En España tenemos un sistema Nacional de Salud que es prácticamente gratuito, los usuarios somos proclives a demandar más asistencia sanitaria y, como consecuencia de ello, a elevar nuestras expectativas de salud. La salud es un bien de consumo. La escasa cultura sanitaria está provocando una sobrecarga de los sistemas asistenciales, incrementada por el desconocimiento de los costes que provoca, a su vez, un aumento del gasto sanitario. Hay que dar sólo lo que realmente necesita una persona, hay que hacer una buena distribución y para ello es necesaria una buena educación sanitaria y para la salud. Por otra parte, el paro, el progresivo envejecimiento de la población y, en general, la situación socioeconómica del medio, condiciona bastante la demanda de servicios de salud gratuitos de los usuarios, los cuales, a veces, parecen más que “usuarios” (es decir “usadores”), “abusarios”, es decir “abusadores” de un sistema sanitario que no les cuesta nada, pero que ellos mismos pagan con sus impuestos y seguros. Sólo por estas razones ya parece que sería necesario incluir ciertos mecanismos reguladores tendentes a mejorar la coordinación entre los distintos Niveles Asistenciales (Primario, Especializada y Terciario) para intentar modificar, en lo posible, el uso algo abusivo que del sistema sanitario pueden estar haciendo un cierto número de usuarios, pero sólo para favorecer (maximizar) la asistencia a aquellos que sólo usan el sistema, es decir a aquellos que parecen necesitarlo más.   Esto es aplicar el Principio Bioético de Justicia que consiste en tratar a todos los pacientes con igualdad y respeto. DEFINICIÓN DE SALUD SEGÚN LA OMS (1947): “un estado de perfecto bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Se trataba de generar estados de bienestar y era el estado el que debería garantizar dicho bienestar social.   Según  esta definición de la OMS, el estado interventor pretendía que la sociedad gozara de un total bienestar, querían ausencia de malestar. Según tal definición estar sano no es sólo no estar enfermo sino gozar de un total bienestar.   A principios de los años 50 los economistas avisaron que se cernía un peligro: los gastos en sanidad se dispararon, crecía la convicción de que ningún país tendría medios suficientes para procurar a sus miembros una salud así entendida.   La gente empezó a confundir la salud con la felicidad (lo cual ocurre actualmente), no sólo creyeron que era deber de la sociedad mantenerles sanos, sino que la gente quería tener un cuerpo y una mente sanos. Comenzó así la escalada del gimnasio, el footing, el negocio de los productos adelgazantes,… confiando en que con ellos llegaría la felicidad. Pero se da la paradoja de que podemos estar perfectamente sanos y no ser infelices o tener una enfermedad y ser dichosos.   Desde la Bioética, 20 años después, el Hasting Center dio esta definición de Salud: “experiencia de bienestar e integridad del cuerpo y de la mente, caracterizada por una aceptable ausencia de condiciones patológicas y consecuentemente por la capacidad de la persona para conseguir sus metas vitales”. Pero esta definición sigue presentando problemas al delimitar lo que es aceptable, es una definición perceptiva y subjetiva. Esto se debió a que la OMS siguió sin cambiar su definición de salud.   Uno de los problemas de esta definición es qué es lo que se considera aceptable. Aceptable es un término muy subjetivo de la Psicología de la Percepción. Cada persona considera como aceptable distintas cosas.   Otro de los problemas es lo que ocurre con la felicidad, ya que es un concepto puramente subjetivo. La felicidad no puede estar en ninguna definición de la salud. La felicidad está relacionada con las metas y las gentes que nos importan, con los proyectos atractivos y con los planes de una vida digna de ser vivida, lo cual es un concepto personal.   Mezclar felicidad, salud y perfecto puede confundir al usuario y también al sanitario, sobre todo a los no entrenados o inexpertos, que pueden sentirse investidos de la “obligación profesional” de ser galantes o conseguidores de las cada vez más fantaseadas e inconmesurables ansias de felicidad de una sociedad para la que nunca es suficiente. La  búsqueda de la felicidad conduce a la infelicidad. El huir de lo trabajoso y de lo dificultoso, tildándolo de doloroso y enfermo es una falacia. Lo trabajoso dificultoso y doloroso es parte de la vida y a todas las personas les pasa.   Con demasiada frecuencia, un Médico de Familia envía un preferente para saltarse la lista de espera, para ver si el Psicólogo o el Psiquiatra pueden ayudarles en su “problema del vivir”. Entre todos se fomenta que el ciudadano busque más la magia que la terapia.   Además de la percepción de nuestro estado de salud, y los aspectos personales también influyen, de manera más o menos conscientes, las influencias grupales, sociales, culturales y políticas. Esto puede ser determinante en muchos casos, tanto en el origen, como en el mantenimiento, la evolución y el pronóstico del proceso de enfermar o de sentirse enfermo.   Los hallazgos epidemiológicos acerca del origen multicausal genotípico y fenotípico de muchas enfermedades ponen de relieve la importancia de aspectos comportamentales en su desencadenamiento y pronóstico.   Es ya evidente la íntima implicación de lo biológico con lo comportamental, lo ambiental y lo social en referencia a los conceptos de salud y enfermedad o en la delimitación de los conceptos normal y patológico. Se percibe este ámbito como lo bio-psico-social.   La conducta alimentaria, fumar, consumir alcohol o fármacos, la falta o el exceso de ejercicio físico (es decir los hábitos) son comportamientos que tienen que ver directamente con la percepción que tiene cada persona y cada sociedad de su bienestar o de su malestar. Esto nos permite hablar de comportamientos de riesgo o poblaciones de riesgo. Las poblaciones de riesgo son personas que están en peligro de perder la salud, lo que hace necesaria la prevención. Esto nos permite inferir la importancia de la Psicología en general, de la Psicología social y la Psicopatología.   La Psicología de la Salud estudia el comportamiento social de la salud.   Hasta no hace mucho se ha descuidado la educación para la salud, también la prevención del desencadenamiento de enfermedades en personas o poblaciones genéticamente condicionadas a padecerlas, también se ha descuidado la salud ambiental, la promoción de la salud.   El sistema sanitario ha estado en una postura pasiva, esperando a que lleguen pacientes en vez de prevenir la enfermedad. El sistema ha estado preocupado por la distribución equitativa de los recursos sanitarios a todos los sectores de la población como fruto de la tácita aceptación de un modelo sanitario demasiado biológico u organicista.   Para maximizar la eficacia de los servicios de salud quizás sea preciso plantearse con rigor una reorganización en los recursos disponibles; un cambio del modo de prestar los servicios y una educación del usuario. Hay que prestar más atención a las dimensiones psicológica y social de la salud.   La OMS elaboró el CIF (Clasificación Internacional del Funcionamiento) de la Discapacidad y de la Salud. Su objetivo principal es brindar un lenguaje unificado y estandarizado y un marco conceptual para la descripción de la salud y los estados relacionados con ésta, y el bienestar, tales como educación, trabajo,…   En la OMS los estados de salud se clasifican en la CIE-10. La CIE-10 brinda un marco conceptual basado en la etiología (causas). El funcionamiento asociado a las condiciones de salud se clasifica en la CIF. Ambas son complementarias.   La CIE-10 proporciona un diagnóstico de enfermedades, trastornos u otras condiciones de salud; ésta información se ve enriquecida por la que brinda la CIF. Ambas proporcionan una visión más amplia del estado de salud de las personas o poblaciones que podemos emplear en el proceso de la toma de decisiones.   La familia de clasificaciones internacionales de la OMS constituye una valiosa herramienta para describir y comparar la salud de la población dentro de un contexto internacional.   La información sobre mortalidad proporcionada por la CIE-10 y sobre las consecuencias de la salud por la CIF se pueden combinar en una única medida de la salud de la población, esta medida puede servir para conocer en todo momento cómo es la salud y cómo se distribuye, así como para valorar las contribuciones de las diferentes causas de morbilidad y mortalidad.   La CIF en su versión 2001 es una clasificación de componentes de salud, que identifican los constituyentes de la salud. Antes del 2001 existe el “Programa Salud para todos” de la OMS, dejaba clara la relevancia de los factores psicosociales de la salud y el papel de la Psicología social en su análisis, marcando una serie de metas específicas mundialmente aceptadas y recogidas en las políticas sanitarias de muchos países.   Esas políticas en el 2000 mostraban un cambio en la filosofía de la OMS. El cambio prevé una nueva práctica del cuidado de la salud, con énfasis en la promoción, prevención y atención a factores que van más allá de lo puramente biológico.   Los primeros objetivos, incluidos en las categorías de “igualdad ante la salud” y el segundo objetivo “añadir vida a los años”, reflejan directamente el concepto integral de salud por cuanto exigen la mejora de condiciones no sólo físicas, sino también las sociales y económicas. Esas condiciones pasan por asegurar a todos las condiciones necesarias para su salud, esto se plasma como derecho fundamental en muchas constituciones.   Esto implica reducir los riesgos asociados al estilo de vida, también implica mejorar los aspectos sanitarios de las condiciones de vida y de trabajo, y también implica proporcionar el acceso de toda la población a la Atención Primaria.   En nuestro país, la Ley general de Sanidad de 1986, que intenta reflejar estos derechos, aún sigue siendo desarrollada.   Este intento de reforma sanitaria siguió las directrices de la OMS, que está sustentada en cinco principios: ⇒ Salud para todos. ⇒ La salud como concepto integral. ⇒ La participación comunitaria. ⇒ Educación sanitaria. ⇒ Derechos de los usuarios.   Los factores socio-comportamentales que sustentan el derecho de la salud también estaban en el programa “Añadir salud a la vida”, en este programa se procura ayudarnos a disminuir la mortalidad de ciertas enfermedades: cáncer, algunas del aparato circulatorio, accidentes,… mediante la creación de programas que aborden dichas causas o factores que las mantienen, por ejemplo: programas que aborden estilo de vida, programas de control de factores cancerígenos, programas que orienten sobre cómo se controla la tensión arterial, detención precoz de anomalías,…   La categoría “estilos de vida que llevan a la salud” incluyen objetivos comportamentales: adoptar comportamientos saludables para la población como medio para conserva y mejorar su salud. Por ej: comportamientos relacionados con la dieta, con la actividad física, disminución de comportamientos perjudiciales como el consumo de alcohol, tabaco, de drogas, para el consumo de fármacos,…   Los enunciados de tales objetivos promueven la puesta en marcha de programas educativos y la utilización de redes naturales de apoyo social para conseguir la instauración de comportamientos saludables, como por ejemplo: afrontamiento del estrés, programas que eviten la conducción agresiva, la violencia injustificada,…   Éste es el objeto de estudio de la Psicología de la Salud y del Bienestar social, es una ciencia del comportamiento.   Uno de los primeros acercamientos al tema de la salud – enfermedad desde esta perspectiva lo constituyó la Medicina comportamental o conductual, definida en Hale en 1977 y en la Academia Nacional de la Ciencia de EEUU en 1978. La medicina comportamental se definió como: el campo interdisciplinar referido al desarrollo e integración de los conocimientos y técnicas de las ciencias biomédicas y de la conducta relevante para la salud y la enfermedad y a la aplicación de esos conocimientos y técnicas a la prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación.   Esta definición incluye en sus orígenes un  muy amplio campo interdisciplinar de investigación, educación y práctica, referidos a la salud – enfermedad física que amalgama elementos provenientes de las ciencias del comportamiento: Psicología, Sociología, Antropología, educación sanitaria, también se refiere a epidemiología, fisiología, farmacología, nutrición, endocrinología, inmunología, medicina interna, odontología, enfermería, trabajo social y salud pública, para entre todos colaborar en el cuidado de la salud y en el tratamiento y prevención de la enfermedad.   En este contexto, la Psicología de la Salud y del Bienestar social conforma un área más específica que subraya el papel primario de la Psicología como ciencia y como profesión en el campo de la medicina comportamental.  

DEFINICIONES DE LA PSICOLOGÍA DE LA SALUD:

  ⇒ MATARAZZO (1982): Conjunto de contribuciones educativas, científicas y profesionales de la disciplina de psicología a la promoción y mantenimiento de la salud, la prevención y tratamiento de la enfermedad, la identificación de los correlatos etiológicos y diagnósticos de la salud, la enfermedad y las disfunciones relacionadas y al análisis y mejora del sistema sanitario y formación de política sanitaria.   ⇒ GACHELL Y BAUM (1983): Disciplina relativa al papel primario de la psicología como ciencia y profesión en las áreas de la medicina conductual y salud conductual.   ⇒ BLOOM (1988): Estudio científico de la conducta, pensamientos, actitudes y creencias relacionados con la salud y la enfermedad.   ⇒ SARAFINO (1990): Campo de la psicología introducido a finales de los 70 para examinar las causas de las enfermedades y estudiar vías para proveer y mantener la salud, prevenir y tratar la enfermedad y mejorar el sistema sanitario.   ⇒ CARROBLES (1993): Campo de especialización de la  Psicología que centra su interés en el ámbito de los problemas de la salud, especialmente físicos u orgánicos, con la principal función de prevenir la ocurrencia de los mismos o de tratar de rehabilitar éstos en aso de que tengan lugar, utilizando para ello la metodología, los principios y los conocimientos de la actual Psicología científica, sobre la base de que la conducta constituye, junto con las causas biológicas y sociales, los principales determinantes tanto de la salud como de la mayor parte de las enfermedades y problemas humanos de salud existentes en la actualidad.   ⇒ SIMÓN (1993): Confluencia de las contribuciones específicas de las diversas parcelas del saber psicológico (psicología clínica, psicología básica, psicología social, psicobiología), tanto a la promoción y mantenimiento de la salud como a la prevención y tratamiento de la enfermedad.   ⇒ MARKS (1995): La aplicación de la psicología a la salud, los problemas de la salud y cuidado de la salud para la promoción, mantenimiento y restauración de la misma.   ⇒ TAYLOR (1995): Campo de la psicología dedicado al conocimiento de las influencias psicológicas en cómo la gente permanece sana, por qué enferman y cómo responden cuando están enfermos.   Todas estas definiciones tienen algo en común: la prevención de las enfermedades a través de los cambios de conducta.   Mientras que la medicina comportamental se considera más bien un campo interdisciplinar que reúne los conocimientos comportamentales y biomédicos relevantes para la salud y la enfermedad, la Psicología de la Salud se refiere al papel de la psicología en este dominio.   La Psicología de la Salud define un campo de aplicación de la psicología al marco de la salud. Se nutre de una amplia gama de teorías y métodos de muchas disciplinas psicológicas y delimita un área de práctica  profesional muy importante desde el punto de vista de la realidad clínica.   Lo que hace a los psicólogos de la salud diferentes de los otros psicólogos es su compromiso primordial con los problemas del campo de la salud y su conocimiento de las personas, contextos y problemas del sistema sanitario.   Cualquier actividad de la psicología relativa a cualquier aspecto de la salud y/o la enfermedad, sistema sanitario o formación de políticas sanitarias se considera dentro del campo de la Psicología de la Salud.   Conviene subrayar que las actividades de las diversas áreas de la psicología tales como evolutiva, fisiológica, cognitiva, industrial, organizacional, social, de la personalidad, deben ser tomadas en cuenta cuando se define la Psicología de la Salud, debe integrar datos de todas ellas para reflexionar y actuar con el suficiente rigor metodológico, es decir, científico.   La Psicología de la Salud surge en EEUU en los 70, es una ciencia joven y crece rápido, sobre todo cuando se invierte dinero en la investigación. Estas investigaciones han ido demostrando conexiones entre procesos psicosociales, procesos comportamentales y cambios fisiológicos y han aumentado nuestra comprensión de los procesos psicofisiológicos.   Como resultado de estos esfuerzos científicos han establecido bases sólidas que permiten evaluar e intentar cambiar procesos psicosociales y conductuales centrados en la salud.   En EEUU se constituye un área específica dentro de la APA en 1980, en la División 38. En 1982 ya tenía una revista propia. Tenía un conjunto de directrices docentes para formar especialistas.   En Europa se fueron constituyendo secciones de la Psicología de la Salud un poco después en casi todas las sociedades de psicología científica y profesionales.   Este campo de trabajo de las ciencias de la salud ha reunido investigadores, practicantes de una amplia variedad de subespecialidades psicológicas cuya característica distintiva es la consideración del sistema sanitario como un entorno de trabajo, es decir, que la Psicología de la Salud no sólo dirige su atención al ser humano cuya salud está comprometida, sino al conjunto complejo de instituciones y fuerzas dentro de las cuales se persigue la salud.   Cinco principales puntos de acuerdo al día de hoy respecto a lo que es la Psicología de la Salud: ⇒ La Psicología de la Salud es una rama de la Psicología, mientras que la medicina conductual es el campo interdisciplinar donde los psicólogos de la salud juegan un papel determinado junto con otros profesionales.   ⇒ La Psicología de la Salud es un campo de aplicación de la Psicología. Todas las disciplinas psicológicas se pueden aplicar en el campo de la salud y ninguna de ellas puede ni debe erigirse como la fundamental en cuanto a su intervención en temas de salud. Todas pueden ofrecer conocimientos teóricos y apoyo metodológico para encontrar soluciones. En su campo de actuación se integran conceptos y datos provenientes de diversas áreas de psicología.   ⇒ La Psicología de la Salud estudia conductas de las personas, tanto sanas como enfermas, lo que implica una aproximación cognitiva positiva y enriquecedora a la salud, que incluye promoción y prevención a la enfermedad, y si surge ésta el tratamiento. El concepto de salud integral gira sobre el modelo bio-psico-social, esto ofrece la estructura básica porque asume que los factores que son objeto de su consideración están presentes en todas las fases de la salud, incluido su cuidado e incluida la enfermedad.   ⇒ La Psicología de la Salud estudia también las conductas de todas aquellas personas y organizaciones implicadas en el cuidado de la salud o que pueden influir en la misma (médicos, enfermos, políticos, usuarios).   ⇒ La Psicología de la Salud se centra en la salud – enfermedad física más que mental.   Hay que comparar la Psicología de la Salud con otras ramas de la salud: por ejemplo, la psicología clínica: ha tratado y trata el tema de la salud, pero más volcada hacia lo psicopatológico y hacia lo cognitivo y emocional de lo físico.   La psicología clínica ha aportado sobre todo técnicas y se ha centrado en la aplicación del método clínico al tratamiento de los problemas de la salud.   La MEDICINA PSICOSOMÁTICA es la primera que se preocupó por el papel que juegan los factores psicológicos en la etiología de la enfermedad física. El término se acuñó en 1918 y se refería al papel que juegan los conflictos psíquicos internos como causa o desencadenante de ciertas enfermedades físicas. En 1920 en Alemania se desarrollaron muchos trabajos aplicando las teorías psicoanalíticas a la comprensión de ciertas enfermedades psíquicas, de aquí proviene el nombre. Por aquellos tiempos se creía que la enfermedad sin causa orgánica conocida tenía como causa conflictos internos no resueltos, esto se extendió hasta que el rigor científico y metodológico demostró que las relaciones ente lo psicológico y lo físico eran más amplias y de tinte menos simbólico. Hoy en día el significado de la medicina psicosomática ha evolucionado y aunque sigue centrando su interés en esas mismas enfermedades asume que las causas psicológicas no son tanto conflictos puramente inconscientes sino factores valorables o medibles tales como el estrés, ciertos perfiles o rasgos de personalidad, la falta de habilidades sociales, la inteligencia emocional, los rasgos comportamentales u otros muchos factores que pueden ejercer una influencia nociva en determinados sistemas orgánicos.   La PSICOLOGÍA MÉDICA presenta perfiles algo distintos: en el mundo anglosajón, sobre todo en el británico, ha sido sinónimo de psiquiatría durante mucho tiempo, mientras que en el resto de Europa y en Latinoamérica refería los aspectos psicológicos de las interacciones curativas que se establecen entre los médicos y los enfermos. La mayor parte de lo publicado se refería a aspectos de la enseñanza a estudiantes de medicina y a profesionales de la salud, subrayando la perspectiva humanista integral única de las personas enfermas. Esto ha sido integrado por la psicología de la salud.   La PSICOLOGÍA SOCIAL DE LA SALUD es la aplicación específica de los conocimientos y técnicas de la psicología social a la comprensión de los problemas de salud y al diseño y puesta en práctica de programas de intervención en ese marco. La aportación esencial de la psicología social de la salud es el análisis, reflexiona sobre todas las posibles interacciones implicadas en el proceso de enfermedad.   La PSICOLOGÍA DE LA SALUD Y DEL BIENESTAR SOCIAL constituye un área de aplicación de la psicología científica al marco de la salud que estudia los factores emocionales, cognitivos y comportamentales asociados a la salud y a las enfermedades físicas de las personas, integrando las aportaciones de las diferentes ramas de la psicología, la fisiología, la sociología, de la medicina conductual, de la medicina, de la educación sanitaria; y colabora en el diseño y aplicación de programas de intervención individuales, grupales y comunitarios para la promoción de la salud, la prevención, tratamiento y rehabilitación de la enfermedad y para conseguir una buena calidad de vida del enfermo. LA PSICOLOGÍA DE LA SALUD APORTA CALIDAD.   Funciones de la Psicología de la Salud: ⇒ Investigadora:
  • Investigación básica: estudio de la influencia de los factores afectivo-emocionales en órganos y sistemas corporales; investigación de las vías por las que el estrés actúa sobre la inmunidad.
  • Investigación aplicada: desarrollo de un programa para la evolución conductual de la miopía; desarrollo de un programa para la prevención de la esquizofrenia.
⇒ Aplicada:
  • De evaluación: la evaluación de las disfunciones fisiológicas
  • Promoción de la salud: programas informativos, mejora de la salubridad ambiental.
  • Prevención de la enfermedad: prevención de miopía y estrés.
  • Tratamiento y rehabilitación: ejercicio físico para obesos, programas de rehabilitación de lesionados medulares.
  • Análisis y mejora del sistema sanitario y la atención sanitaria: prevención para las intervenciones quirúrgicas; mejora de la adherencia a los tratamientos médicos.
  • Consejo y asesoramiento: diseño de programas de promoción de la salud; asesoramiento y supervisión de los profesionales de la sanidad.
  • Formación: programas de formación para médicos en promoción y prevención de la salud; programas de entrenamiento para profesionales de la salud.
  Gestión: gestión hospitalaria en general y en la gestión de recursos en particular.