Significado del Nombre Alma y la Controversia Bíblica sobre el Alma y el Espíritu
Origen y Significado del Nombre Alma
Nombre femenino de origen latín.
Significado: De buen corazón. Alma, espíritu. Parte espiritual e inmortal del ser humano.
Análisis por Numerología del Nombre Alma
Naturaleza Emotiva:
Naturaleza emotiva, amable y condescendiente. Suave, cordial, sagaz. Ama la armonía de las formas y los métodos persuasivos. Le gusta sentirse alabado.
Naturaleza Expresiva:
Insistente. Se expresa en la independencia de acción y en la originalidad de conceptos. Ama los modales distinguidos, la ropa de calidad, todo lo que tiene valor.
Talento Natural:
Es mente de pensamiento amoldable. Se expresa como pensador liberal y fácil de congeniar, muestra facilidad para dar forma grata a las creaciones de una imaginación siempre fecunda. Recibe aumento en las empresas que requieren de gusto artístico, destreza en la coordinación y ejecución y cierto humor e idealismo en el logro de los resultados. Ama las cosas del amor, del honor y de la familia.
Podría destacar en profesiones como oradora, escritora, actriz, pintora, música, humorista, hostelera, comediante, estilista o comerciante.
Características de la Personalidad de Alma
- Significado: La de corazón cálido. De origen latino.
- Características: Es una persona mística e idealista, tiene muchas amistades y es muy querida por sus amigos. Es muy sensible y emotiva.
- Amor: No le cuesta hablar de sus sentimientos. Es muy sincera.
Contexto Histórico y Difusión del Nombre
Alma es un nombre femenino utilizado por su sentido simbólico, ya que «alma», en castellano, se refiere a la sustancia espiritual e inmortal de los seres humanos.
Este nombre también se utilizó en Francia e Inglaterra tras la «batalla de Alma», cerca del río Alma, en Crimea. En esta batalla, los ejércitos franceses e ingleses derrotaron a los rusos en 1845, en la llamada «Guerra de Crimea».
Alma Mahler, primera mujer de Gustav Mahler, también contribuyó a la difusión de este nombre por Europa.
En España, comenzó a utilizarse como nombre propio hacia los años 70 y su popularidad ha ido aumentando. Alma es dulce, sencillo y profundo a la vez. Un nombre de carácter místico y evocador para los padres más espirituales.
El Concepto de Alma en la Teología y la Biblia
Temas de Interés Teológico
- El Infierno: ¿Mito o realidad?
- El significado bíblico de la palabra alma
A la Luz de los Idiomas Bíblicos Originales
Al analizar el término alma a la luz de los diccionarios de hebreo y griego, encontramos varios puntos en común de los cuales se desprende una gran verdad:
- El alma no es un ente separado del cuerpo o que esté dentro del cuerpo; el alma es en realidad la unión del cuerpo y el aliento de vida o espíritu.
- El alma no es inmortal.
Si, efectivamente, el pensamiento de un alma inmortal no se puede fundamentar en la Biblia. La palabra de Dios nunca afirma tal cosa. La idea de un alma inmortal capaz de vivir fuera del cuerpo es una enseñanza heredada del paganismo antiguo, posteriormente introducida en el sistema filosófico griego y gradualmente infiltrada en el cristianismo como parte de la apostasía anunciada por los apóstoles y por el mismo Señor Jesús.
Comparación de Diccionarios Bíblicos (Postulado 1)
Comenzamos analizando nuestro primer postulado:
EL ALMA NO ES UN ENTE SEPARADO DEL CUERPO O QUE ESTÉ DENTRO DEL CUERPO, EL ALMA ES EN REALIDAD LA UNIÓN DEL CUERPO Y EL ALIENTO DE VIDA O ESPÍRITU.
A la luz del Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, Nelson, Wilton M., (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000:
- La nefesh (alma en hebreo) no es algo distinto del cuerpo que baja al Seol, sino el ser humano total (*Salmos 16:10; 30:3*).
- Psyje griego (como nefesh) significa a veces «ser viviente», y puede referirse a un animal (*Apocalipsis 16:3*) o a una persona (*Romanos 13:1*).
- Sería muy aventurado interpretar *1 Tesalonicenses 5:23* como una enseñanza de la tricotomía griega; es más bien una manera de subrayar la totalidad de la persona («todo vuestro ser») como objeto de la santificación.
A la luz del diccionario bíblico adventista:
- Cuando se usa en este sentido, nefesh no es una parte de la persona; es la persona y, en muchos casos, se traduce como «persona» (*Génesis 14:21; Éxodo 16:16; Deuteronomio 10:22*).
- En el Nuevo Testamento, el uso de la palabra griega psuje es similar al de nefesh en el Antiguo Testamento: es tanto la vida animal como la vida humana (*Apocalipsis 16:3*).
- En otras palabras, la definición más concreta de alma es vida, o ser vivo. Alma es el ser humano en su totalidad, aunque también se refiere a las emociones.
Definición de Alma según el Diccionario Bíblico
Observemos a la luz del Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, Nelson, Wilton M., (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000:
A. Nombre (Nefesh)
Término que en el Antiguo Testamento es traducción común del sustantivo hebreo nefesh, que a su vez se deriva del verbo nafash (respirar, rehacerse). Aparece unas 755 veces en el Antiguo Testamento con significados muy variados.
Tal vez el sentido original de nefesh haya sido «garganta» (canal de la respiración) o «cuello». De allí viene el sentido de «soplo» de vida (espíritu), como en *Job 41:21* («aliento»). Así, en hebreo, morir se expresa muchas veces por «exhalar la nefesh» (*Jeremías 15:9*). Puesto que la respiración es señal de vida, el alma («soplo») se considera como el principio de la vida (*Génesis 35:18*).
Además, «hacer volver la nefesh» significa hacer revivir (*1 Reyes 17:21s*); salvar la nefesh de una persona es salvar su vida (*Salmos 72:13s*). La nefesh («vida») de la carne está en la sangre (*Levítico 17:11*). En un sentido más amplio, nefesh puede definir a un ser vivo en la totalidad de su existencia, sea animal (*Génesis 1:20, 21, 24*; «seres») o ser humano (*Éxodo 1:5*; «personas»)…
En el Nuevo Testamento, «alma» es la traducción común del griego psyje, que a su vez deriva del verbo psyjo («soplar»), y aparece más o menos cien veces. Psyje (como nefesh) significa a veces «ser viviente», y puede referirse a un animal (*Apocalipsis 16:3*, «ser vivo») o a una persona (*Romanos 13:1*, «persona»). Con el pronombre posesivo, psyje puede significar también «yo mismo» (*Mateo 12:18; Juan 12:27*, «mi alma»).
A la luz del diccionario bíblico adventista:
Alma (heb. generalmente nefesh, «aliento», «persona», «vida», «emociones», «apetitos» [del verbo nâfash, «respirar»]; gr. psuje, «aliento», «vida», «principio de vida», «criatura viviente», «persona», «sentimientos», «afectos»). Los términos así traducidos tienen diversos significados. La primera vez que aparece (*Génesis 2:7*), nefesh designa al hombre, quien llegó a la existencia cuando la divina chispa de vida tocó y animó su cuerpo físico formado del polvo de la tierra.
En el NT, el uso de la palabra griega psuje es similar al de nefesh en el AT: es tanto la vida animal como la vida humana (*Apocalipsis 16:3*). En la RVR se ha traducido 32 veces sencillamente por «vida» o «vidas» (*Mateo 6:25; 16:25; Lucas 12:22, 23*). En otros casos se refiere a las emociones (*Marcos 14:34; Lucas 2:35*), a la mente (*Hechos 14:2, 22; Filipenses 1:27*) o al corazón (*Efesios 6:6*).
Nuevamente recalcamos que de la lectura de ambos diccionarios se desprende que el significado que más se aproxima al término alma es vida o ser vivo en su totalidad, nunca se concibe al alma como un algo que está dentro del hombre sino al mismo hombre en su integridad.
Observemos:
- *Salmos 25:20*: «Guarda mi alma, y líbrame; No sea yo avergonzado, porque en ti confié.» (Se puede sustituir alma por vida).
- *Salmos 34:22*: «Jehová redime el alma de sus siervos, Y no serán condenados cuantos en él confían.» (Se puede traducir por Jehová redime la vida de sus siervos).
B. Verbo (Napash)
Napash significa «respirar; tomar aliento; descansar». Este verbo, que parece tener una relación con nefesh, se encuentra 3 veces en el Antiguo Testamento (*Éxodo 23:12; 31:17*). El otro caso es *2 Samuel 16:14*: «Y el rey y todo el pueblo que con él estaba, llegaron fatigados, y descansaron allí».
Comparación de Diccionarios Bíblicos (Postulado 2)
Ahora comprobemos la veracidad de nuestro segundo postulado a la luz de los dos diccionarios:
EL ALMA NO ES INMORTAL
A la luz del Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, Nelson, Wilton M., (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000:
En contraste con el pensamiento filosófico griego (p. ej., Platón), es notable que el Antiguo Testamento jamás habla de la inmortalidad del alma. Al contrario, se dice que la nefesh muere (*Números 23:10; Jueces 16:30*, donde nefesh se traduce «yo»).
A la luz del diccionario bíblico adventista:
En *Números 31:19* se dice que el nefesh (traducido «persona») puede ser muerto, y en *Jueces 16:30* (traducido «yo») el nefesh muere.
Querido lector, no existe necesidad de agregar un comentario adicional a lo que acabas de leer. Es un hecho que ambos diccionarios reconocen que en la Biblia no se enseña que el alma sea inmortal. Las Sagradas Escrituras son muy claras tanto en el Nuevo como en el Viejo Testamento cuando se hace referencia a la condición mortal del alma. Comprobémoslo:
- *Ezequiel 18:4, 20*: «He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá… El alma que pecare, esa morirá.»
- *Mateo 10:28*: «Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.»
Cuando nuestro mismo Señor Jesucristo afirma en forma tan clara que el alma puede ser destruida en el infierno y el profeta Ezequiel a su vez asevera patentemente que el alma que pecare esa morirá, no creo que podamos, de manera alguna, pensar lo contrario. A menos que no queramos aceptar el claro testimonio de las Sagradas Escrituras.
“Alma” y “Espíritu”: ¿Qué Significan Realmente Estas Palabras?
Cuando oye las palabras alma y espíritu, ¿qué le viene a la mente? Muchas personas creen que estos términos definen algo que los seres humanos llevamos dentro, algo que no muere ni puede verse. Opinan que, cuando fallecemos, esa parte invisible de nosotros se separa del cuerpo y sigue viviendo en algún lugar. Como es una idea muy común, la gente suele sorprenderse al aprender que eso no es lo que la Biblia enseña.
La Palabra “Alma” en la Biblia
Al referirse al alma, los escritores bíblicos emplearon el término hebreo néfesch y el griego psykjé. En conjunto, los dos aparecen más de ochocientas veces en las Escrituras. Se refieren básicamente a:
- Personas: «En los días de Noé, […] unas pocas personas, es decir, ocho almas, fueron llevadas a salvo a través del agua.» (*1 Pedro 3:20*).
- Animales: «Dios pasó a decir: ‘Enjambren las aguas un enjambre de almas vivientes, y vuelen criaturas voladoras por encima de la tierra…’» (*Génesis 1:20, 24*).
- La vida de la persona: A veces, la palabra «alma» se refiere a la vida de alguien. Por ejemplo, Jehová le dijo a Moisés: «Han muerto todos los hombres que buscaban tu alma» (*Éxodo 4:19*), es decir, buscaban quitarle la vida.
Si continúa estudiando la Palabra de Dios, verá que no hay en ella ni un solo versículo que combine la palabra «alma» con otras como «inmortal» o «eterna». Por el contrario, las Escrituras muestran que el alma es mortal, que ciertamente muere (*Ezequiel 18:4, 20*). Eso explica que la Biblia se refiera a un cadáver con la expresión «alma muerta» (*Levítico 21:11*).
¿Qué es el “Espíritu”?
Los escritores bíblicos usaron el término hebreo rúaj y el griego pnéuma para referirse al «espíritu». La Biblia deja claro que el «espíritu» y el «alma» son dos cosas distintas. ¿En qué se diferencian?
*Salmo 104:29* dirige este comentario a Jehová: «Si les quitas su espíritu [rúaj], expiran, y a su polvo vuelven». Además, *Santiago 2:26* declara que «el cuerpo sin espíritu [pnéuma] está muerto». En estos versículos, está claro que la palabra «espíritu» se refiere a lo que infunde vida al cuerpo, pues sin él estaría muerto. Por esta razón, la palabra rúaj no solo se traduce en la Biblia «espíritu», sino también «fuerza», es decir, fuerza de vida.
El alma no es lo mismo que el espíritu. El cuerpo necesita el espíritu para funcionar, de manera muy parecida a como un aparato de radio necesita la electricidad. El espíritu es la fuerza que imparte vida al cuerpo. Lo mismo que la electricidad, no tiene sentimientos ni puede pensar. En efecto, el espíritu es una fuerza impersonal.
*Eclesiastés 12:7* dice que, al morir el hombre, «el polvo [del cuerpo] vuelve a la tierra justamente como sucedía que era, y el espíritu mismo vuelve al Dios verdadero que lo dio». Cuando el espíritu, o fuerza vital, abandona el cuerpo, este muere y regresa a su origen: la tierra. De igual modo, la fuerza vital regresa a su origen: Dios (*Job 34:14, 15*). Esto significa que, cuando alguien muere, es Jehová quien decide si vivirá o no en el futuro. Su vida queda en manos de Dios.
El Debate Teológico: ¿Dicotomía o Tricotomía?
Existen dos escuelas de pensamiento respecto al estudio de la parte invisible del ser humano:
- Tricotomitas: Creen que el ser humano está compuesto de tres partes: espíritu, alma y cuerpo.
- Dicotomitas: Creen que el ser humano está compuesto por dos partes: espíritu/alma y cuerpo, donde las palabras espíritu y alma son usadas para hacer referencia a la misma cosa.
Postura Tricotomita
Los Tricotomitas establecen que el Espíritu es aquella parte del ser humano que tiene la capacidad de comunicarse con Dios sin ninguna intervención de la razón o el entendimiento. Maestros Tricotomitas sostienen la idea de que «el hombre es un espíritu que posee un alma y vive en un cuerpo». De esta manera, si el ser humano es tripartito, entonces lo que sucede en el alma puede ser conocido por el espíritu, pero no lo opuesto.
El maestro Tricotomita, Watchman Nee, explica las naturalezas distintas:
«…el alma es la expresión de la personalidad. La Voluntad, intelecto y emociones del hombre están ahí. Los elementos que nos hacen humanos están en el alma. Intelecto, pensamiento, ideales, amor, emoción, discernimiento, decisión, selección, etc. son experiencias del alma.»
En cuanto al espíritu, Nee escribe: «…TODA comunicación de Dios con el hombre ocurre allí.» El espíritu tiene tres funciones primarias: ‘Conciencia’, ‘intuición’ y ‘comunión’.
- La conciencia es el órgano que discierne y distingue entre lo bueno y lo malo, pero, NO, A TRAVÉS DE LA INFLUENCIA DEL CONOCIMIENTO que está en la mente sino por un juicio directo y espontáneo.
- La Intuición es el órgano de sensación del espíritu humano… ese conocimiento que viene a nosotros SIN NINGUNA AYUDA DE LA MENTE, emoción o voluntad, viene intuitivamente.
- La Comunión es adoración a Dios. Dios no es aprehendido por nuestros pensamientos, sentimientos o intenciones porque Él puede solo ser conocido directamente por nuestros espíritus.
Postura Dicotomita y Objeciones
Los Dicotomitas objetan a esta supuesta relación con Dios en la cual el intelecto de la persona no está involucrado, lo cual llevaría a una relación sin fundamento basado en conocimiento, ya que todo ocurre en el ámbito espiritual, de forma espontánea y sin ser procesado por la mente.
Los Dicotomitas sostienen que la Biblia a primera instancia da la impresión de enseñar la «Tricotomía» del hombre, pero que una vez cuidadosamente estudiada en realidad enseña la «Dicotomía».
Similitudes Terminológicas (Diccionarios Seculares)
Una comparación de las definiciones seculares de «alma» y «espíritu» muestra muchas similitudes:
- Alma: El principio vital en los seres humanos, acreditado con facultades de pensamiento, acción y emoción.
- Espíritu: La parte del ser humano asociada con la mente, voluntad y sentimientos.
En adición, en su uso popular, las palabras son intercambiables. Un estudio de las palabras originales en el griego y el hebreo parecen ofrecer resultados similares:
HEBREO:
- Alma (nephesh): ser, vida, criatura, persona, apetito, mente, ser viviente, emoción, pasión.
- Espíritu (ruach): viento, aliento, mente, espíritu, animación, vivacidad, vigor, temperamento.
GRIEGO:
- Alma (psuche): el aliento de vida, la fuerza vital, el asiento de los sentimientos, deseos, afecciones.
- Espíritu (pneuma): el principio vital por medio del cual el cuerpo es animado, el espíritu racional, el poder por el cual el ser humano siente, piensa, decide.
El Sr. Gary Zeolla, Dicotomita, hace la siguiente observación:
«De esta manera en el Griego ‘alma’ se refiere al principio de animación el cual siente, desea, y puede obtener vida eterna. Y el ‘espíritu’ es también el principio el cual siente, piensa y decide. Y note una vez más, el uso de la palabra alma para definir espíritu.»
Versículos Clave en el Debate
Los Dicotomitas señalan que existen solamente dos versos en la Biblia que se pudieran utilizar para respaldar una posición Tricotomita:
*Hebreos 4:12*
12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
*1 Tesalonicenses 5:23*
23 Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
Los Dicotomitas creen que la referencia en *1 Tesalonicenses 5:23* es solamente una forma que el escritor usa para referirse al todo o «la totalidad» del ser humano y no necesariamente para establecer una diferencia entre el alma y el espíritu. Argumentan que la referencia del verso en *Hebreos 4:12* tampoco justifica que se divida una cosa de la otra, sino que es una referencia al poder de la Palabra.
El Teólogo Louis Berkhoff dice lo siguiente en cuanto al tema:
La postura usual es que el hombre consiste de dos partes, cuerpo y alma. Esto está en armonía con la auto-conciencia del hombre, y es también tomado de la Escritura, la cual habla del hombre como consistiendo de «cuerpo y alma» (*Mateo 6:25; 10:28*), o de «cuerpo y espíritu» (*Eclesiastés 12:7; 1 Corintios 5:3, 5*). Sin embargo, es evidente, que las dos palabras «alma» y «espíritu» son utilizadas intercambiablemente. Los dos términos denotan el elemento espiritual del hombre desde distintos puntos de vista. Como espíritu es el principio de vida y acción, el cual controla el cuerpo, y como alma es el sujeto personal, el cual piensa y siente y desea, y en algunos casos es el asiento de las afecciones.
Versos que Complican la Dicotomía
Por otro lado, también existen versos en la Biblia que resultan difíciles de explicar desde un punto de vista Dicotomita. Por ejemplo:
*1 Corintios 14:14-15*
14 Porque si yo orare en lengua desconocida, mi espíritu ora; mas mi entendimiento es sin fruto. 15 ¿Qué pues? Oraré con el espíritu, mas oraré también con entendimiento; cantaré con el espíritu, mas cantaré también con entendimiento.
*Romanos 8:16*
16 Porque el mismo Espíritu da testimonio a nuestro espíritu que somos hijos de Dios.
Estos versos parecen indicarnos que el espíritu de la persona tiene la capacidad de funcionar sin intervención alguna del entendimiento o la mente de la persona. Si creemos que el «entendimiento» (mente) es sinónimo de «alma» (aparte del espíritu), entonces podríamos tener aquí una buena base para creer en la tricotomía.
Pero otro problema existe en que encontramos algunos versos que parecen establecer una diferencia entre el «alma» y la «mente»:
*Mateo 22:37* / *Marcos 12:30* / *Lucas 10:27*
37 Y Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente.
Al separar «el alma» de «la mente» como parece hacerse en estos versos, tendríamos entonces un ser de cuatro partes (espíritu, alma, mente y cuerpo), lo cual, por supuesto, complicaría el tema aún más. Por lo tanto, si versos como estos (*Mateo 22*) no pueden ser utilizados para separar al «alma» de la «mente» como dos cosas distintas, entonces es también muy posible que versos como *Hebreos 4:12* y *1 Tesalonicenses 5:23* tampoco puedan ser utilizados para separar el «espíritu» del «alma» como dos cosas distintas, lo cual nos llevaría a una Dicotomía.
Otra Alternativa: El Hombre Natural y el Creyente
El Dr. Osvaldo Marino presenta otra alternativa a este dilema:
«El hombre natural es poseedor tan solo de cuerpo y alma. Cuando el hombre llega a Cristo, la Biblia nos enseña que el Espíritu Santo recrea en él la imagen perdida de Dios (*2 Corintios 3:18*). De esta unión producida por la fe se da el nuevo nacimiento. En el momento en que el Espíritu Santo toca el alma humana se concibe un nuevo ser. Este hombre será ahora cuerpo, alma y espíritu.»
Esta interpretación sugiere que el hombre sin Dios no tiene espíritu, es solo alma y cuerpo, pero que el creyente sí tiene espíritu y por lo tanto es «espíritu, alma y cuerpo».
Conclusión
Resulta difícil llegar a concluir si el ser humano está compuesto por dos o por tres partes. Como escribió el Sr. Gary Zeolla:
«San Agustín trató de llegar a una decisión al respecto y no pudo. Por lo tanto, si una mente tan grande como la de San Agustín no pudo resolver esto, ¡no se sienta mal si usted no puede!»
