El leasing o arrendamiento financiero, es un contrato en el que las empresas disponen de bienes de producción (maquinaria, equipos de oficina, vehículos) pagando cuotas periódicas durante un tiempo determinado. Al finalizar ese período, el arrendatario tiene tres opciones:

  1. Devolver los bienes a la sociedad arrendadora.

  2. Celebrar un nuevo contrato, con nuevos equipos.
  3. Comprar los bienes que estaba usando, por el valor residual pactado.

Existen dos contratos típicos de leasing: financiero y operativo.

  1. Leasing financiero. En él intervienen el vendedor, el usuario y la financiera. El usuario acude al vendedor y selecciona el equipo. La financiera lo compra y se lo arrienda al usuario.

  2. Leasing operativo. En este caso, el fabricante es el arrendador, sin intervención de una financiera. La propiedad se mantiene en manos del fabricante y no es habitual la opción de compra al final del período de arrendamiento.