Contribuir a la socialización de niños y niñas y a su desarrollo personal

La literatura infantil siempre ha ejercido una función socializadora porque se dirige a un lector en formación, a los niños a los que hay que transmitir unos modelos de conducta que rigen la sociedad adulta. Esta literatura nació con una función claramente didáctica (recordemos el ejemplo de los libros llamados «Juanitos» a finales del siglo XIX). También hay que recordar que en el siglo XVIII se usaron las fábulas (más…)