– El Bienio Reformista (1931-1933).

 – Los Problemas de la República.

El primer paso era abordar los problemas pendientes desde el siglo anterior: el militar, el religioso, la cuestión educativa y los problemas agrarios.

El Problema Militar.

El nuevo ministro de la Guerra, Manuel Azaña, consideraba indispensable reducir el excesivo volumen de los oficiales y cortar los excesos gastos militares. Para ello, elaboró una ley que posibilitó la jubilación de casi la mitad de los oficiales. Igualmente, se disolvieron los organismos judiciales del ejército, que se sometió al poder civil. Por último, se cambiaron aquellos mandos del ejército considerados contrarios a la República.

La Cuestión Religiosa y la Cuestión Educativa.

La nueva Constitución separaba la Iglesia del Estado y, por ello, en los años siguientes se abolió el pago a los sacerdotes, se prohibió la enseñanza de las órdenes religiosas, se disolvió la Compañía de Jesús y se introdujeron el divorcio, el matrimonio y el entierro civiles. Promover una educación laica, en un Estado laico, era un objetivo clarísimo para los nuevos dirigentes. El Estado asumía en pleno la responsabilidad de la escuela pública y destinó a ellas grandes inversiones.

La Reforma Agraria.

Se abordó el problema de jornaleros agrarios sin tierras, mientras que la propiedad se concentraba en familias latifundistas. Una ley decretó expropiables las grandes fincas que no se cultivaran y permitió darlas a los campesinos sin tierras. Igualmente, se inició la reforma de legislación laboral, impulsada por Largo Caballero.

La Oposición a las Reformas.

La Oposición de las fuerzas de la Derecha.

Desde el momento en que se proclamó la República, la Constitución y se iniciaron las reformas; los grandes propietarios agrarios, la Iglesia Católica y las clases altas y medias se pusieron en contra del nuevo régimen. Estos grupos sintieron amenazadas sus propiedades.Un intento de golpe de estado fue frenado por el gobierno. Pero las fuerzas de derecha se reagruparon y crearon la Confederación Española de Derechas Autónomas. Así surgió un nuevo grupo de carácter fascista, la Falange Española dirigido por José Antonio Primo de Rivera. 

Las Críticas de las fuerzas de Izquierda.

La lentitud de algunas reformas exarcerbó los ánimos de las clases populares. La UGT se radicalizaba y algunos núcleos anarquistas apoyaban directamente la insurrección armada y protagonizaban levantamientos.

– El Bienio Conservador (1934-1936).

– Los Gobiernos de Derechas.

El jefe de gobierno, presentó su dimisión y el presidente de la República disolvió las Cortes y convocó nuevas elecciones. Las elecciones las ganó la derecha que inició un proceso de desmantelamiento de la obra del bienio anterior. Paralizó la reforma agraria y amnistió a los sublevados del golpe de Sanjurjo. Esto provocó la radicalización de los grupos de izquierdas.

El Frente Popular.

Para enfrentarse a la derecha en las elecciones, se formó un frente electoral que agrupaba desde la izquierda revolucionaria al centro-izquierda. Aunque por escaso margen triunfó el Frente Popular y Manuel Azaña fue nombrado presidente de la República.Los republicanos continuaron el programa de reformas del primer bienio, se restauró la Generalitat y se reinició el proceso autonómico del País Vasco y en Galicia. Por ello, se desencadenó un clima de enfrentamientos y violencia social entre izquierdas y derechas, que culminó con el asesinato del diputado Calvo Sotelo.Las fuerzas conservadoras decidieron que había llegado el momento de interrumpir el proceso reformista de la República.
(desarrollo primo)El 13 de septiembre de 1923, Primo de Rivera se pronunció contra la legalidad constitucional, declaró el Estado de guerra y exigió que el poder pasase a manos de los militares. La dictadura tuvo siete años de vida en los que se sucedieron dos formas de gobierno: el Directorio Militar (1923-25) y el Directorio Civil (1925-30). Causas del Golpe de Estado: -El régimen constitucional estaba bloqueado y desprestigiado. -Existía un grave peligro de revolución social. El 13 de septiembre de 1923, Primo de Rivera se pronunció contra la legalidad constitucional, declaró el Estado de guerra y exigió que el poder pasase a manos de los militares.La regeneración política era uno de los objetivos primordiales del discurso del dictador. Con el objetivo de eliminar el caciquismo se elaboró un Estatuto Municipal y otro Provincial. El régimen propugnaba una nueva forma de hacer política y para esa tarea se creo un nuevo partido Unión Patriótica. La oposición a la Dictadura estuvo integrada por una buena parte de los republicanos, los comunistas y los anarquistas, determinados sectores del ejército y los intelectuales. Los antiguos partidos del turno criticaron la excesiva duración del régimen y algunos dirigentes monárquicos participaron en conspiraciones militares. La caída del dictador.- Alfonso XIII, temeroso de que el desprestigio creciente de la Dictadura afectase a la propia imagen pública de la monarquía, optó por retirar la confianza al dictador, que dimitió en enero de 1930. El general Berenguer fue el encargado de sustituirle, pero el prometido retorno a la normalidad constitucional se llevaba tan lentamente que la oposición y la opinión pública mostraron su descontento hacia lo que irónicamente se llamaba «dictablanca».La oposición comenzó a organizarse y en febrero de 1931 se constituyó el gobierno de Aznar que asumió el compromiso de convocar elecciones cuyo resultado dio la victoria a las fuerzas republicanas.