La Economía Irregular y su Impacto

Relación entre Economía y Empleo Irregular

El empleo irregular se define como aquel que no cumple los requisitos establecidos en la legislación y se oculta a la autoridad pública. La Comisión Europea (CE) lo define como “cualquier actividad retribuida, legal por naturaleza, pero no declarada a la autoridad pública”. Quedan excluidas las actividades ilegales (delitos) y las que no es obligatorio declarar (como las tareas domésticas). Pese a la fuerte relación entre economía irregular y empleo irregular, no toda la economía irregular se refleja en términos de empleo.

Causas de la Economía Irregular

  • Restricciones legales: Colocan a algunas actividades al margen de la ley, como la prostitución.
  • Sistema impositivo: La complejidad del sistema, los tipos impositivos marginales, la presión fiscal y la sanción esperada son causas del surgimiento de la economía irregular.
  • Intensidad de las regulaciones: Una regulación excesiva puede ahogar una actividad, incentivando que no se declare.
  • Mercado de trabajo: Los desequilibrios que pueden expulsar a un gran número de personas y las rigideces del mismo pueden promover el empleo irregular.
  • Factores socioculturales: La moralidad de los agentes y la concienciación social frente al fraude.

Efectos y Consecuencias

  • Hacienda Pública: Se ve directamente afectada al disponer de menos recursos para la provisión de bienes públicos, lo que impacta de forma asimétrica a los individuos en función de su renta y genera problemas de equidad.
  • Problemas de eficiencia: Afecta a la asignación de factores productivos, que no se asignan en función de su productividad, sino de su rentabilidad fiscal. Asimismo, provoca distorsiones en los precios relativos a favor de aquellos sectores propensos a la actividad irregular.
  • Competencia desleal: No todos los agentes operan bajo el mismo marco institucional, generando competencia desleal y problemas de equidad territorial.
  • Incertidumbre: Desvirtúa la información estadística y, por tanto, complica la aplicación de políticas económicas efectivas.

La Crisis Económica en España (2008)

Claves del Origen de la Crisis

La crisis se originó por nuevos desarrollos financieros para la adquisición de viviendas y la transmisión del riesgo a terceros. El prestamista hipotecario (entidad financiera) originaba un producto financiero estructurado (CDO), sujeto a rating, basado en unir grupos de hipotecas de diferente riesgo (prime, subprime y ninja). La entidad lo empaquetaba hasta conseguir un ratio rentabilidad/riesgo adecuado. Una vez originado el producto, lo distribuía a los demandantes: vehículos de inversión estructurados (SIV) de entidades financieras internacionales. Es decir, se cambió el modelo tradicional financiero de “comprar u originar para mantener” por el de “originar para distribuir”.

En este proceso de transmisión de riesgos, el shock inicial llegó hacia 2007 con el impago de las hipotecas subprime. Esto aumentó la aversión al riesgo y los bancos redujeron los recursos para sus SIV. Como consecuencia, los SIV tuvieron que vender estos activos, provocando una bajada de precios hasta la crisis de liquidez del sistema financiero en 2008. Esto desencadenó una caída de la confianza, el desplome de las bolsas y el inicio de la Gran Recesión. La primera reacción de las entidades financieras fue intentar desapalancarse (desendeudarse) para recomponer sus balances, deteriorados por la compra de estos productos.

Primeras Medidas Extraordinarias

Para frenar la recesión y retomar el crecimiento, se aplicaron las siguientes medidas:

  • Estímulos fiscales para compensar la bajada de la demanda privada.
  • Política monetaria expansiva, con un aumento del balance del BCE para inyectar liquidez, bajar los tipos de interés y sustentar las deudas nacionales.
  • Apoyo público al sistema financiero (rescates, compra de activos tóxicos, etc.).

La respuesta a estas medidas se dejó sentir, pero de forma distinta según el país. No obstante, la cotización del oro reflejaba todavía la desconfianza en una recuperación definitiva.

Requisitos para la Recuperación

La recuperación requería la activación de la demanda y el saneamiento de balances, con medidas como:

  • Reequilibrio del patrón de consumo internacional: los países muy endeudados debían ahorrar y producir, mientras que los países con exceso de ahorro debían consumir e invertir. Para ello, el tipo de cambio habría de actuar libremente.
  • Profundizar en la reforma del sistema financiero para limitar riesgos futuros.
  • Evitar nuevas burbujas por excesiva liquidez.
  • Controlar que las políticas de gasto público no conllevaran un excesivo endeudamiento que limitara el crecimiento futuro.

La Crisis Específica en España

La crisis financiera derivó en una crisis económica, y esta provocó una crisis institucional. Nuestro modelo de crecimiento, que nos había permitido crecer en torno a un 3,8% en términos reales anuales de media entre 1997 y 2007, estaba demasiado apoyado en la demanda interna (con un déficit de apoyo en la demanda externa) y muy centrado en el sector de la construcción, que concentró gran parte del aumento de la inversión. Esto fue debido, en buena parte, a la facilidad de acceso al crédito y a los tipos de interés bajísimos en la eurozona, que, adaptados a las economías de Europa Central, fueron demasiado bajos para la economía española.

Consecuencias del Modelo de Crecimiento Español

  • Desindustrialización de la economía.
  • Especialización en sectores de poco valor añadido, como la construcción o el turismo.
  • Aumento de los costes laborales, lo que provocó una pérdida de la competitividad que se tenía.
  • Problemas de competitividad: en la fase expansiva, las exportaciones no crecieron acorde al crecimiento de la economía.
  • Aumento del endeudamiento con el exterior: el déficit por cuenta corriente, que históricamente se recuperaba al bajar al 4%, no solo no se recuperó en 2003, sino que se desplomó mucho más.
  • Exceso de apalancamiento (endeudamiento) de hogares y empresas.

Esquema de la Recuperación Económica

La mejora del saldo por cuenta corriente (con el exterior) se debió a una mejora de la competitividad, que se puede lograr de dos formas:

  • Política monetaria (devaluación externa): descartada en el caso de España, ya que la controla el Banco Central Europeo (BCE).
  • Control de costes (devaluación interna): ya sea mediante la contención de los costes laborales o el aumento de la productividad.

El crecimiento basado en la devaluación interna es más lento y costoso en términos de empleo, pero más sostenible a largo plazo.

El sector exterior ha sido la base de la recuperación, apoyado en la mejora de la competitividad (gracias a la devaluación interna realizada, nuestros costes laborales han bajado con respecto a los de la UE) y en la depreciación del euro. La mejora del sector exterior conlleva nuevas necesidades de inversión, por lo que esta ha venido aumentando. La mayor inversión se traslada al mercado laboral. Aunque sigue siendo muy alto, el paro se estabilizó en 2013 y comenzó a bajar. Además, la dinámica del mercado laboral da muestras de cambio, y se prevé que haya menor necesidad de crecimiento para generar empleo (ley de Okun, tema 10). La recuperación del empleo tiene consecuencias en el aumento del consumo privado, lo que hace que, pese a la caída de los precios, no estemos en deflación, sino en desinflación.