el Holocausto).
La Unión Europea mantiene relaciones con Israel en asuntos comerciales y de seguridad. En su art. 2 se habla del respeto a los derechos humanos y los principios democráticos, pero este acuerdo no se está cumpliendo, lo que contribuye a que Israel siga con su política de guerra sobre los Territorios Ocupados, como son los bombardeos en la Franja de Gaza.
Consecuencias de la política de paz sin justicia
Israel insiste en que los palestinos abandonen su exigencia de que exista un árbitro internacional que resuelva el conflicto y que se conformen con la situación actual, con leves concesiones o “procesos de paz” que lo son solo de nombre.
Una vez que la OLP aceptó la solución de dos Estados, ya no podía ser presentada como una organización terrorista que busca la destrucción del Estado de Israel. La presión internacional creció sobre Israel para que llegara a un acuerdo con la OLP, y la reacción fue invadir el Líbano en 1982 para atacar las bases de la OLP instaladas allí. Israel tiene más que ganar con la guerra que con la paz.
La Intifada palestina (1.ª entre 1987 y 1994)
Intifada: revuelta de la Resistencia Palestina para protestar contra la ocupación israelí, amparada por el Derecho Internacional.
Frustrados por la inactividad para resolver el conflicto con Israel, los palestinos de Cisjordania y Gaza se levantaron contra la ocupación en diciembre de 1987 en una revuelta pacífica, conocida como la Intifada o la revuelta de las piedras, que fue aplastada por:
- La brutal represión israelí (más de 11 000 presos, maltratos, torturas y toques de queda), con un resultado de más de 1500 palestinos muertos y 400 israelíes.
- La corrupción e ineptitud de los líderes palestinos.
Las conversaciones de paz
EE. UU. e Israel aprovecharon el mal estado del liderazgo palestino para imponer sus condiciones. Mediante el Acuerdo de Oslo, crearon bantustanes (territorios reservados durante la época del apartheid) en los que Arafat, líder palestino, podía ejercer autoridad local (no estatal) sobre la población. Con ello, Israel mantenía el control real sobre los Territorios Ocupados mediante la colaboración de la Autoridad Palestina, como poder interpuesto para mantener a raya a la oposición (laicos e islamistas) que rechazaba el sistema de apartheid diseñado por Israel.
Este gobierno y los demás signos propios de un Estado son solo eufemismos para disimular lo lejos que estaban los palestinos de la autodeterminación.
Los palestinos se ven obligados a vivir en enclaves sin conexión directa entre sí, lo que impide el desarrollo tanto económico como de cualquier otro tipo.
En la cuestión palestina, ambos partidos coinciden en lo fundamental, aunque intenten hacer creer lo contrario. Barak hizo la mejor y más generosa oferta de paz a los palestinos en la Cumbre de Paz del año 2000. Arafat se negó a aceptarla e insistió en un Estado palestino basado en las fronteras previas a la Guerra de 1967, aunque sí aceptó modificaciones menores.
La construcción del muro de separación entre Israel y Cisjordania, levantado ilegalmente sobre tierra palestina, perjudica aún más a los palestinos.
La respuesta israelí y el giro tras el 11-S
Como respuesta, Israel incrementó su política de violencia, lo que disgustaba a EE. UU. y Europa por una cuestión de imagen internacional. Sin embargo, tras el 11-S (2001), EE. UU. dio luz verde a esa política violenta como parte de la lucha antiterrorista.
Se incrementaron:
- Los asesinatos contra representantes palestinos, como el líder de Hamás y de la Yihad Islámica.
Objetivo principal de la violencia israelí
El objetivo del gobierno israelí mediante estas acciones es castigar al máximo a los palestinos e incrementar la adquisición de su territorio para expulsarlos, o provocar una respuesta violenta que justifique nuevos ataques. Estos ataques afectan a todos los ámbitos de la sociedad palestina (niños, ancianos, enfermos…).
La situación internacional y el aumento de la violencia
En 2002, la comunidad internacional acordó suspender todos los ataques dentro de Israel con la intención de facilitar las negociaciones entre Palestina e Israel, pero pocos minutos antes de anunciar este acuerdo, Israel bombardeó Gaza.
Hoy en día, Israel muestra abiertamente su postura de expulsar a los palestinos de sus tierras, lo que es conocido como limpieza étnica, y esto no impide que siga manteniendo todo tipo de relaciones internacionales.
La vida cotidiana en Palestina bajo la ocupación israelí: el muro
En el año 2004, el Comité de Solidaridad con la Causa Árabe publicó una breve descripción de la vida cotidiana de los palestinos desde que Israel levantó el muro.
El muro de separación con Cisjordania es una medida destinada a detener cualquier desarrollo del pueblo palestino, llegando a cerrarse los accesos y dejando a dos pueblos atrapados entre el muro y la Línea Verde (la “frontera” desde la guerra de 1967).
La destrucción como medio de opresión
Como consecuencia de la construcción del muro, muchas tierras fueron expropiadas por los militares, impidiendo a sus propietarios acceder a sus tierras, aisladas al otro lado del muro, y causando graves daños a los palestinos que subsisten del campo.
