La Guerra de la Independencia Española, la Constitución de 1812 y la Emancipación Americana
La Guerra de la Independencia: Causas, bandos y desarrollo
Los antecedentes de la guerra
La Guerra de la Independencia tuvo su desencadenante inmediato en los hechos de Bayona:
- Las rencillas internas de la familia real española fueron aprovechadas por Napoleón, quien consiguió, con una hábil combinación de presiones y maniobras diplomáticas, atraer a la ciudad francesa de Bayona a Carlos IV y Fernando VII.
- El 2 de mayo de 1808, cuando el resto de la familia real se disponía a abandonar el Palacio de Oriente en Madrid, camino de Francia, el pueblo madrileño se amotinó y fue reprimido con extrema dureza por las tropas francesas.
- En Bayona, Napoleón nombró rey de España a su hermano José Bonaparte, mediante una fórmula de traspaso de poderes que mantenía la apariencia de legalidad: Fernando VII devolvía el trono a su padre, Carlos IV, quien renunciaba a él en favor de Napoleón, el cual, a su vez, lo cedía a su hermano José.
- Según se fueron conociendo en las diferentes provincias españolas las abdicaciones de Bayona y los acontecimientos de Madrid, se extendió la insurrección a todos los territorios no ocupados por el ejército francés.
Los bandos en conflicto
La España de José I Bonaparte era la parte del territorio español ocupada por el ejército francés y contaba con el apoyo de los llamados afrancesados, muchos de ellos reformistas e ilustrados, que pretendían una modernización pacífica y gradual de España sin sobresaltos revolucionarios.
La España de la insurrección popular y la resistencia la integraban los territorios no dominados por el ejército francés. Afirmaba luchar en nombre del legítimo rey de España, Fernando VII. Sin embargo, los españoles sublevados pertenecían a dos grupos ideológicos muy dispares, que solo coincidían en su rechazo al invasor francés y en su aspiración al retorno de Fernando VII:
- Los liberales: cuyo rechazo a los franceses no les impedía compartir en lo fundamental sus nuevas ideas, por lo que pretendían el establecimiento de un nuevo tipo de monarquía.
- Los absolutistas: partidarios del retorno de Fernando VII como monarca absoluto, en la tradición del Antiguo Régimen.
Las fases del conflicto bélico
La España de José I y los afrancesados contaba con el ejército napoleónico, mientras que los rebeldes disponían de la ayuda del ejército inglés y de la guerrilla popular.
- Hasta noviembre de 1808: Fue una fase de protagonismo de la resistencia española, que consiguió algunas victorias decisivas sobre el ejército francés, como la de Bailén (19 de julio), que impidió la ocupación francesa de Andalucía y creó tal alarma que José I abandonó Madrid para establecerse en Vitoria.
- De noviembre de 1808 a enero de 1812: Fue una fase de claro dominio del ejército francés. Napoleón en persona decidió dirigir las campañas militares en España. Desde el lado de la resistencia fueron de vital importancia dos hechos: la participación militar de Inglaterra en la contienda y la aplicación de la guerrilla popular como nueva y eficaz táctica de lucha.
- De 1812 al final de la guerra: La situación se invirtió. El imperio napoleónico empezaba a tener problemas en Europa, y en España la iniciativa de la guerra la tomaron los rebeldes y el ejército inglés del Duque de Wellington (con el apoyo también de Portugal), que presionaron a los franceses a la retirada.
A finales de 1813 se firmó el Tratado de Valençay, por el que finalizaba la guerra y Napoleón reconocía a Fernando VII como rey de España.
Características esenciales de la Constitución de 1812
Fue el resultado del compromiso entre liberales y absolutistas, aunque más favorable a los primeros (se definió una organización liberal del Estado) que a los segundos, a los que se les concedió el total reconocimiento de los derechos de la religión católica.
En cuanto a su contenido, se destacan las siguientes características esenciales:
- Soberanía nacional: La autoridad suprema residía en el conjunto de la nación representada en las Cortes.
- Monarquía limitada: Estructura del nuevo Estado con división estricta de poderes: el legislativo (rey junto con las Cortes), el ejecutivo (rey) y el judicial (tribunales de justicia).
- Poder de las Cortes: Como representantes de la voluntad de la nación, desempeñaban un importante papel: elaboraban las leyes, decidían sobre la sucesión de la Corona y aprobaban los tratados internacionales.
Causas y desarrollo del proceso de independencia de las colonias americanas
Causas
La emancipación de las colonias americanas la protagonizaron fundamentalmente los criollos (nacidos en América, pero descendientes de españoles). Los criollos, enriquecidos con el comercio y las propiedades de tierras y animados por la experiencia norteamericana y los principios liberales, aspiraban a controlar el poder político y liberarse de las restricciones y el monopolio impuestos desde España.
La lucha se tradujo en un enfrentamiento entre criollos (partidarios de la independencia) y españoles peninsulares (fieles a la metrópoli). Los grupos sociales inferiores (indios, negros y mestizos) no se identificaban inicialmente con el independentismo, salvo en México, donde el cura Hidalgo y Morelos consiguieron atraer a los indios a la lucha.
El proceso de independencia (1810-1824)
La Guerra de la Independencia española fue la circunstancia favorable que permitió el arranque del proceso. Se divide en dos fases:
- Primera fase (1810-1814): Surgieron movimientos revolucionarios que crearon nuevos gobiernos americanos. Se convocaban cabildos abiertos, se formaban Juntas, se organizaban ejércitos y se convocaban Congresos para elaborar constituciones de inspiración liberal.
- Segunda fase (1815-1824): Tras la guerra en España, Fernando VII envió un ejército de 10.000 hombres que restableció la situación. Sin embargo, entre 1816 y 1824 se consumó la independencia, liderada por figuras como José de San Martín y Simón Bolívar. Fueron fundamentales el apoyo de Inglaterra y Estados Unidos, y el pronunciamiento de Riego en 1820, que impidió el envío de tropas españolas para sofocar la rebelión.
