1. La función de producción

La idea de negocio debe estar asociada a un nicho de mercado suficiente que garantice el éxito en ventas de nuestro producto, ya sea un bien o un servicio.

1.1. Transformar una idea en un producto real

El éxito en ventas, si bien es indispensable, no garantiza el éxito de nuestra aventura empresarial. Es necesario saber cuánto va a costar el producto, porque será un factor determinante del precio y, por tanto, del volumen de ventas.

Para calcular el coste del producto, debemos partir de una serie de preguntas previas:

  • ¿Cómo se va a realizar la producción?
  • ¿Quién va a realizar dicha producción?
  • ¿Qué recursos se van a utilizar?
  • ¿Cuál va a ser el volumen de producción?
  • ¿Cuál va a ser el coste final de mi producto?
  • ¿A qué precio voy a vender mi producto?

La función de producción en la empresa

La función productiva de la empresa se relaciona con el empleo de factores humanos y materiales para la producción de bienes y servicios. Es, por consiguiente, un proceso en el que una serie de entradas (factores o inputs) se transforman en salidas (productos u outputs).

El área de producción cumple con algunas de las funciones más importantes dentro de la empresa. En dicha área se toman decisiones de carácter estratégico, prioritariamente en los siguientes aspectos:

Diseño de bienes y servicios

El punto de arranque tradicional del proceso de producción es el diseño del bien o servicio. El producto ha de estar diseñado para atraer a los clientes pero, además, ha de tener un coste razonable, puesto que, en caso contrario, el precio final no será atractivo para el público. Las decisiones relacionadas con el diseño incluirán las características del producto, el nivel deseado de calidad, los materiales a utilizar y el coste de producción resultante.

Planificación del proceso de producción

Consiste en diseñar y construir el proceso físico que producirá el bien o prestará el servicio. Esta etapa incluye la adquisición de los materiales, los equipos y la tecnología precisos para elaborar el producto, así como contratar el personal necesario y gestionar el proceso.

Diseño de las instalaciones

El proceso de producción diseñado debe estar alojado físicamente en una instalación y organizado espacialmente de una manera efectiva, de modo que el producto pueda elaborarse de la manera más eficiente posible.

Diseño de puestos y de trabajo

Es necesario delimitar las tareas de cada puesto de trabajo, de manera que queden cubiertas todas las necesidades del proceso productivo. Se han de delimitar específicamente las tareas y los tiempos empleados por cada trabajador. Con este diseño y estos análisis, se pretende verificar si se cumplen los requerimientos del proceso de producción de la forma más eficiente posible y también se verifica si los puestos de trabajo cumplen todos los requisitos en lo referente a la prevención de riesgos laborales.

Planificación y programación de la producción

Una vez que se conoce la cantidad de producto necesaria para satisfacer la demanda, se diseñan programas de producción que implican múltiples decisiones. Estas decisiones incluyen cuánto material o componentes hay que encargar, cuándo encargarlos, cuántos trabajadores contratar y cómo deben estar organizados estos empleados.

Gestión de inventarios y función de producción

Para evitar problemas de producción y que se produzca una rotura de stock, la empresa debe realizar una adecuada gestión de inventarios. La rotura de stock es una interrupción en el proceso de producción de una empresa debida a la falta de materiales de repuesto necesarios.

Objetivos de una adecuada gestión de inventarios
  • Obtener una seguridad máxima frente a posibles roturas de stock.
  • Minimizar los costes de mantenimiento de los inventarios.

Para que la gestión de los inventarios sea correcta, se deberán estudiar aspectos como:

  • Demanda interna de cada uno de los materiales y de sus repuestos.
  • Importancia de dicho repuesto dentro del proceso productivo.
  • Stock de seguridad: volumen de existencias que se tienen en el almacén, por encima de lo que normalmente se espera necesitar, para hacer frente a las fluctuaciones en exceso de demanda o a retrasos imprevistos en la entrega de los pedidos.
  • Tiempo de reposición por parte del proveedor.

1.4. La calidad y la función de producción

La calidad es el cumplimiento de los requisitos, ya sean explícitos o implícitos, para la satisfacción de un cliente. Diferentes clientes pueden tener diferentes conjuntos y niveles de requisitos respecto de una misma categoría de productos o servicios. Por ello, la definición de requisitos debe ser específica para cada cliente o conjunto de clientes. Y, para ello, antes de definir los requisitos de un producto, debe necesariamente definirse el cliente al que va destinado.

Para la mejora de la calidad en todo el proceso productivo existen en la actualidad dos vías fundamentales:

  • Certificación europea vía normas ISO 9001: establecidas para que las empresas creen sus propios sistemas de gestión de calidad. Su cumplimiento permite obtener un certificado otorgado por entidades como AENOR.
  • Calidad total: es un conjunto de estrategias diseñadas para optimizar los recursos, reducir los costes y mejorar los resultados de forma continuada.

Gestión y Clasificación de Costes

Contabilidad externa o financiera

Es la contabilidad que se encarga de reflejar la imagen fiel del patrimonio y los resultados globales de la actividad empresarial. Esta contabilidad está sometida a un proceso de normalización y regulada legalmente por el Plan General Contable.

Contabilidad interna o analítica

Es la contabilidad que se encarga, entre otras cosas, de calcular los costes en los que incurre la empresa para obtener su producto. La contabilidad analítica la determina cada empresario en función de sus características y necesidades de información.

Concepto de coste: es la expresión del valor monetario de los bienes y servicios consumidos por la empresa en el desarrollo de su actividad. A diferencia del concepto de gasto, el coste no se produce hasta que tiene lugar el consumo.

Existen dos formas de aumentar el beneficio de una empresa manteniendo constante el volumen de ventas:

  • Elevar el precio: lo que solo es posible en una marca muy bien posicionada.
  • Minimizar los costes: en el caso de los productos de marca blanca.

Hay dos vías fundamentales para reducir costes:

  • Mejorar el aprovechamiento de los recursos existentes.
  • Realizar inversiones que mejoren la tecnología empleada y, por tanto, la productividad.

Clasificación de los costes

Dependiendo del volumen de producción

  • Fijos: permanecen constantes ante variaciones en el volumen de producción dentro de un periodo de tiempo determinado. Por ejemplo, el precio de alquiler del local, los gastos de limpieza, los salarios o los seguros.
  • Variables: varían en función del nivel de producción.
  • Mixtos: tienen una parte de costes fijos y otra de costes variables.

Según estén vinculados a un único objeto de coste o a varios

  • Directos: son aquellos que se pueden asignar con certeza a una unidad de producto y en una cuantía concreta y objetiva.
  • Indirectos: corresponden a dos o más objetos de coste, por lo que su imputación requiere criterios subjetivos.

Atendiendo a la certeza en el cálculo de su coste de oportunidad

  • Explícitos: factores contratados con el exterior cuyo coste es el precio pagado por ellos.
  • Implícitos: factores propiedad de la empresa cuyo coste viene dado por el precio de mercado que se podría obtener de ellos.