Síndromes Geriátricos: Desafíos y Estrategias de Cuidado en el Adulto Mayor

Las personas mayores presentan una menor reserva funcional, lo que limita su capacidad de respuesta ante el estrés, predisponiéndolos a situaciones de riesgo.

A mayor edad, existe una mayor carga de enfermedades crónicas y degenerativas que pueden llevar a la incapacidad y dependencia.

Es la enfermedad, y no la edad, la principal causa de dependencia; de ahí la importancia del adecuado y oportuno reconocimiento y manejo de enfermedades y síndromes geriátricos.

Definición de Síndromes Geriátricos (SG)

Son situaciones de enfermedad expresadas por un conjunto de síntomas o cuadros multifactoriales que se manifiestan a través de patrones patológicos no encuadrados en una enfermedad habitual. Raramente son abordados en capítulos de libros convencionales de patología clínica.

Problemas Geriátricos Clave

Los síndromes geriátricos (SG) también han sido abordados como problemas geriátricos clave, incluyendo:

  • Inmovilidad
  • Inestabilidad
  • Compromiso intelectual: Demencia y síndrome confusional agudo
  • Infecciones
  • Desnutrición
  • Deterioro visual
  • Depresión e insomnio
  • Inmunodeficiencias
  • Impotencia

Principales Síndromes Geriátricos Abordados

A continuación, se detallan algunos de los factores de morbilidad más relevantes en el adulto mayor:

  • Trastornos de desplazamiento y caídas
  • Trastornos cognitivos (Delirium, Demencia, Alzheimer)
  • Depresión

Trastornos de Desplazamiento y Caídas

Definición de Caída

Ocurrencia de un evento que provoca, inadvertidamente, la llegada del paciente al suelo o a un nivel inferior al que se encontraba, independientemente de la causa que lo origine.

Impacto de las Caídas en el Adulto Mayor

  • Las caídas son un problema común asociado a una elevada morbimortalidad en el adulto mayor, lo que conduce a hospitalizaciones y/o institucionalización, implicando un alto costo.
  • Una de cada tres personas adultas mayores de 65 años sufre una caída anualmente, y esta incidencia aumenta con la edad.
  • El 80% de las caídas se produce en el hogar y el 20% fuera de él.
  • Uno de los problemas asociados a esto es que la mayoría de las caídas no son reportadas por los afectados, por lo que no se consulta, no se estudian ni se previenen, enfrentándose solo cuando hay consecuencias graves.
  • El 30% de las caídas son inexplicables (sin causas aparentes) tanto para el paciente como para el observador.

Causas de las Caídas

Causas Extrínsecas (Ambientales)
  • Suelos resbaladizos
  • Alfombras sueltas
  • Camas altas
  • Escaleras sin barandillas
  • Escalones altos y estrechos
  • Iluminación deficiente
  • Baños sin barandillas
  • Pisos sin antideslizante
  • Uso de tina en vez de plato de ducha
  • Muebles u objetos mal ubicados
  • Ropa y calzado inadecuados
Causas Intrínsecas (Personales)
  • Debilidad muscular
  • Alteraciones en la marcha y el equilibrio
  • Enfermedades relacionadas con el aparato musculoesquelético
  • Alteraciones en los órganos de los sentidos (visión y audición)
  • Alteraciones cardiovasculares o neuroendocrinas
  • Alteraciones cognitivas
  • Polifarmacia (toma de cuatro o más fármacos) o uso de ciertos medicamentos de riesgo (sedantes)
Cambios Propios que Afectan la Marcha en la Vejez
  • Menor reflejo postural y menor integración sensorial.
  • Menor velocidad de respuesta a estímulos.
  • Menor fuerza o tono muscular.
  • Mayor flexión del tronco.
  • Menor altura de pasos y menor velocidad de marcha.

Consecuencias de la Inmovilidad

Físicas:
Caídas, incontinencia, pérdida de fuerza y capacidad aeróbica, alteraciones metabólicas, trombosis venosa, etc.
Psicológicas:
Temor a caer, incapacidad aprendida, depresión y dependencia.
Sociales:
Pérdida de capacidad de autocuidado y de cuidar a terceros, pérdida de capacidad de participar en actividades sociales y aislamiento.

Estrategias de Prevención de Caídas

  • Realizar ejercicio regularmente que favorezca el equilibrio y la fuerza de las extremidades inferiores.
  • Revisar los medicamentos con el médico.
  • Realizarse un chequeo visual y ajustar la graduación de los lentes.
  • Realizar modificaciones en el hogar necesarias para que sea un lugar más seguro (iluminación, alfombras, baños, etc.).

Trastornos Cognitivos en el Adulto Mayor

Delirium o Síndrome Confusional Agudo

Es un trastorno cognitivo de inicio brusco (aparece en horas o días y de curso fluctuante en las 24 horas), de carácter transitorio y reversible, que se distingue por una alteración global de las funciones cognitivas.

Afecta especialmente la capacidad de atención y, de forma secundaria, la memoria. Puede aparecer desorientación y perjudicar el lenguaje. Hay un deterioro significativo en relación con el funcionamiento previo.

Es frecuente en personas mayores y constituye un signo de alarma. Cuando aparece, es crucial buscar urgentemente la causa que lo desencadena.

Debe sospecharse en toda persona que presente un rápido deterioro en su estado mental. Un retraso en su diagnóstico puede tener graves consecuencias, y su tratamiento y reversibilidad dependen del diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de base que lo desencadenó.

Manifestaciones físicas propias de la enfermedad desencadenante pueden incluir: taquicardia, sudoración, fiebre, entre otras.

Demencia

Una de las enfermedades más temidas y costosas para la sociedad.

Síndrome clínico que se caracteriza por la pérdida de capacidades cognitivas y emocionales, cuya intensidad es suficiente para afectar el funcionamiento diario y la calidad de vida.

Afecta comúnmente a personas de edad avanzada. Su prevalencia es del 1% a los 60 años y se duplica cada 5 años, alcanzando entre un 30% y 50% a los 85 años.

El diagnóstico es clínico, resultado de una historia clínica completa, examen físico y mental del paciente, y se complementa con la información aportada por la familia, con el fin de evaluar la severidad funcional y el deterioro cognitivo. Se agregan exámenes de laboratorio e imágenes para descartar causas agudas y reversibles.

El diagnóstico puede ser difícil en una etapa inicial, por lo que es importante educar y sensibilizar al personal de salud y a la población en general.

Todas las demencias tienen tratamiento, al menos con intervenciones psicosociales.

Principales Causas de Demencia

  • La enfermedad de Alzheimer, que corresponde al 70% del total de los casos.
  • La demencia vascular, con una frecuencia del 10% al 20%.
  • Menos del 10% de las demencias son reversibles.

Síntomas de Alarma de Demencia

  • Dificultad para aprender y retener nueva información: el paciente se vuelve repetitivo, le cuesta recordar conversaciones recientes, eventos, etc.
  • Deterioro en la capacidad de razonar: incapacidad para elaborar un plan para enfrentar problemas, toma de malas decisiones.
  • Dificultad para realizar tareas complejas o que requieren varios pasos: como cocinar, sacar cuentas, comprar, etc.
  • Desinhibición: el paciente deja de darle importancia a las reglas de conducta social.
  • Deterioro del lenguaje: dificultad para encontrar palabras adecuadas en una conversación.
  • Desorientación espacial: problemas para manejar, perderse en la calle.
  • Alteraciones en el comportamiento: aparición de pasividad o mayor irritabilidad, malinterpretación de estímulos visuales o auditivos.
  • Cambio en sus hábitos de vestimenta: el paciente puede verse desaseado, desordenado, o llegar tarde a una consulta.

Enfermedad de Alzheimer (EA)

En 1907, Alois Alzheimer describió por primera vez la enfermedad.

Es una enfermedad degenerativa primaria del cerebro que, de forma aislada o en combinación con otras patologías, es responsable del 70% de los casos de demencia.

Evoluciona como un deterioro progresivo, con una duración estimada de 8 a 10 años, aunque es variable.

Etapas del Alzheimer

  1. Primera Etapa: Se inicia con un compromiso de la memoria, lenguaje repetitivo y vacío, fallas de nominación, dificultad en la organización visioespacial, dificultad para tomar decisiones y cambios de personalidad con indiferencia y apatía.
  2. Segunda Etapa: Se acentúan los problemas conductuales, hay un mayor compromiso de la memoria y dificultad para realizar actividades de la vida diaria, haciéndose necesaria la ayuda de terceros en el cuidado.
  3. Tercera Etapa: Hay trastornos motores que dificultan la marcha, incontinencia de esfínteres, problemas para tragar y se pierde la capacidad de comunicación.

Tratamiento del Alzheimer

Debe involucrar al paciente y su familia, ya que afecta a todo el grupo familiar. Considera un manejo complementario entre medidas farmacológicas y no farmacológicas.

Medidas No Farmacológicas
  • Mantener un ambiente calmado y establecer rutinas diarias para evitar problemas conductuales.
  • Identificar y evitar factores precipitantes de agitación y conductas agresivas.
  • Maximizar la seguridad en el ambiente: evitar desniveles, asegurar buena iluminación, mantener puertas de la calle cerradas (si aplica), y añadir protecciones en la cocina y baños.
  • Simplificar la comunicación verbal, utilizando frases simples y cortas.
  • Mantener una adecuada hidratación y nutrición.
  • Racionalizar el uso de medicamentos.
  • Asegurar un lugar protegido donde puedan deambular y moverse libremente, pero sin peligro (ej., jardines con rutas circulares).
  • Crear espacios acogedores y estimulantes (ej., aromas agradables, música).
  • Mantener una actividad física y tareas a realizar dentro de la rutina diaria, de acuerdo con sus capacidades (ej., barrer, regar).
  • El cuidador también necesita apoyo psicológico y social.

Depresión en el Adulto Mayor

Es uno de los trastornos psiquiátricos más frecuentes en el adulto mayor.

La prevalencia de depresión mayor es del 1% al 5%, y la frecuencia de síntomas depresivos en adultos mayores oscila entre el 8% y el 27%.

La prevalencia es mayor en adultos mayores hospitalizados, en mujeres y en personas residentes en centros de reposo.

Este cuadro se presenta muchas veces de forma atípica y puede no cumplir todos los criterios del DSM-IV para depresión mayor, pero tiene la misma repercusión negativa en cuanto a mayor morbimortalidad y deterioro de la calidad de vida, afectando negativamente su funcionalidad.

Es importante su detección y tratamiento adecuado, ya que los adultos mayores responden igual de bien que los jóvenes.