Patologías Infecciosas y Respiratorias en Pediatría: Abordaje Clínico
Mononucleosis infecciosa
La mononucleosis infecciosa, conocida también como «mono» o fiebre glandular, se caracteriza por una inflamación de las glándulas linfáticas y fatiga crónica. Es causada por el virus Epstein-Barr (el más común) o por el citomegalovirus, ambos miembros de la familia del virus herpes simplex.
- Periodo de incubación: Suele durar entre 7 y 14 días.
- Duración: Generalmente de uno a dos meses.
- Prevalencia: Afecta a niños, adolescentes y adultos jóvenes, siendo más común entre los 15 y 35 años.
Síntomas en niños y bebés
Aunque muchos niños infectados son asintomáticos, los síntomas comunes incluyen:
- Fiebre y fatiga constante.
- Linfadenopatía: Inflamación de glándulas linfáticas en cuello, axilas e ingles.
- Dolor de garganta (amigdalitis) y pérdida de apetito.
- Dolores musculares, esplenomegalia (bazo agrandado) y posible ictericia (amarillamiento de piel y mucosas).
Nota: El virus permanece latente en la garganta y células sanguíneas de por vida, aunque no suele haber riesgo de reinfección activa.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico se confirma mediante serología (análisis de sangre) o frotis faríngeo para descartar estreptococo. Al ser una enfermedad benigna, no requiere aislamiento, aunque se transmite por contacto directo (tos, estornudos, besos).
Recomendaciones: Reposo absoluto (2-3 semanas), evitar actividad física, hidratación abundante y gárgaras con agua salada.
Complicaciones
La complicación más grave es la ruptura esplénica. Ante dolores intensos en el abdomen superior izquierdo, mareos o dificultad respiratoria, se debe acudir a urgencias de inmediato.
Tuberculosis pulmonar
La principal fuente de contagio en el niño es el adulto bacilífero.
Diferencias con la tuberculosis en el adulto
- Ausencia de lesiones cavitadas.
- Menor carga bacilar y mayor frecuencia de formas extrapulmonares.
- Dosis de medicación por kg de peso más elevadas.
Manifestaciones clínicas y diagnóstico
La tuberculosis primaria en la infancia suele ser asintomática. El diagnóstico se apoya en:
- Prueba de Mantoux (intradermorreacción).
- Radiología torácica (inespecífica).
- Examen bacteriológico: Visión directa (Ziehl-Neelsen), cultivo (técnica de Löwenstein) y biopsia.
Tratamiento y profilaxis
Se utilizan fármacos de primera línea (bactericidas): Isoniacida (INH), Rifampicina (RIF), Etambutol (ETB), Pirazinamida (PZA) y Estreptomicina (S). La profilaxis se realiza con Isoniacida en dosis única. La vacuna BCG confiere un 80% de protección y previene la meningitis tuberculosa.
Meningitis bacterianas
Inflamación de las meninges provocada por bacterias piógenas. Es una urgencia pediátrica.
Etiología según edad
- < 2 meses: Estreptococos grupo B, Escherichia coli.
- > 2 meses: Haemophilus influenzae, Streptococcus pneumoniae, Neisseria meningitidis.
Fisiopatología
El contagio es por vía aérea. La diseminación suele ser hematógena, aunque puede ser directa (traumatismos) o por contigüidad (otitis, sinusitis). El exudado purulento provoca edema cerebral, aumento de la presión intracraneal e hidrocefalia obstructiva.
Signos clínicos: Signos de Kernig y Brudzinski positivos, erupciones petequiales o purpúricas, convulsiones, irritabilidad y posible coma.
Bronquiolitis
Infección vírica aguda que afecta a los bronquiolos, frecuente en invierno y primavera, rara en mayores de dos años.
Fisiopatología y diagnóstico
La inflamación y el moco obstruyen las vías pequeñas, causando enfisema obstructivo. El diagnóstico es clínico (taquipnea, tos paroxística, distrés respiratorio). En lactantes, la apnea es un indicador crítico.
Tratamiento y cuidados
El manejo incluye humedad, hidratación y reposo. La hospitalización se reserva para casos con cardiopatías, deshidratación o dificultad respiratoria severa. Es fundamental prevenir la infección cruzada mediante el lavado frecuente de manos y evitar el contacto con fómites.
