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Apuntes útiles para estudiantes de carreras, grados y otros títulos universitarios

Adherencia a los tratamientos

IMPORTANCIA DE LA ADHERENCIA A LAS PRESCRIPCIONES MÉDICAS

  Se trata de obedecer o pactar las órdenes terapéuticas, informar al paciente de lo que está pasando, de lo que vamos a hacer y pactar el plan terapéutico, conseguir que el paciente sea su propio coterapeuta. Aproximadamente un 40% de los pacientes incumplen los tratamientos prescritos por el personal sanitario. Hacen pero no hacen lo que se pacta (toman otras cosas). Hay patologías en las que la adherencia en la terapia es muchísimo menor. X ej hay patologías psíquicas en las que la adherencia es del 12%. En enfermedades agudas la tasa de incumplimiento es sólo de un 20% pero en algunas crónicas sube al 45%. En el caso de cambios de hábitos o estilos de vida la tasa de incumplimiento es muchísimo mayor. Estadísticamente hay que tener en cuenta un sesgo: los porcentajes anteriores subestiman el incumplimiento, están escritos al alta porque los estudios suelen hacerse con los pacientes que quieren realizar el estudio por lo que están sesgados, es decir, estamos con pacientes más motivados. El problema es que incumplir el tratamiento hace ineficaz la terapia. Esto provoca un aumento de enfermedades (morbilidad) y de la mortalidad y además aumentan los costos de asistencia sanitaria. La adherencia es una conducta de cumplimiento, es una conducta más del individuo, no se puede abordar aisladamente, la persona se conduce en la adherencia muy parecida a otras conductas. Haynes calificó el cumplimiento como “la medida en que el comportamiento de una persona coincide con las recomendaciones médicas”. Esta definición amplía el concepto de cumplimiento incluyendo además de la toma de medicamentos, el seguimiento de prácticas cotidianas saludables: comida, ejercicio, evitación de estrés innecesario…   Para que las prescripciones médicas beneficien a la salud de los pacientes es preciso tener en cuenta: ⇒  El consejo debe ser preciso. ⇒  Los pacientes deben seguir el consejo.   Un consejo erróneo seguido estrictamente por un paciente puede generar nuevos problemas de salud, y un consejo excelente resulta inútil si los pacientes no lo siguen. Determinar qué consejo es válido y cual no, es un problema importante para el cuidado de la salud que pertenece al terreno de la medicina, pero comprender por qué las personas observan o no las prescripciones médicas y mejorar su disposición a hacerlo ocasiona comportamientos que corresponden al ámbito de la psicología.   El concepto cumplimiento también incluye realizar visitas médicas periódicas, utilizar el cinturón de seguridad en los coches y comprometerse con otros comportamientos.   La conducta de incumplimiento es una conducta cuya probabilidad es más alta cuando las prescripciones o pacto curativo no es curativo sino profiláctico. La clave está en el cambio del estilo de vida. El incumplimiento es más frecuente cuando el tratamiento se refiere a problemas de salud asintomáticos, es decir, cuando no te duele nada pero tienes un problema de salud o cuando no es incómodo o incapacitante. Esto es típico x ej en pacientes hipertensos. Por otra parte, como los fármacos provocan efectos secundarios negativos, nos encontramos con que el paciente no quiere cambiar de estilo de vida porque no ve el peligro y no quiere tomar las pastillas por sus efectos. Por lo tanto tiene más razones o pretextos para no ser adherente. Además en los tratamientos que implican un cambio de estilo de vida, las consecuencias reforzantes que significan el alivio de los síntomas molestos en muchas enfermedades no existe con la prevención. Si a ti te duele algo y te dan una pastilla, se te quita el dolor y ese es el refuerzo. En cambio, cuando te dicen que cambies de estilo de vida, como no se ve el refuerzo del alivio del dolor, no lo haces. Muchas veces el refuerzo es preescribir el síntoma aunque sea su propio coterapeuta para seguir el tratamiento.  

TEORÍAS SOBRE LA ADHERENCIA

  Existen diversos modelos teóricos que se aplican al comportamiento en general y que también se han utilizado para analizar el problema de la adherencia y la falta de la misma.  

EL MODELO CONDUCTUAL

  El modelo conductual de la adherencia a los tratamientos se basa en los principios del condicionamiento operante de Skinner. La clave está en el refuerzo contingente a cualquier respuesta que impulse al organismo a adoptar el comportamiento deseado. Los psicólogos han utilizado el reforzamiento para fortalecer el comportamiento de la adherencia. Rara vez utilizan el castigo para disminuir el comportamiento de incumplimiento ya que de la misma manera que el reforzamiento reafirma el comportamiento, los de efecto castigo son limitados y difíciles de predecir. Los defensores del modelo conductual utilizan: ⇒  señales: recordatorios de las citas, llamadas telefónicas desde la consulta… ⇒  premios: extrínsecos (dinero, regalos) e intrínsecos (mejora de la salud). ⇒  contratos: pueden ser verbales aunque en la mayor parte de los casos son escritos.  

TEORIAS COGNITIVAS DEL APRENDIZAJE

  Las teorías cognitivas del aprendizaje están basadas en los mismos principios de aprendizaje que subyacen a los modelos conductuales incluyendo conceptos adicionales como: interpretación de las personas, respuesta emocional, evaluación de su situación, capacidad que perciben de afrontamiento de los síntomas de la enfermedad.  

TEORÍA DE LA AUTOEFICACIA

  Bandura afirmó que la creencia que tiene las personas acerca de la capacidad de adoptar comportamientos difíciles permite predecir el cumplimiento de dichos comportamientos. La autoeficacia es un concepto situacional – específico que hace referencia a la confianza que depositan las personas en su propia capacidad para asumir comportamientos necesarios con el objetivo de obtener los resultados deseados, específicos para una situación particular.  

TEORÍA DE LA ACCIÓN RAZONADA

  La teoría de la acción razonada sostiene que el determinante inmediato del comportamiento es la intención de las personas para realizar dicha conducta. Las intenciones de comportamiento son a su vez una función de: ⇒  Las actitudes de las personas hacia el comportamiento, determinadas por la creencia de que el comportamiento produce resultados positivos o negativos. ⇒  La norma subjetiva modelada por la percepción acerca del valor que otras personas importantes otorgan al comportamiento y por su motivación en el cumplimiento de dichas normas.  

MODELO DE CREENCIAS SOBRE LA SALUD

  El modelo de creencias sobre la salud sostiene que cuatro creencias interactivas influyen en el cumplimiento de los comportamientos relacionados con la salud. Estas creencias que presentan un efecto acumulativo a la hora de aumentar o disminuir los comportamientos de adherencia son: ⇒  La susceptibilidad percibida a las consecuencias negativas a la falta de cumplimiento. ⇒  La gravedad percibida de esas consecuencias. ⇒  La relación percibida entre coste y beneficio que presentan los comportamientos de adherencia. ⇒  Las barreras percibidas para incorporar comportamientos de adherencia en el estilo de vida personal.  

EVALUACIÓN DE LA ADHERENCIA

  La evaluación de la adherencia presenta dos cuestiones: ⇒  Cómo conocen los investigadores el porcentaje de paciente que incumplen las recomendaciones del profesional: no se conoce con exactitud el grado de cumplimiento, todo lo que se conoce son estimaciones. ⇒  Cómo pueden identificarse los comportamientos de no adherencia: se disponen al menos de cinco medios básicos para medir el grado de cumplimiento de los pacientes.   PREGUNTAR AL FACULTATIVO: suele ser la elección menos eficaz. Los médicos suelen sobreestimar el grado de cumplimiento de sus pacientes, e incluso cuando no son muy optimistas suelen estar equivocados. PREGUNTAR A LOS PROPIOS PACIENTES: constituye el procedimiento de mayor validez, pero presenta una serie de dificultades ⇒ Los informes propios son imprecisos al menos por dos razones:
  • Los pacientes pueden mentir para evitar la desaprobación de su terapeuta.
  • Desconocen el grado de cumplimiento.
Los pacientes no solo informan escasamente acerca de su incumplimiento sino que además exageran a la hora de informar acerca de su disciplina. ⇒ Algunos pacientes toman más medicamentos de los recomendados mientras que otro no llegan a tomar las dosis mínimas. PREGUNTAR AL PERSONAL HOSPITALARIO Y A LOS FAMILIARES: este procedimiento presenta dos problemas: ⇒ Una observación constante puede resultar imposible. ⇒ Un control ininterrumpido crea una situación artificial y suele presentar unos resultados que de otra manera no se producirían. RECUENTO DE LAS PASTILLAS: puede parecer el ideal pero también puede resultar impreciso por: ⇒ El paciente puede haber desechado parte de la medicación. ⇒ El paciente puede haber tomado todas las pastillas pero de modo distinto al prescrito. ANÁLISIS DE PRUEBAS BIOQUÍMICAS: este procedimiento se basa en la observación de los resultados de un comportamiento disciplinado para detectar alguna evidencia bioquímica, como el análisis de las pruebas de sangre u orina, con objeto de determinar si el paciente se ha comportado de forma adherente. Hay varios problemas: ⇒ Es un procedimiento muy caro. ⇒ Algunos fármacos no se detectan fácilmente. ⇒ Las diferencias individuales en la absorción y el metabolismo de los medicamentos pueden presentar variaciones en las personas que sigan el mismo régimen. ⇒ Las pruebas no miden el grado de cumplimiento ya que la presencia de un fármaco sólo revela la ingesta del medicamento pero no si tomó la cantidad adecuada en el momento adecuado. En resumen ninguno de los cinco métodos básicos de evaluación resulta válido y fiable al mismo tiempo. Por eso parece apropiado emplear dos o más métodos para evaluar el grado de cumplimiento de las prescripciones por parte del paciente.  

FRECUENCIA CON LA QUE SE PRODUCE LA FALTA DE CUMPLIMIENTO

Saber como es de grave la falta de cumplimiento de una prescripción médica depende de: ⇒  Cómo se define la falta de cumplimiento. ⇒  La naturaleza de la enfermedad. ⇒  Las características demográficas de la población. ⇒  Los métodos utilizados para evaluar dicho incumplimiento.  

FACTORES QUE PERMITEN PREDECIR LA ADHERENCIA

Los factores que pueden permitir predecir la adherencia se clasifican en cuatro:  

CARACTERÍSTICAS DE LA ENFERMEDAD

  Hay que tener en cuenta los siguientes factores: ⇒  Gravedad de la enfermedad: en general las personas que padecen una enfermedad grave no presentan una mayor disposición a buscar un tratamiento médico o de seguir las prescripciones médicas que otra con una enfermedad leve. ⇒  El carácter desagradable de los efectos secundarios: cabe suponer que un medicamento sin efectos secundarios o con escasos efectos secundarios favorece un mayor cumplimiento, pero lo cierto es que las pruebas que apoyan esta postura no son concluyentes. ⇒  La duración del tratamiento: en general, cuanto mayor es el tiempo en que la gente debe someterse a tratamiento o a regímenes preventivos, mayores probabilidades tiene de dejarlo. ⇒  La complejidad del tratamiento: en general, cuanto mayor es la variedad de la medicación que una persona debe tomar, mayor es la probabilidad de que no lo haga de la forma prescrita.  

CARACTERÍSTICAS DE LA PERSONA

  ⇒ Edad: dependiendo de la enfermedad especifica, el entorno temporal y el régimen de adherencia, los estudios indican que el cumplimiento puede aumentar o disminuir con la edad. ⇒ Género: se han descubierto pocas diferencias en los niveles generales de cumplimiento entre hombres y mujeres. ⇒ Apoyo social: uno de los predictores con más peso de la adherencia a los tratamientos es el grado de apoyo social que se tiene por parte de la familia y los amigos. En general las personas que se sienten aisladas de los demás tienden a no ser cumplidoras, mientras que aquellas que disfrutan de relaciones personales cercanas están más dispuestas a seguir el consejo médico. ⇒ Rasgos de la personalidad: se han definido dos rasgos que podrían ser posibles predictores:
  • Trastorno obsesivo – compulsivo: hay estudios que dicen que las personas con TOC son más obedientes que otros pacientes a la hora de seguir un tratamiento.
  • Hostilidad cínica: este rasgo de personalidad estaría más asociado a una mayor falta de cumplimiento.
⇒  Creencias personales sobre la salud: por lo general, cuando los pacientes creen que las recomendaciones para seguir un tratamiento dado producen beneficios para la salud, están dispuestos a cumplir con dichas recomendaciones.  

NORMAS CULTURALES

  DiNicola y DiMatteo sugieren que ciertas personas son incumplidoras no porque tengan una personalidad reticente a colaborar, sino porque pertenecen a una cultura que alberga ciertas creencias y actitudes que le animan a no seguir los regímenes de salud prescritos.  

CARACTERÍSTICAS DE LA RELACIÓN ENTRE EL PROFESIONAL DE LA SALUD Y EL PACIENTE

 En esta categoría debemos incluir factores como: ⇒  Comunicación verbal: es el factor más importante en la falta de cumplimiento de los pacientes. La falta de comunicación puede tener lugar cuando el médico le pide al paciente que le informe sobre sus síntomas y no escucha realmente sus preocupaciones. Esto puede ser una preocupación para el paciente porque pueden creer que el médico no le presta interés. Una vez que los médicos emiten el diagnóstico, suelen comunicárselo a los pacientes. Si el diagnóstico indica un trastorno menor, los pacientes se relajan  y no se encuentran motivados a seguir el tratamiento. Si es grave, tienden a ponerse ansiosos y muchas veces no atienden a las recomendaciones médicas. Además habitualmente los médicos y pacientes no hablan el mismo idioma. ⇒  Percepción del nivel de competencia profesional: el grado de cumplimiento del paciente mejora a medida que aumenta su confianza en el nivel de competencia del médico. ⇒  Tiempo transcurrido entre la derivación y el inicio del tratamiento ⇒  Tiempo que deben esperar los pacientes en la sala de espera ⇒  Características personales del profesional: DiNicola y DiMatteo informaron de que las personas estaban más dispuestas a seguir un tratamiento cuando detectaban por parte de éste una actitud positiva. Además también se sabe que cuando los médicos actúan de forma autoritaria, los pacientes pierden el interés a la hora de cumplir sus instrucciones. El sexo del terapeuta también puede jugar un papel importante. Un estudio demostró que el personal femenino establecía una mayor relación de complicidad con los pacientes al utilizar afirmaciones positivas y formular un mayor numero de preguntas que el personal masculino.   DETERMINANTES DE LA ADHERENCIA AL TRATAMIENTO (Kirscht y Rosenstock)  
GRUPO 1: LOS RELACIONADOS CON EL PERSONAL SANITARIO, RELACIÓN PACIENTE-SANITARIO
Habla de roles de los actores, el papel que juega el paciente y el sanitario, depende del rol que elijan. La teoría del rol proporciona una estructura teórica impresionante para definir el fenómeno del cumplimiento porque establece antecedentes intervinientes eficaces. Según esta teoría, los componentes para la consideración de los niveles de cumplimiento o incumplimiento son: ⇒ El concepto del paciente como actor de su rol: una cosa es la enfermedad y otra es la persona que está enferma. Hace referencia al rol que la persona tiene sobre su enfermedad. El cumplimiento es mayor cuando la persona incorpora a su autoconcepto el rol de paciente. ⇒ Las conductas implicadas en la representación del nuevo rol: o cumples o no cumples. Este punto se refiere a la competencia en el sentido de que en el momento en el que un paciente demuestra conocimiento y competencia en la representación de su rol, hay un nivel más elevado de cumplimiento. ⇒ Las expectativas comportamentales adscritas a los roles: x ej la familia del paciente, la expectativa que la gente tiene del sistema sanitario. Son los roles complementarios del macrosistema. Si los roles del macrosistema son congruentes con el rol del paciente, aumenta la adherencia. ⇒ Las evaluaciones periódicas de la representación de los roles por cada uno de los actores: el nivel de cumplimiento depende del grado en que las conductas de cumplimiento son evaluadas como válidas por el enfermo y por los actores interactuantes con él.   En todo el proceso hay una transacción, es un proceso dinámico, y aquí entra la relación con el paciente. Tienes que conseguir una relación transaccional con el paciente. STONE a propósito de la transacción dice que está habiendo una transacción unilateral y esto genera altas tasas de incumplimiento, mucho más altas que si la transacción es otra. Lo que tiene que hacer el profesional sanitario es conocer al paciente, intentar abordar lo que significa el tratamiento para el paciente. La gente enferma está deseando aprender lo que tiene y colaborar y esperan de los profesionales de la salud una actitud nueva. “Averiguar qué tratamiento puede cumplir un paciente es una negociación”. Hay que averiguar qué está dispuesto a hacer el paciente con el tratamiento. Hay que conseguir que el paciente asuma cierta parte de responsabilidad en la decisión. Tiene que haber una responsabilidad transaccional compartida. El incumplimiento no es unidireccional. Si la responsabilidad en la transacción completa está compartida, el incumplimiento será responsabilidad de ambas partes. El ideal, la meta, es trabajar conjuntamente para resolver el problema. MORALES (1985) hizo un trabajo de análisis y revisión de la adherencia. Abordó la interacción como determinante central del cumplimiento, hasta qué punto lo es. Para eso abordó 2 aspectos de la interacción: ⇒  La efectividad de la comunicación del profesional. ⇒  El tono afectivo de la interacción. Esto es positivo en el caso en el que se nota en el profesional un interés y preocupación especiales. Los pacientes siempre tienen un interés y preocupación especiales.   Aspectos derivados de la interpretación de los roles: La interacción con el profesional sanitario determina el cumplimiento. La buena comunicación es muy importante y determinante. Esa buena comunicación implica la función informativa y la función persuasiva. La información en cuanto al cumplimiento o la adherencia es necesaria pero no suficiente. Entre el 20 y el 50% de los pacientes no saben cuanto tiempo han de seguir el tratamiento, con qué propósito o con qué frecuencia han de tomar los fármacos preescritos. Esto es porque los sanitarios no proporcionan la información necesaria, gastan muy poco tiempo dando información, hablando con los pacientes. Esta es una de las razones por las que los pacientes no preguntan, están amedrentados, no se atreven. En la comunicación persuasiva es muy importante el tono afectivo o emocional del encuentro clínico. Es tanto menos probable que el paciente cumpla cuanto más negativo sea el tono emocional del encuentro. Cuanto más persuasivo sea este tono tanto mayor será la tasa de satisfacción del paciente y por tanto, la tasa de cumplimiento. La relación profesional de la salud-paciente condiciona la satisfacción del paciente y constituye uno de los determinantes centrales de la conducta de cumplimiento. Esto lo avalan muchas investigaciones. En la medida en la que las expectativas del paciente respecto de esa relación no se ven cumplidas, es más débil el cumplimiento. La duración temporal de la interacción afecta al cumplimiento pero no a la satisfacción, los pacientes notan que tu quieres estar disponible y también que no tienes tiempo. El porcentaje de tiempo de conversación sobre temas no médicos está asociado tanto con la satisfacción como con el cumplimiento.  
GRUPO 2: LOS REFERIDOS AL RÉGIMEN TERAPÉUTICO, AL TRATAMIENTO EN SÍ MISMO
⇒ Complejidad del régimen terapéutico: está íntimamente relacionada con el grado de cambio comportamental que requiere. Algunos regímenes terapéuticos implican importantes cambios en los hábitos de comportamiento como x ej hacer regularmente ejercicio, reducir la ingesta de calorías, dejar de fumar, reducir el consumo de alcohol,… Este tipo de regímenes terapéuticos requieren un control, exigen desarrollar pautas de comportamiento nuevas o a veces cambios drásticos y luego mantenidos. Los resultados de diversos trabajos avalan la hipótesis de que existe una relación entre el número y variedad de las dosis y el nivel de cumplimiento. La complejidad no viene dada sólo por el número de dosis sino por el número de fármacos que uno toma y por la complicación de su combinación. X ej paciente con fallo renal. ⇒ Duración del tratamiento: está muy relacionado con el tipo de enfermedad. Además si no se tiene adherencia la enfermedad tiende a cronificarse. En general, a mayor duración de la enfermedad menor adherencia. Respecto al tipo de tratamiento, no es lo mismo un tratamiento curativo que preventivo que rehabilitador. Hay que decir que los tratamientos curativos y rehabilitadotes, no los preventivos, producen tasas más elevadas de cumplimiento.  
GRUPO 3: LOS REFERIDOS A LA ENFERMEDAD A LA QUE SE TRATE
  Las enfermedades agudas y que producen incomodidad, dolor, producen tasas de adherencia mayores que las crónicas y que muchas enfermedades asintomáticas. El principal estímulo aversivo de una enfermedad es el dolor, se tiene miedo. Cuando sentimos dolor nos ponemos en alerta y nos hace ser adherentes al tratamiento. Un enfermo con una enfermedad grave a juicio de los médicos no cumple más las prescripciones terapéuticas que como las cumplen los pacientes que perciben que su enfermedad es grave. La percepción de la gravedad por parte del paciente les hace más adherentes que si la percepción de la gravedad es por parte del médico. Esto enlaza con otro tipo de variables que llamamos psicosociales. Diversos estudios demuestran que hay una relación entre la susceptibilidad respecto al sistema sanitario y la adherencia. También hay estudios que demuestran lo que LEVENTAL llamaba “sentido común”. Se refiere a la percepción, a cómo siente el paciente  su enfermedad. X ej el linfoma de Hodgkin produce una serie de síntomas como dolores abdominales. Como el tumor es difícilmente palpable, el “sentido común” del enfermo le hace percibir como más grave cuanto más le duele y no es así. El “sentido común” del paciente hace prestar más atención a determinadas percepciones corporales para intentar detectar x ej en el cáncer la metástasis, es decir, la extensión de la enfermedad.  Los pacientes confunden, no distinguen bien, los dolores producidos por unas cosas de los dolores de su enfermedad. Determinadas percepciones les hacen ser menos adherentes a los tratamientos confundiendo lo esencial. Pueden llegar a pensar que ciertos tratamientos son ineficaces o perjudiciales para su enfermedad porque les producen dolores. Hay un “sentido común” equivocado.  
GRUPO 4: LOS QUE TIENEN QUE VER CON ASPECTOS PSICOSOCIALES DEL PACIENTE
  Pueden ser muy relevantes y lo son más aún en el momento de recibir las recomendaciones terapéuticas. Hay que tener en cuenta respecto a los factores psicosociales: ⇒ El paciente olvida mucho lo que el sanitario le dice sólo porque el sanitario se lo dice. Tiende a rechazarlo, no lo anota, es un mecanismo de defensa. ⇒ Los consejos e instrucciones escritos se olvidan con mayor probabilidad que el resto de la información. ⇒ Cuanto más se lo repites al paciente mayor es la proporción de lo que olvida. ⇒ Los pacientes recordarán:
  • Lo que se les ha dicho en primer lugar y/o
  • Lo que ellos consideran más importante.
⇒ Los pacientes inteligentes no recuerdan más que los que no lo son tanto. ⇒ Los pacientes más viejos recuerdan tanto como los pacientes más jóvenes. ⇒ Los pacientes con un grado de ansiedad moderado recuerdan más que los que están muy ansiosos y que los que están muy poco ansiosos. ⇒ Cuantos más conocimientos de su enfermedad tiene el paciente, más recuerda. Resulta muy importante el concepto de percepción del apoyo social: que el paciente se sienta apoyado, que sepa donde ir,… Los pacientes que perciben el apoyo del sistema instrumental y emocional tienen más adherencia, se mueren más tarde y con mayor calidad de vida. El paciente que está enfermo no es tonto por lo que puede percibir síntomas perturbadores (x ej la enfermedad). Esto se da en llamar clave propioceptiva. Tales síntomas perturbadores pueden y deben ser aliviados por el sistema de una manera más o menos inmediata de manera tal que si el paciente siente esos síntomas y consigue el alivio de forma más o menos inmediata, ese síntoma se relaciona con un refuerzo positivo. Si el alivio (R+) tiene que ver con el tratamiento, el paciente se adhiere, así se promociona la adherencia. Pero si no consigue aliviar los síntomas de forma contingente a la conducta de cumplimiento, falta el R+ y es un camino para que el tratamiento no sirva.  

PROBLEMAS DE CUMPLIMIENTO DEL TRATAMIENTO

 

¿POR QUÉ SON ALGUNAS PERSONAS RENUENTES A SEGUIR UN TRATAMIENTO?

Muchos pacientes abandonan la consulta del médico sin tener muy claras las instrucciones y sin tener un plan para seguir un régimen médico. La falta de claridad de los consejos médicos es uno de los problemas de comunicación que se presentan en la relación medico – paciente. Una de las razones que explican los elevados niveles de incumplimiento es: ⇒ La definición actual de cumplimiento exige ciertos cambios drásticos en el estilo de vida. Una prescripción amplia del cumplimiento incluye en la actualidad la adopción de comportamientos sanos y seguros como parte de nuestro estilo de vida practicado de por vida. Actualmente un estilo de vida adecuado implica evitar el tabaco, consumir alcohol de forma moderada o no beber, llevar una dieta equilibrada, practicar ejercicio regularmente, visitar al medico y dentista regularme, etc…   ⇒ Los pacientes pueden rechazar un régimen por considerarlo demasiado difícil, consumir mucho tiempo o resultar excesivamente caro.   La responsabilidad del cumplimiento de un tratamiento recae tanto en el paciente como en el sanitario. Muchos paciente no entienden los criterios de su médico en relación con un tratamiento especifico, otros abandonan su medicación puesto que seguir el tratamiento les incomoda y no se ajusta a su rutina diaria. Hay otros pacientes experimentan un sesgo optimista: creen que evitan las graves consecuencias que puede acarrear no seguir el tratamiento. Otros esperan que ocurra un milagro y otros porque dicen que les cuesta mucho leer las etiquetas.  

¿CÓMO CABE MEJORAR EL CUMPLIMIENTO DE LAS INSTRUCCIONES MÉDICAS?

  Se pueden clasificar los métodos para mejorar el nivel de cumplimiento en: ⇒ Estrategias educativas: son aquellos que imparten la información a veces de una manera emocionalmente intensa para que cause alarma en el paciente incumplidor y cambie de actitud. Incluye técnicas como: reuniones en las que intervienen varios profesionales, mensajes educativos sobre la salud, instrucciones programadas, charlas, demostraciones… ⇒ Estrategias conductuales: las estrategias conductuales se centran más en modificar directamente el comportamiento individual relacionado con el incumplimiento de las instrucciones. Incluyen técnicas como: reducir las barreras económicas, utilización de premios para reforzar el comportamiento, simplificar el horario de las consultas, avisar al paciente de la visita siguiente, asistencia domiciliaria… DiMatteo y DiNicola recomendaron cuatro estrategias de comportamiento para mejorar el cumplimiento: ⇒ Sugerencias: para recordar a los paciente que tienen que adoptar comportamiento que potencien su salud. ⇒ Confección de régimen: ajustar el tratamiento a los hábitos y rutinas diarias del paciente. ⇒ Implantación gradual del régimen: que refuerza aproximaciones sucesivas al comportamiento deseado. ⇒ Contrato conductual: un acuerdo entre los pacientes y el profesional de la salud que garantice alguna clase de premio contingente al cumplimiento de los objetivos.   El objetivo principal de todas ellas es la autorregulación.   Las intervenciones cognitivo – conductuales están destinadas a mejorar el conocimiento de los pacientes acerca de su enfermedad y las consecuencias de la falta de cumplimiento del tratamiento, pretenden fomentar el apoyo social de los pacientes y aumentar su nivel de autoeficacia en la adopción de comportamiento saludables.  Este tipo de estrategias incluyen el entrenamiento de los pacientes para que realicen un control de sus comportamientos relacionados con la salud, valoren dichos comportamientos frente a un criterio preestablecido y utilizan el autorreforzamiento positivo en torno a cualquier progreso que tienda a acercar al paciente a dicho criterio.   La obtención de un compromiso verbal por parte de las madres de los pacientes infantiles aumenta su nivel de cumplimiento con el régimen. El proceso simple de establecimiento de tarifa de servicio para las consultas perdidas es muy eficaz para evitar las faltas.   En los tratamientos a largo plazo, Haynes y col. recomendaron utilizar recordatorios, premios y apoyo social. Las conductas recomendadas fueron: llamar a los pacientes que faltan a una cita, recomendar medicación que se ajuste a la vida del paciente, reforzar la importancia del cumplimiento en cada cita, recompensar verbalmente al paciente, disminuir la frecuencia de visitas, implicar al cónyuge u otros familiares…

Comunicación e información entre el paciente y el sistema sanitario

PRINCIPIO DE AUTONOMÍA

  En el ámbito sanitario, los valores de los pacientes se enfrentan directamente con los valores médicos. Sin embargo el paciente, actualmente, se encuentra respaldado legalmente siempre que el usuario se encuentre suficientemente bien informado y sea competente para decidir racionalmente. De esta forma si los valores éticos del paciente se enfrentan a los valores de los sanitarios prevalecen los del paciente. La palabra autonomía proviene de la unión de los términos griegos “autos” (significa: propio o por uno mismo) y “nomos” (significa: regla o ley). En su origen se combinaron para referirse al “autogobierno”, centrado más en las ciudades que en las personas. Una persona que carezca de la capacidad crítica interna para dominarse o de la libertad de controles o limitaciones externas, carece de autonomía plena. El respeto por la autonomía de los pacientes exige una virtud de respeto cuyo objetivo serán las obligaciones generadas por el derecho del paciente supuestamente autónomo a ser respetado. El respeto a la autonomía obliga a no interferir en los derechos, deberes y valores de la persona enferma y a la aceptación de las opciones que manifieste. El principio de autonomía supone que una persona competente es una persona de capacidad plena, jurídicamente hablando. Es el paciente el que conoce mejor sus intereses y los de su familia, no el médico. Gracias a este principio (el de autonomía) son los pacientes los que tienen el derecho a decidir si quieren ser o no intervenidos, tras ser informados de los posibles riesgos, beneficios y alternativas a la intervención. Hasta 1973 la relación con el médico era paternalista y estaba regulada por el código deontológico, siguiendo la tradición hipocrática. Pero fue a partir de este momento, con la aparición del primer código de los Derechos de los Enfermos, cuando éstos comenzaron a llamarse a sí mismos “usuarios” y a cambiar sustancialmente su relación con el sanitario. En estos años, la vieja relación vertical-paternalista médico-paciente comenzó progresivamente a decaer como ideal  y se comenzó a propugnar como ideal otro tipo de relación más horizontal: usuario-sanitario. Muchos autores mantienen que la mejor interpretación del principio de respeto a la autonomía es que los actos y decisiones autónomas no deben ser coaccionados por los demás. Se dice que un paciente es competente cuando es psicológicamente capaz de comprender el significado de la información que se le transmite, contrastarla con su escala de valores y su situación actual, sopesar adecuadamente las distintas opciones posibles y las consecuencias de cada una, para, posteriormente, tomar una decisión coherente con todo lo anterior.   El protocolo de la evaluación de la competencia, divide a las personas en 4 niveles: ⇒ NIVEL 0 à nula competencia (incapacitados).   ⇒ NIVEL I à baja competencia:
  • Criterios de competencia:
°          Conciencia básica de la propia situación médica. °          Asentimiento explícito o implícito a las opciones propuestas.
  • Son competentes:
°          Niños. °          Retrasados mentales severos y moderados. °          Demencias seniles moderadas.
  • Son incompetentes:
°          Pacientes semi o inconscientes por causa orgánica. °          Psicóticos activos, autistas.
  • Capacidades: necesitan tutoría para:
°    Consentir procedimientos eficaces. °    Rechazar procedimientos ineficaces. ⇒  NIVEL II à mediana competencia:
  • Criterios de competencia:
°    Comprensión de la situación médica y del procedimiento propuesto. °    Capacidad de elección basada en las expectativas médicas.
  • Son competentes:
°    Adolescentes de más de 16 años. °    Retrasados mentales leves. °    Ciertos trastornos de la personalidad.
  • Son incompetentes:
°    Trastornos afectivos severos. °    Fobias al tratamiento.
  • Capacidades: deben compartir con su autor la responsabilidad del consentimiento de procedimientos diagnósticos y/o terapéuticos de eficacia dudosa.
  ⇒  NIVEL III à elevada competencia:
  • Criterios de competencia:
°    Comprensión reflexiva y crítica de la enfermedad y lo que ella conlleva en procedimientos. °    Decisiones racionales basadas en consideraciones racionales que incluyen su escala de valores.
  • Son competentes:
°    Adultos con mayoría de edad legal. °    Enfermos reflexivos y autocríticos maduros.
  • Son incompetentes:
°    Personas indecisas, cambiantes o ambivalentes. °    Ciertos trastornos neuróticos.
  • Capacidades: plena para asumir el consentimiento o rechazo del procedimiento, previa información dada al paciente.
  Para aclarar si un paciente tiene o no la autonomía en su decisión hay que tener en cuenta los siguientes factores: ⇒  FACTORES COGNITIVOS à lo cognitivo se refiere a si el enfermo es o no capaz de percibir, de ver, de darse cuenta de lo más importante y sustancial de su estado clínico. Esto se debe sobre todo por un déficit en la capacidad mental para estructurar y organizar los datos necesarios para tomar una decisión racional.   ⇒  FACTORES DE COHERENCIA O INCOHERENCIA CON SU SISTEMA DE VALORES à se refiere a si una vez demostrada su competencia cognitiva y conocida su trayectoria vital, toma una decisión acorde con ellos o no. En caso de que no lo sea, debemos dudar de su autonomía plena. Por tanto lo realmente importante es buscar si la decisión racional es genuinamente propia del paciente o si es fruto de coacciones internas o externas. Hay que tener en cuenta que sin una buena historia clínica no se puede plantear la reflexión ética fundamentada.   ⇒  FACTORES COADTIVOS INTERNOS à son aquellos que condicionan la decisión y la convierten en extraña, debido a que previamente se han desestabilizado el orden de los valores del paciente. Por ello es importante la necesidad de conocer a los pacientes. Dentro de estos factores coactivos internos prevalecen el dolor, el sufrimiento, el miedo y la depresión.   ⇒  FACTORES COADTIVOS EXTERNOS à cuando existe una fuerte dependencia hacia los valores de los demás. el paciente puede tomar decisiones vitales excesivamente condicionadas. Hay que tener cuidado con las “presiones psicológicas” ya que pueden ser utilizadas en demasía por los sanitarios para especular en exceso. Por ello los sanitarios deben tener en claro que toda persona es competente hasta que se demuestre lo contrario. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los conceptos de autonomía y competencia no son lo mismo. La autonomía es autogobierno y la competencia es la capacidad para desempeñar una tarea. De esta forma una acción puede no ser autónoma pero sí competente, y viceversa.   Algunos de los argumentos sobre si son o no competentes las decisiones de los pacientes son: ⇒ FALTA DE DECISIÓN à se refiere exclusivamente a si la persona puede o no manifestar una opción. ⇒ CAPACIDAD GENERAL PARA COMPRENDER à se refiere a si el paciente posee o no las capacidades cognitivas fundamentales para, en general, evaluar riesgos, beneficios o alternativas de tratamiento. Se determina a través de test de inteligencia y exámenes del estado mental. ⇒ INCAPACIDAD PARA COMPRENDER LA INFORMACIÓN OFRECIDA à se busca averiguar si el paciente comprende el significado de la información ofrecida por el profesional sanitario y no si es capaz de comprender en general. ⇒ NO APORTAR UN MOTIVO à el paciente manifiesta una decisión pero no la explica. ⇒ APORTAR UN MOTIVO RAZONABLE à existen grandes discrepancias acerca de lo que es un motivo razonable. ⇒ NO HACER UN CÁLCULO DE RIESGOS-BENEFICIOS à se refiere a que aunque el enfermo adujese motivos razonables no hubiera comparado o sopesado la balanza de riesgos-beneficios de su decisión. ⇒ NATURALEZA DE LA DECISIÓN à se acepta la aceptación o rechazo de la intervención más que las razones que llevaron al paciente a tomar una decisión. Para juzgar esto se suele apelar a un criterio externo. Esta es la argumentación que más choca con la autonomía del usuario.  

CONSENTIMIENTO INFORMADO

  La filosofía del consentimiento informado se refiere a la necesidad del consentimiento libre con la debida información. En 1948 se fundó en Ginebra la Asociación Mundial de Médicos (AMM). Entre sus compromisos fundamentales se encuentra: “no permitiré que aspectos religiosos, racionales, raciales, de partido o de clase interfieran entre la profesión y los pacientes”. Los delitos de negligencia ya existían en el s XIX. En el que si al paciente se le ocurría oponerse a la decisión médica, su decisión se consideraba inválida y no se tenía muy en cuenta simplemente si el médico decidía que tal decisión podía perjudicar la salud del paciente. Es en los años 40 – 50 cuando entramos en la cultura de los derechos de los ciudadanos y es cuando comienzan a aparecer leyes que lo regulan. Hasta hace años la “práctica médica habitual” (praxis) la que medía la información a suministrar por el médico antes del consentimiento para la intervención. En 1950, en Europa apareció la convención europea para la salvaguarda de los derechos del hombre y de las libertades fundamentales. Esto se enmarca en el contexto de la declaración universal de los Derechos Humanos realizada por la OMS en 1948. Lo que subyace a esto es que se intente propugnar algo nuevo y lo nuevo es actuar en sanidad a través de una ética basada en el principio de autonomía. El que se domina a uno mismo puede decidir. Fue en 1946 tras el juicio de Nuremberg en el que se condenó a 7 personas a morir ahorcadas por experimentar con personas sanas y conscientes las pruebas de la vacuna del tifus. Fue aquí donde se reconoció que son los pacientes los que tienen el derecho a decidir si son o no intervenidos tras ser informado de los riesgos, beneficios y alternativas al tratamiento. En España también se comenzó a hablar en el lenguaje de los derechos, entre los cuales destacan: ⇒  Derecho al consentimiento informado. ⇒  Derecho a una muerte digna. ⇒  Derecho a la privacidad.   Con esto nos encontramos ante el problema ético de cara al paciente en el que se incluye: decir la verdad, cuándo y dónde, es decir, lo que se ha denominado como “la verdad tolerable”. En el consentimiento informado confluyen la ética y la ley porque ambas intentan plasmar el derecho a la información. Esto fue muy desarrollado en el momento en el que se implantaron las UCIS y UVIS. En febrero de 1973 en América del norte se declaró el primer Código de los derechos de los pacientes. Los 12 derechos eran especificaciones del derecho general al consentimiento informado. Según Reusselaer Von Potter (1971) la BIOÉTICA es el estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias humanas y de atención sanitaria, en cuanto se examina esta conducta a la luz de valores y principios morales. Un ejemplo de valor es el valor que le otorga un ciudadano a su pierna, la cual va a ser amputada. El paciente lo valora de distinta manera que el médico, por lo que resulta necesario informar y hablar con el paciente. El consentimiento informado que sólo persiga los aspectos legales está prostituido. En 1981 el Consejo Judicial de la AMA (Asociación Médica Americana) hizo un cambio cualitativo asumiendo las funciones de comité de ética, lo que demuestra que, en medicina, la ética está por encima de la ley. Gracias a este comité se estableció que: “el derecho del enfermo a la decisión autónoma sólo puede ser debidamente ejercido si el paciente posee suficiente información que le permita una elección inteligente. El paciente debe tomar su propia decisión sobre el tratamiento”. El consentimiento informado consiste en la explicación a un paciente atento y mentalmente competente de la naturaleza de su enfermedad, así como del balance entre los efectos de la misma y los riesgos de los procedimientos diagnósticos y terapéuticos recomendados para a continuación solicitarle la aprobación para ser sometido a esos procedimientos. La presentación de la información al paciente debe ser comprensible y no sesgada, la colaboración del paciente debe ser conseguida sin coacción. Por ello el médico no debe sacar partido de la potencial dominancia psicológica sobre el paciente.   La voluntariedad es el primero y más importante requisito del consentimiento informado. En la revelación de la información por parte del sanitario, compiten 3 criterios que conviene hacer complementarios: ⇒ Lo que se suele hacer en la práctica profesional (“lex artis”) ⇒ Hay que informar sobre lo que desearía saber una persona razonable. ⇒ Criterio personalista à lo que necesite saber esa persona en concreto.   Algunos aspectos sustanciales del consentimiento informado son: ⇒ Voluntariedad. ⇒ Información en cantidad y calidad suficientes. ⇒ Competencia en las decisiones adicionales.

Conductas adictivas y salud

LA MATRIZ ADICTIVA

  La matriz dl síndrome adictivo social reside en una relación anómala d tipo absorbente con el objeto adictivo. Esta relación se caracteriza por: ⇒  La imposición del apetito adictivo sobre el control de la voluntad libre. ⇒  El apetito adopta una forma psicomotora y se convierte en una pulsión. Por ello, los enfermos adictivos experimentan una falta de control ante la avalancha de la pulsión adictiva. La matriz adictiva supone un apetito excesivo y un apetito mórbido o patológico que implica un fallo de autocontrol y de la libre elección. Este fallo se extiende después a la libertad de acción, a partir de ese momento el sujeto se entrega a consumar el acto impulsional. Los procesos adictivos son una enfermedad de la voluntad, son el producto de una falta de voluntad. La adicción fue definida por la Organización Mundial Salud (OMS) como un impulso incontrolable dirigido hacia un objeto determinado, que se repite con un intervalo no demasiado prolongado. El problema es que no menciona a lo más característico de la adicción: la relación de entrega absoluta al objeto.  

EL ACTO IMPULSIONAL Y LAS RECOMPENSAS

  La existencia adictiva consiste un descomunal deseo que se potencia con el cortejo de imágenes mentales y psicomotoras. Este deseo toma una dirección hacia el exterior para convertirse en una pulsión adictiva. Dicha pulsión conduce a la persona a posesionarse del objeto adictivo. Los efectos inmediatos del acto pulsional dan lugar a una serie de experiencias gratificantes, descritas como premios, recompensas o reforzadores.   Hay recompensas de varias clases: ⇒  RECOMPENSA NEGATIVA: consiste en el alivio o supresión del malestar que acompaña a la pulsión adictiva no consumada. ⇒  RECOMPENSA POSITIVA: se refiere a las recompensas que producen placer. Pueden tener un carácter primario o secundario:
  • Primaria: consiste en el efecto placentero producido de un modo directo en el momento de iniciar la entrega a la acción pulsional. (Hacer)
  • Secundaria: aparece en forma de placer asociado al comportamiento adictivo. (Pensar)
  Todas estas recompensas forman reacciones psíquicas de la personalidad del adicto. Tales reacciones se desarrollan con la descarga cerebral de dopamina, también denominada “molécula de la recompensa”. El carácter acentuado de una recompensa proviene, según los casos, de la reacción psíquica, de la modificación neuroquímica o de la unión de ambas. El nivel alcanzado por la descarga de dopamina en el cerebro podría utilizarse como marcador biológico de la enfermedad adictiva.  

FASES DEL CICLO ADICTIVO

  El ciclo de la dicción social patológica abarca las siguientes doce fases: ⇒  Afición desmedida o apetito excesivo: hacia un objeto, del que puede hacerse muchas veces un uso abusivo (por intensidad o por frecuencia) pero sin pérdida del autocontrol. ⇒  Organización existencial adictiva: El sujeto ha perdido la libertad ante el objeto y lo convierte en su centro existencial. Existe una preocupación por obtener el objeto y un descuido de las obligaciones laborales, sociales y familiares. ⇒  Pulsión incontrolable: el apetito excesivo se desinhibe por el deseo irrefrenable del objeto. La aparición de esta fase puede producirse por una activación provocada por algún estímulo externo o interno. ⇒  Síndrome de privación o renuncia: se dan momentos forzados de alejamiento del objeto voluntaria o involuntariamente.  Las personas intentan resistirse al ansia adictiva cuyos síntomas pueden ser muy similares a los del síndrome de abstinencia. ⇒  Acto impulsional: es el climax del comportamiento adictivo. Se da una imposibilidad para resistirse a la pulsión adictiva y no se respetan las obligaciones laborales, familiares y sociales. ⇒  Sistema de recompensa: esta fase se encuentra ligada a la anterior en forma de recompensa o ganancias afectivas y sensoriales. Hay una ganancia negativa de liberarse del sufrimiento que aparece en el inicio del acto impulsional y un reforzamiento positivo porque provoca un placer inmediato (recompensas negativas y positivas). ⇒  Postsaciedad: esta fase aparece al extinguirse la exaltación placentera registrada en la fase anterior. La  extinción del placer tiene un carácter negativo. Al eliminarse totalmente los refuerzos placenteros suele prevalecer un estado de intensa labilidad afectiva. ⇒  Contrarrecompensa: sólo aparece en individuos dotados al menos de una cierta espiritualidad. Surge al asentarse sentimientos de culpa o de vergüenza como consecuencia de la fase anterior. Tales sentimientos actúan frenando el comportamiento adictivo. ⇒  Repetición de la impulsión adictiva: se da al cabo de unas horas, días o semanas. Se activa por factores internos o externos y aparece un aumento de la tolerancia. ⇒  Consecuencias nocivas del comportamiento adictivo: pueden recaer sobre la vida del sujeto, de la salud física y de la salud social, lo que produce un progresivo deterioro profundo de la calidad de vida. ⇒  Resistencia al cambio: se desarrollan mecanismos psicológicos de la negación de la enfermedad. Estos mecanismos unidos al desconocimiento sobre estas enfermedades permite a las adicciones químicas y sociales pasar inadvertidas durante largo tiempo. ⇒  Recaídas y recurrencias:
  • Recaídas: cuando la reincidencia aparece antes de haber pasado 6 meses a partir de la remisión completa.
  • Recurrencias: cuando se produce después del límite de la recuperación. Obedece la mayor parte de las veces a la influencia de emociones negativas, sobre todo de índole familiar.
 

DEFINICIONES

  ⇒ Tolerancia: es el estado de adaptación caracterizado por la disminución de la respuesta a la misma cantidad de droga o por la necesidad de una dosis mayor para provocar el mismo grado de efecto farmacodinámico. Sería la adaptación del organismo a la sustancia, un proceso natural de adaptación. ⇒ Tolerancia cruzada: fenómeno en el que se toma una droga y aparece tolerancia no sólo a esa droga sino también a otra del mismo tipo o a veces a otro contexto. ⇒ Dependencia cruzada: capacidad de una droga para suprimir el síndrome de abstinencia producido por otra (como la metadona con la heroína y los tranquilizantes con el alcohol).   ⇒ Dependencia psicológica: consiste en la compulsión a consumir periódicamente la droga para experimentar un estado afectivo positivo (placer, bienestar, euforia, sociabilidad,…) o librarse de un estado afectivo negativo (aburrimiento, timidez, estrés,…). ⇒ La razón fundamental por la que una sustancia genera una dependencia no es por el efecto de esa sustancia en el cuerpo sino por la interpretación que da el sujeto a esa sustancia y a su consumo. Es difícil de superar puesto que puede cumplir alguna función psicológica: obtener satisfacción, superar el aburrimiento, afrontar la ansiedad, tolerar la frustración, establecer relaciones sociales,… También hay una dependencia física pero es más importante la psicológica porque hay que tener en cuente que, después de pasar un síndrome de abstinencia, un adicto puede recaer por esa dependencia psicológica. ⇒  Dependencia física: consiste en un estado de adaptación que se manifiesta por la aparición de intensos trastornos físicos (síndrome de abstinencia) cuando se interrumpe la administración de la droga o se influye en su acción por la administración de un antagonista específico.  

LOS TIPOS DE ADICCIÓN PATOLÓGICA

  ⇒ Adicciones químicas:
  • Drogas estimulantes: cocaína, tabaco, anfetaminas, cafeína, drogas de síntesis.
  • Drogas depresoras: barbitúricos, benzodiacepinas, heroína, metadona, alcohol, cánnabis, tranquilizantes y esteroides.
⇒ Adicciones sociales:
  • Adicción a la televisión: existen de dos tipos:
–   Teleabuso: consiste en la contemplación habitual de cantidad excesiva de TV (más de tres horas al día). Se da a todas las edades y puede darse síndrome de abstinencia. –   Telefijación: consiste en la contemplación de la TV en solitario, actitud silenciosa, haciendo caso omiso a la compañía,…
  • Adicción a las compras: también se denomina consumopatía. Resulta mortificante tanto para la persona como para la familia. Consiste en una entrega desaforada o desorbitada a la adquisición de artículos y cosas no sólo no absolutamente necesarias sino hasta superfluas e incluso inútiles. Las cosas innecesarias se vuelven necesarias. Hay tres formas del síndrome de la compra: consumopatía simple, consumopatía sintomática de un trastorno psiquiátrico y adicción a la compra.
  • Adicción a Internet: existen 4 tipos:
–   Adicción al ordenador: tienen una necesidad absoluta de utilizar el ordenador para sentirse libre de ansiedad y otros signos de malestar. –   Adicción a Internet: el perfil del adicto a Internet es un joven estudiante o de profesión liberal, de alto nivel cultural, instalado en la ciudad, de clase social media o alta, con dominio de inglés y conocimientos de informática, de personalidad insegura o introvertida y en ocasiones apresado por una situación de aislamiento o de conflicto con la pareja o familia, y tal vez con carencias afectivas. –   Cibercomunicación: los usuarios de Internet que más fácilmente quedan atrapados por la red son los que se sirven de ella para buscar compañía o comunicación, o sexo o amor. Lo que engancha con preferencia al sujeto en la cibercomunicación es el ciberromance y la conversación erotizada, actividades que atraen más a la población femenina. –   Cibersexo: el sexo es el tema más buscado en Internet. Se podrían diferenciar 3 características del cibersexo consideradas como responsables del abuso o la adicción: 1º Es barato, legal, cómodo y disponible. 2º Es privado y anónimo. 3º Es carente de huellas, libre de riesgos de transmisión de enfermedades sexuales. Las dos formas de adicción al cibersexo son la masturbación solitaria estimulada con pornografía y la masturbación interactuada menos ilustrada (mediante cámara web).
  • Fagoadicción: clasificación:
–   Anorexia mental o nerviosa. –   Bulimia adictiva o pura (con peso anormal o sobrepeso). –   Hiperfagia adictiva depresiva, neurótica o psicosomática (con obesidad). –   Hiperfagia adictiva monoalimentaria, sobre todo el chocolate (con peso variable).
  • Adicción al trabajo: es una de las adicciones más difíciles de tratar, una de las que cursa con mayor prolongación sin detectarse. Dos pistas para reconocer al adicto al trabajo:
–   Excluyen cualquier actividad no relacionada con el trabajo. –   Dedican casi todo su tiempo y energía a su ocupación laboral.
  • Adicción al juego: el mayor número de abusos se produce en los juegos de azar o dinero. Existen 4 tipos de jugadores: profesional, social o recreativo, problema y excesivo o inmoderado. Se caracterizan por presentar: organización existencial, entrega incontrolada, logro de un inmenso placer, repetición del acto de jugar y acumulación progresiva de consecuencias adversas.
  • Adicción al sexo: los criterios para considerar una conducta sexual como adictiva son
–   Consumir una gran cantidad de tiempo en actividades necesarias para preparar la conducta sexual o recuperarse de sus efectos (existencia adictiva). –   Desarrollar una conducta sexual más frecuente o intensa de lo pretendido (acto impulsional). –   Fracasar en el deseo persistente o el esfuerzo inútil de cortar o controlar la conducta sexual (acto impulsional). –   Continuar con la conducta sexual a pesar del problema físico o psicológico persistente o recurrente, que ha sido causado por tal conducta (reiteración). –   Abandonar o reducir las actividades sociales, ocupacionales o recreativas a causa de la conducta sexual (efectos nocivos). –   Presentar la tolerancia definida como: A.   el incremento necesario de la cantidad o la intensidad de la conducta sexual con el efecto deseado; B.   la disminución del efecto implicado por la conducta sexual al mismo nivel de intensidad. –   Experimentar la supresión es una de estas formas: A.   el síndrome de abstinencia psicofisiológico característico, o los cambios psicológicos suscitados por la interrupción de la conducta sexual; B.   la entrega a la conducta sexual para mejorar o evitar los síntomas de supresión.  

ACTUACIONES PARA PREVENIR EL USO DE LAS DROGAS

 

⇒ El consumo de tabaco, alcohol u otras drogas en presencia de sus hijos, puedes transmitirles unas pautas de conducta poco saludables. ⇒ Evite mostrar una actitud tolerante o positiva respecto a cualquier droga en presencia de sus hijos. ⇒ Establecer, una serie de normas razonables y claras que regulen la vida familiar, detallando las responsabilidades de cada uno de los miembros de la familia, los horarios, etc. ⇒ Evitar posiciones y actitudes excesivamente autoritarias o severas con los hijos, así como excesivamente permisivas. ⇒ Evite comentarios de rechazo hacia los hijos. ⇒ Mostrar un trato de confianza que favorezca una relación de confianza mutua. ⇒ Prestar apoyo emocional, escuchar sus problemas y preocupaciones. ⇒ Dialogue y mantenga una comunicación fluida con sus hijos. ⇒ Reconozca los esfuerzos que realicen sus hijos, valorando sus progresos y haciéndoles saber que cuentan con su aceptación, a pesar de sus posibles defectos o limitaciones. ⇒ Compartir metas y expectativas de futuro. ⇒ Ayudar  a identificar situaciones de riesgo para el consumo de drogas. ⇒ Informar con objetividad sobre las drogas y sensibilizar sobre los riesgos que conforman el consumo de éstas, evitando magnificar sus efectos. ⇒ Ayudar a rechazar las presiones de sus compañeros y amigos para que consuman drogas. ⇒ Colaborar con los hijos en la superación de sus problemas de timidez o de relacionarse con los demás. Explicar que muchas de las cosas o situaciones que les provocan inseguridad no tienen razón de ser, que son naturales en la adolescencia. ⇒ Reforzar la autoestima y la confianza en sí mismos. ⇒ Trasmitir y fomentar valores sociales positivos. ⇒ Fomentar conductas y hábitos saludables, mostrando cuidados por la higiene personal, el mantenimiento de una dieta equilibrada, la realización de ejercicio físico, los horarios para el descanso nocturno, etc… ⇒ Enseñar a  tomar decisiones, a tener en cuenta las ventajas e inconvenientes de cada una de las posibles opciones, a sopesarlas y a mantenerse firmes una vez tomada la decisión. ⇒ Ayudar a manejar las situaciones que les producen un estrés excesivo. ⇒ Utilizar adecuadamente el tiempo libre.  

FORMAS DE PREVENCIÓN DESDE EL ÁMBITO FAMILIAR

 

⇒ Los principales problemas que se presentan en los adolescentes son:
  • Se sienten deprimidos y solos.
  • Insatisfechos con su vida.
  • Incapaces de superar los problemas y dificultades.
  • Carecen de perspectivas de futuro.
  • No identifican un proyecto de vida autónomo.
  • Se refugian saliendo con otros jóvenes, consumiendo                drogas (legales o ilegales).
  • Carecen de referentes sociales claros.
  ⇒ Los adolescentes, cuando consumen drogas, revindican (inconscientemente):
  • Que los padres actúen como tales.
  • Que les enseñen lo que está bien o mal.
  • Que les marquen normas y límites.
  • Que padres y otros agentes sociales faciliten conocimientos, destrezas y habilidades para afrontar los retos y dificultades cotidianos.
  ⇒ Algunas formas de prevenir el consumo de drogas, según los Modelos Educativos de Apoyo (M.E.A.) son:
  • Sensible a las necesidades del desarrollo.
  • Establecimiento de normas que regulen las normas de convivencia familiar.
  • Normas explicadas y argumentadas a los hijos.
  • Deben quedar claros los roles y responsabilidades de padres e hijos.
  • Refuerzo y motivación vs. Castigo
  • Favorecer el diálogo.
  • Hijos se sientan aceptados y queridos.
  ⇒ Papel de los padres en la prevención:
  • Evitar la influencia de factores o circunstancias que aumenten los riesgos de que los hijos consuman estas sustancias.
  • Fomentar actitudes, valores, comportamientos y habilidades personales y sociales que ayudarán a los jóvenes a protegerse y evitar su uso.

Hábitos de nutrición y salud

La nutrición es esencial para la salud y, a su vez, la salud es un problema de cada uno. Un estudio revela que el sobrepeso caracteriza al 41% de los pacientes diagnosticados con cáncer de esófago. Por lo tanto, para este cáncer, el sobrepeso es uno de los mayores factores de riesgo. El 40% de los pacientes con este cáncer, presenta también el hábito de fumar (2º factor de riesgo). Otros factores de riesgo como el reflejo esofágico y un bajo consumo de verdura, influye en el 79% de los pacientes con cáncer de esófago. En el 72% de los cánceres celulares escamosos, los pacientes, bebían alcohol y cerca del 90% de estos cánceres se atribuían al conjunto de alcohol, tabaquismo y baja ingesta de frutas y verduras. Para otros adenocarcinomas como los de estómago, se ha demostrado que toman mucho nitrito, principal factor de riesgo en estos cánceres (42%).   Ya hay datos científicos que demuestran que la alimentación influye directamente en la posibilidad de padecer cáncer. Así mismo, existe un cambio cultural creciente en la preocupación por la comida y la delgadez. En EE.UU. se ha visto que el 45% de las amas de casa hacen dieta, casi 1 de cada 2. El 56% de mujeres de entre 25 y 54 años hacen dieta. El 73% la hace por estética, no por salud. Una de cada 14 muertes que hay en todo el mundo está provocada por el bajo peso de neonatos y madres. En el año 2000 esta fue la causa de muerte de 3.4 millones de niños y madres; y de esos 3.4 millones, la mitad fueron en África debido a la malnutrición. En los países en desarrollo, la desnutrición fue un factor coadyudante en más de la mitad de las muertes de los niños. Muchas de estas muertes se habrían podido evitar con medidas preventivas tales como: dar vitamina A, hierro y zinc.   Actualmente son 3 millones de muertes las que se asocian al sobrepeso. Hay 1000 millones de personas que están en riesgo debido a que son obesos. En 20 países de Europa Occidental, el exceso de kilos se cobra al año 320.000 vidas. Por su parte, en los países pobres, unos 170 millones de niños pesan menos de lo debido por falta de alimentos. Mil millones de adultos en todo el mundo, sin distinción entre países o cantidad de ingresos netos, sufren sobrepeso u obesidad.   Somos seres vivos y, como tales, para vivir necesitamos elementos nutricionales. La naturaleza aporta todo lo necesario para que el desarrollo biológico sea armónico (la naturaleza aporta lo necesario para que se desarrolle el SH). No hay que olvidar que la conducta alimentaria es, como su propio nombre indica, una conducta. Si no hay un trastorno de la conducta alimentaria es porque el SNC regula esa conducta (la normal regulación del SNC se dirige también a la conducta). La sensación de hambre procede tanto de estímulos metabólicos como de receptores periféricos que están situados en la boca y en todo el tubo digestivo (que tiene 9 metros). Esto produce sensación y percepción de hambre, lo cual desencadena la conducta de alimentación. Cuando cesan esos estímulos, aparece la sensación de saciedad y dejas de comer porque ya no lo necesitas (se detiene la conducta alimentaria). Cuando el organismo precisa un nuevo aporte energético, se inicia de nuevo el ciclo.   El individuo normal, en situaciones de no precariedad, tiene reacciones adaptadas a los estímulos de hambre y sed con respuestas correctas. El lugar en el organismo donde residen el núcleo funcional del hambre y la saciedad están localizados en el hipotálamo. Sin embargo, es a través de la corteza cerebral donde se establecen mecanismos mucho más complejos relacionados con la alimentación. En el caso de las conductas encaminadas a conseguir alimentos, supone la coordinación y correlación de percepciones sensoriales, almacenamiento de recuerdos de experiencias anteriores y vinculación de esta conducta con el mundo externo del sujeto. Estamos en un país en el que existe la comida de trabajo, las familias se reúnen para comer, los postres son peligrosos, etc. El proceso de la alimentación puede parecer automático y elemental, pero no lo es.   Pasaron muchos siglos hasta que las anomalías en el proceso natural de la alimentación se reconocieran como una enfermedad. Incluso hoy en día, hay serias dificultades para delimitar lo que es normal de lo que no, en lo que a términos de alimentación se refiere. Las primeras referencias son del siglo XVI. Desde entonces aparecen referencias sobre personas que tienen conductas restrictivas alimentarias, que son vistas como anómalas. Con el paso de los años, ya no se dice que aquello tiene justificación religiosa o que es una conducta social alterada, sino que es una enfermedad médica.   Respecto a la obesidad, se tardó muchos más años en verla como un problema médico, sino que se veía como un problema social y psicológicos que médico. A pesar de que la obesidad sugiere enfermedad física, se tardó más en reconocerse como tal. En las últimas décadas, medidas, incluso legales, están promoviendo la disminución de la estigmatización y la marginación basada en factores como: raza, religión y orientación sexual. La obesidad, sin embargo, parece mantener connotaciones negativas y marginales, y está alcanzando una forma socialmente aceptable de prejuicio y desprecio. Por estas, entre otras razones, esta enfermedad genera un gran sufrimiento psicológico. Hay estudios referidos a niños en etapa escolar, en los cuales se relaciona la autoestima personal, la imagen corporal y las burlas. Los resultados son estremecedores, pues sugieren que el hecho de ser objeto de burlas en referencia al temario corporal en la infancia y la adolescencia, es un factor de riesgo para el desarrollo de una imagen corporal y una autoestima sanas.   El obeso puede llegar a odiar su cuerpo, al que puede llegar a considerar un enemigo. Puede llegar un momento en el que, incluso, se evite el contacto social por ello. Otros estudios recuerdan la importancia social, familiar… de ciertas prescripciones en ciertos contextos referidos a los obesos. Hay otros estudios sobre actitudes que algunos niños tienen sobre las personas con cuerpo obeso, a las que tachan de: «holgazanes, lentos, sucios, estúpidos, feos, tramposos y mentirosos». Si a estos niños se les da la oportunidad de escoger entre niños con un peso normal y niños con alguna limitación física y niños obesos, los niños (al igual que los adultos), desplazan a los obesos al último lugar de elección. Las personas obesas tienen que enfrentarse a la estigmatización social. Los jóvenes obesos tienen menos probabilidades de encontrar pareja que personas que no lo son y, cuando lo encuentran, tienen más probabilidades de descender en la escala social. Si acceden al mundo laboral, suelen tener problemas discriminativos. Por ejemplo, hay estudios que demuestran que un 16% de empleados manifiestan que no emplearían a personas obesas bajo ninguna circunstancia y el 44% los emplearían bajo ciertas circunstancias especiales.   En el personal sanitario, los médicos tienen un trato menos respetuoso con los obesos. Si se les pregunta por qué lo hacen, suelen contestar «porque los veo con falta de voluntad, feos y torpes». Incluso los obesos aborrecen su propia apariencia, viendo su cuerpo como grotesco o despreciable, y piensan que los demás sólo los pueden ver como tal. La sociedad, por su parte, sanciona a los obesos. Esto hace que pensemos que una adolescente obesa es una población de riesgo (se estigmatiza socialmente la obesidad). Esto también puede estar detrás de la anorexia.   Hay modelos de afrontamiento, como por ejemplo, el de Sobal, que está formado por 4 componentes: ⇒  Ayudar a las personas a reconocer la presencia del estigma («usted estigmatiza y usted está estigmatizado»). ⇒  Prepararles para responder a las actividades de discriminación. ⇒  Reaccionar ante estas actitudes. ⇒  Reparar el daño causado por la estigmatización.   En EE. UU. se creó la NAAFA (Asociación Nacional para el Avance de la Aceptación), que intentó luchar contra las fuentes de los prejuicios y de la discriminación de los obesos, velando por el cumplimiento de las leyes, resaltando la educación pública y cuestionando la frase de «cuanto más delgado mejor».   Al tratar con un obeso, entre el paciente y el terapeuta, debemos valorar los costes y los beneficios de la pérdida de peso. El criterio puede ser el siguiente: «Para aquellas personas que su obesidad no reporte problemas serios de salud o psicosociales, no merece la pena librar la batalla contra su enfermedad». En muchos casos, quizás lo que realmente merezca la pena es aceptarse tal y como uno es, informarse en medidas alimentarias y costumbres sanas y no entrar en el perverso juego de que lo perfecto es lo ideal. Corporalmente hablando, la perfección es imposible. Estamos ante una sociedad que ha caído en la trampa del cuerpo 10, del cuerpo perfecto, del culto al cuerpo…   Por tanto, la obesidad puede definirse en términos de salud o de cánones sociales y ambas cuestiones no siempre coinciden. El peso ideal para la sa­lud puede observarse en las tablas de peso de la Compañía de Seguros de Vida Metropolitan, o bien reflejarse en el índice de masa corporal (IMC).  

OBESIDAD: CÁLCULO Y PREVALENCIA

IMC (Índice de Masa Corporal) = Peso (kg) / Altura2(metros)
Tabla de equivalencias:  
  • < 18.5         – Peso insuficiente
  • 18.5 – 24.9 – Peso normal
  • 25 – 26.9    – Sobrepeso grado I
  • 27.9 – 29.9 – Sobrepeso grado II
  • 30 – 34.9    – Obesidad tipo I
  • 35 – 39.9    – Obesidad tipo II
  • 40 – 49.9    – Obesidad tipo III (mórbida)
  • > 50            – Obesidad tipo IV (extrema)
Sin embargo, los cánones sociales han dictado una norma de delgadez con un peso corporal inferior al ideal para la salud. La obesidad puede explicarse mediante el modelo de punto de partida o el del incentivo positivo. La primera teoría explica la obesidad a través de la existencia de un punto de partida para el peso corporal, mientras que la teoría del incentivo positivo sostiene que las personas aumentan de peso cuando disponen de gran cantidad de comida suculenta. La obesidad se relaciona con una mayor mortalidad, las enfermedades cardiacas, la dia­betes de la edad adulta y las enfermedades del tracto digestivo, aunque el vínculo entre el peso y la mortalidad atribuida a todas las causas se establece según una relación en forma de U; en otras palabras, las personas más delgadas y las más obesas son aquellas que enfrentan a un mayor riesgo de morir. La mayor parte de las personas con un sobrepeso moderado y que no tienen factores de riesgo coronario no presen­tan un mayor nivel de riesgo de padecer enfer­medades cardiacas o de mortalidad atribuida a todas las causas. Sin embargo, una obesidad severa, antecedentes de cambios cíclicos de peso y una acumulación excesiva del peso alrededor de la cintura en lugar de las caderas constitu­yen un riesgo de muerte atribuida a todas las causas, especialmente por enfermedades del corazón. La obsesión por la delgadez que fomenta nuestra cultura ha provocado el surgi­miento de infinidad de dietas, muchas de las cuales no son ni seguras ni permanentemente eficaces. Las personas que desean perder peso deberían incorporar a su rutina cierta clase de ejercicios en sus pro­gramas diarios. A pesar del reciente descenso del consumo de grasas, las personas que viven en los Estados Unidos pesan ahora más que nun­ca, porque el número de calorías que consumen ha aumentado. Por otro lado, al hablar de la obesidad y la delgadez, no podemos olvidar hablar de las dietas y los regímenes. Perder peso es más fácil que mantener la pér­dida de peso, pero los programas que incluyen una etapa post-tratamiento y un seguimiento frecuente pueden resultar útiles para ayudar a las personas a mantener un peso saludable. Los programas de modificación de la conducta sue­len resultar más útiles que otras clases de pro­gramas y, de hecho, las personas que experi­mentan cambios positivos en su vida después de perder peso pueden verse motivadas para mantener su nuevo peso. Por otra parte, los pro­gramas de modificación de conducta en niños obesos tienen mayor éxito a la hora de imple­mentar una pérdida de peso permanente que los programas similares efectuados en adultos. Someterse a régimen constituye una buena elección en algunos casos, pero no en otros. Las personas con obesidad mórbida y aquellas cuya relación cintura-cadera es elevada deben intentar perder peso y eliminar los kilos de más. Sin embargo, las personas que se someten a régi­men por razones estéticas podrían estar más sanas si no perdieran peso y aquellas que lo hacen y luego recuperan el peso original pre­sentan un mayor riesgo de mortalidad que los que son ligeramente obesos, pero son capaces de mantener un peso estable. De esta manera, el mantenimiento del peso, especialmente en las personas que no son severamente obesas, es un modelo más saludable que las fluctua­ciones de peso. Por último, a la hora de hablar de hábitos de nutrición y salud, hemos de hacer referencia a los llamados trastornos de la alimentación: Algunas personas se someten a un progra­ma de pérdida de peso que, al parecer, está más allá de su control y termina convirtiéndose en un régimen de ayuno total. Este trastorno de la alimentación denominado anorexia nerviosa es poco habitual, pero resulta más frecuente entre las mujeres jóvenes competentes y capaces. La anorexia es muy difícil de tratar con éxito, ya que las personas que la padecen continúan considerando que les sobra grasa, careciendo de motivaciones para modificar sus hábitos alimenticios. La bulimia es un trastorno de la alimenta­ción caracterizado por unas comilonas descon­troladas, generalmente acompañadas de un sen­timiento de culpabilidad y seguidas de vómitos y otros métodos de purga. Si bien las personas con bulimia difieren entre sí en ciertos aspectos, muchas de ellas comparten ciertas característi­cas personales. En general, en comparación con otras personas, tienen mayor predisposición a deprimirse, a abusar del alcohol y otras drogas, así como de robar objetos que no tienen la inten­ción de utilizar. Además, es muy probable que hayan sido víctimas de abusos sexuales duran­te la infancia, que no estén satisfechas con su propio cuerpo y que utilicen la comida para pro­curarse un alivio emocional. El tratamiento de la bulimia ha sido, por lo general, más eficaz que el de la anorexia, en par­te porque en la bulimia se tiene una mayor moti­vación para cambiar. Los fármacos antide­presivos se han utilizado con éxito limitado para tratar la bulimia, así como los programas con mayor éxito para tratar los trastornos de la ali­mentación son aquellos que incluyen técnicas cognitivo-conductuales que pretenden modifi­car no sólo los hábitos alimenticios, sino tam­bién las preocupaciones patológicas sobre el peso y la alimentación que caracterizan tanto a la anorexia nerviosa como a la bulimia.

Educación para la salud

Existe bastante confusión entre promoción de la salud y prevención primaria de la enfermedad. Unos engloban ambas cosas y lo definen como “aquellas medidas diferentes del tratamiento de una enfermedad ya establecida, que ayudan a los individuos y las comunidades a mantener y mejorar la salud”. Este solapamiento se debe a la evidencia de que muchas actuaciones dirigidas a la promoción de la salud, son también importantes medidas preventivas, como por ejemplo, las actuaciones dirigidas al aumento de la práctica de la actividad física y deportiva, que es una medida de protección de la salud y también previene la aparición de ciertos trastornos cardiocoronarios u obesidad. Esto último es una medida de prevención de la enfermedad, que actúa en una dirección y además previene, por lo que se solapa.   Pero, aunque es evidente el solapamiento y difícil de quitar, son dos conceptos muy distintos. Prevención es un término relacionado con la enfermedad y su referente es lo que llamamos patogénesis. Promoción es un término relacionado con la salud, y su referente es la salutogénesis.   La promoción de la salud es bastante más que la evitación de la enfermedad. Supone un cambio revolucionario en el eje salud-enfermedad, dirigido sobre todo hacia la investigación de cómo se adquieren las creencias, actitudes, motivaciones y conductas prosalud, y luego a la elaboración y puesta en práctica de programas para la implantación y puesta en práctica de las mismas. Cajal entiende como promoción de la salud el conjunto de actuaciones encaminadas a la protección, mantenimiento y acrecentamiento de la salud de los individuos, grupos y comunidades.   Los dos principios básicos de la promoción de la salud, que además pueden y deben ser complementarios, son: ⇒  Las aproximaciones centradas en el individuo para mejorar su potencial de salud. Éstas son propias de la actuación clínica. ⇒  Las aproximaciones centradas en la comunidad para mejorar el potencial de salud socio-ecológico de una comunidad. Esto es propio de la actuación comunitaria. Por ejemplo, un programa individual de promoción de la actividad física y deportiva debe ir acompañado de la oportuna construcción de instalaciones para su realización.   Los objetivos y estrategias de la promoción de la salud a nivel individual serían: ⇒ Objetivos:
  • Incremento del potencial de salud para optimizar la capacidad del ser humano de afrontar más adecuadamente las demandas ambientales y los problemas y riesgos de la salud.
⇒ Estrategias:
  • Tipo I: centrada en el sujeto:
°          Nutrición adecuada °          Ejercicio físico adecuado °          Inmunización contra agentes infecciosos °          Información sobre salud °          Aumento de la motivación para la salud °          Potenciación de hábitos saludables
  • Tipo II: centrada en el ambiente:
°          Aprovechar los servicios de salud °          Buscar apoyo social °          Evitar ambientes insanos °          Participar activamente en la salud ambiental   Todo esto ha de englobarse en una filosofía, ha de ser una filosofía vital que genere en los ciudadanos los oportunos cambios en los valores y prácticas de la salud, de manera que la salud sea definitivamente percibida como un valor en sí misma. En coherencia con esta filosofía, hay que modificar hacia la salubridad conductas, hábitos y estilos de vida.   Los objetivos y estrategias a nivel comunitario son: ⇒ Objetivos:
  • Mejora del potencial de salud socio-ecológico, mejorando la salubridad física, química, biológica y socio-económica del ambiente con preservación de la naturaleza, planificación urbanística, control de la polución, campañas de vacunación, mejora de las condiciones de vida, mejora de las condiciones laborales, campañas educativas, elaboración de los programas de prevención de la salud.
⇒ Estrategias:
  • Políticas.
  • Educativas.
  • Legislativas.
  • Administrativas.
  • Adaptadas a las características biofísicas, culturales y socio-económicas de la comunidad a la que se destina.
  La estrategia básica de intervención en la promoción de la salud es la educación para su salud. Hay que dirigirlo a que las personas sientan la necesidad de cuidarse a sí mismos, de su familia y de la comunidad, llegando a modificar conductas y adquirir nuevos hábitos para conservar el estado de salud. La educación de la salud debe incluir la información a través de cualquier medio de comunicación, con respeto y rigor. Este es un medio ideal para que las personas se sensibilicen y adopten medidas adecuadas para mantener la salud, porque esto va más allá de la información, porque exige la promoción de estilos de vida saludables.   Los programas de intervención comportamental educativa, se basan en el modelo de competencia, que es una estrategia de intervención destinada a facilitar a la persona el aprendizaje de habilidades y competencias que la capaciten para resolver sus problemas de salud. Estamos hablando del entrenamiento en competencia, que incluye: ⇒ Entrenar en habilidad para el manejo de estrés. Por ejemplo: relajación, inoculación de estrés, detección de pensamientos rumiantes. ⇒ Entrenamiento en habilidades sociales y de comunicación. ⇒ Entrenamiento en solución de problemas y en la toma de decisiones. ⇒ Entrenamiento en habilidades de planificación del tiempo libre.   Requisitos para que las estrategias sean efectivas: ⇒ Comunicación persuasiva, que informa y motiva el cambio de actitud. ⇒ Hay que preparar las instrucciones específicas que orienten de forma adecuada. ⇒ Diseñar las condiciones estimulares. ⇒ Hay que planificar refuerzos contingentes.   Esto causa la promoción y emisión de conductas y prácticas de salud. Los posibles programas de actuación se dirigen a ciudadanos, que no saben del tema. También pueden dirigirse a profesionales (profesores, médicos…) o a personas relevantes como los padres o compañeros. También puede ir dirigido a instituciones (que te intentan manipular). Los programas no deben diseñarse sin tener en cuenta que los niveles de actuación no se deben centrar únicamente en la conducta final, porque es el resultado de una serie de valores y creencias, de actitudes, normas, intenciones y decisiones. Son muy importantes los determinantes cognitivos (lo que piensa), actitudinales y motivacionales.   En los últimos lustros, hay muchos modelos en el campo de la prevención de la enfermedad y en la promoción y protección de la salud, que aportan perspectivas teóricas importantes. La mejor edad para actuar en estos programas y crear estilos de vida saludables es la infancia. Hay una edad donde arraigan los hábitos, o se coge pronto o cada vez es más difícil cambiarlos. Es muy importante la familia y la escuela.   Muy distinto es la educación al paciente, que requiere: ⇒ Participación activa del paciente. ⇒ Observación o cumplimiento del régimen terapéutico. ⇒ Programas educativos para la restauración de la salud.   Para obtener conductas positivas en este campo, hay que tener en cuenta: ⇒ Instrucciones claras. Teniendo en cuenta que la adicción a las instrucciones hace que el individuo pase a la acción. ⇒ Servicios adecuados ⇒ El medio ambiente tiene que ser favorable (ejemplo: un programa de educación en la alimentación y nutrición, que pretende cambiar los ánimos y hábitos de la población en relación con el consumo excesivo de grasas animales. Un programa así debería incidir paralelamente en el medio ambiente variando la política alimentaria, promocionando que las industrias fabriquen alimentos con grasas vegetales (y no con animales), y limitando la concentración de grasas saturadas en los alimentos de uso común. ⇒ El papel de los grupos sociales y sus líderes. Esto adquiere cada día mayor relevancia; cuanto más importante es el asunto, más importancia tiene el líder o el grupo. Es importante ganar a los líderes.   El paso previo al desarrollo operativo de un programa de educación sanitaria suele ser la búsqueda de un líder. La promoción de la salud en la población depende en su mayor parte de medidas distintas a las que se prestan en el marco de los servicios de asistencia sanitaria. Las acciones de educación sanitaria formal en la escuela, medios de comunicación, etc. y el control del medio ambiente son (junto con el desarrollo económico y social de las poblaciones) medidas mucho más efectivas para el incremento y defensa de la salud del pueblo que las que prestan los profesionales sanitarios en los servicios de la salud.   Los campos de acción de la educación sanitaria son cada una de las personas de cada comunidad, pero como las necesidades y las circunstancias de cada persona no son las mismas y además los objetivos a lograr pueden ser distintos, resulta que los programas de educación sanitaria se suelen dirigir a grupos o ámbitos concretos.   Tipos de programas: ⇒ Para personas sanas: niños y empresas. ⇒ Para personas enfermas.   Programa de educación para la salud para personas sanas y en la escuela   Vamos a actuar sobre individuos en fase de formación, incluso física. También se forma social y mentalmente. Son personas que aún no han adquirido formas de comportamiento insanas. Además, son personas en periodo de aprendizaje y están en un proceso de asimilación de hábitos. Los objetivos son: ⇒  Que los jóvenes desarrollen actividades e ideas o ideales que motiven a obtener el mayor grado posible de salud y bienestar. ⇒  Que adquieran conocimientos necesarios para la promoción y protección de la salud. ⇒  Establecimiento de hábitos esenciales para la salud. Cuanto más pequeños sean los niños en edad, incidiremos más en hábitos y actitudes. Si son mayores (más de 12 años) podemos dar bases teóricas de los hábitos adquiridos. Se pretende reforzar conductas positivas de salud e inculcarles conocimientos y actitudes nuevas. Esto es el fundamento de un estilo de vida sano en el futuro de la comunidad. O se hace ahora o no lo tendrían. Los agentes son: ⇒  Maestro: el profesor es el agente de la promoción de la salud. Es el que debe promocionar la salud, ya que es el elemento integrado entre la escuela, la familia y la comunidad. ⇒  Médico, psicólogo, enfermera escolar: hacen revisiones periódicas de salud que persiguen lo siguiente: acostumbrar a los niños a ser reconocidos estando sanos, intentar que el niño coja el hábito de seguir sometiéndose a estos exámenes estando sanos para prevenir:
  • En el curso del reconocimiento, los profesionales dan consejos e intuyen riesgos.
  • Prevención y control de enfermedades infecciosas.
  • Objetivo de vacunas.
  • Primeros auxilios.
⇒  Escuela: ha de tener como agente los dos objetivos siguientes:
  • Educación sanitaria por medio de una vida sana en la escuela, ambiente seguro, régimen de vida higiénico, relaciones personales adecuadas.
  • Educación sanitaria por medio de la enseñanza de la salud en la escuela. Inculcar actitudes, hábitos y conocimientos que capacitan al alumno para cuidar su propia salud y la de sus semejantes. Es muy posible que este niño llegue a casa y se dé cuenta de que todo lo que hace para estar sano no lo hace en casa.
En el contenido y gradación del mensaje como parte de nuestra enseñanza hay que ser comprensivos, estar muy pegados al terreno (no es lo mismo el Jaime Vera que el colegio privado de Massachussets). Hay que adecuarse a las necesidades de ellos: de los alumnos, de las familias y de la comunidad. El perito adecua su programa a las necesidades específicas de la escuela. Escuela rural: incidir en la higiene personal, zoonosis, alimentación, nutrición… Escuela urbana de alto nivel: drogas, salud ambiental, salud social… Los métodos más usados son: ⇒  Enseñanza ocasional. ⇒  Clase o exposición oral. ⇒  Discusión en clase. ⇒  Demostraciones. ⇒  Excursiones. ⇒  Conferencia. ⇒  Charla. ⇒  Programas de ordenador. ⇒  Enseñanza por compañeros. La evaluación consiste en investigar los conocimientos, las actitudes y los hábitos positivos de salud adquiridos o modificados. Hay que hacer una evaluación previa a la actuación y luego una evaluación posterior y se comparan para ver si la actuación ha sido buena. Esto es muy eficaz para mejorar actitudes, pero es muy ineficaz para cambiar actitudes, por eso hay que empezar cuanto antes mejor.  

La adopción de comportamientos relacionados con la salud

  La mayor parte de las personas valoran la salud y desean evitar la enfermedad y la incapacidad. Sin embargo, mucha gente no se comporta de un modo que maximice su salud y minimice la enfermedad y la incapacidad. Los psicólogos han formulado diversas teorías o modelos en un intento de predecir y dar sentido a los comportamientos relacionados con la salud: ⇒ Modelo de creencias sobre la salud Sugiere que las creencias contribuyen significativamente al comportamiento de búsqueda de salud. Este modelo incluye 4 creencias o percepciones que deben combinarse para predecir los comportamientos relacionados con la salud:
  • La susceptibilidad percibida de la enfermedad o la incapacidad.
  • La gravedad percibida de la enfermedad o la incapacidad.
  • Los beneficios percibidos de los comportamientos promotores de la salud.
  • Las barreras percibidas para realizar los comportamientos promotores de la salud.
⇒ Teoría de la acción razonada Asume que las personas son bastante razonables y que hacen un uso sistemático de la información para decidir de qué manera comportarse. Por otra parte, “consideran las consecuencias de sus actos antes de decidirse a adoptar un comportamiento dado” (Ajzen, 1985). Asimismo, la teoría de la acción razonada supone que el comportamiento está dirigido a un fin o a la obtención de un resultado y que las personas eligen libremente aquellos actos que consideran que les encaminarán en la dirección trazada. El factor determinante inmediato del comportamiento es la intención de actuar o no. Las intenciones, a su vez, están determinadas por dos factores. El primero es una valoración personal del comportamiento, es decir, la actitud personal hacia el comportamiento. El segundo es la percepción de la presión social para llevar a cabo o no la acción, es decir, la norma subjetiva. La actitud hacia el comportamiento está determinada por la creencia de que dicho comportamiento producirá resultados valorados de forma positiva o negativa. ⇒ Teoría del comportamiento planificado La diferencia principal entre la teoría de la acción razonada y la teoría del comportamiento planificado es la posterior inclusión de la percepción del control que la gente tiene sobre su comportamiento. Cuanto mayor es el número de recursos y oportunidades que la gente cree tener, más firme será su creencia de que puede controlar su comportamiento. Las predicciones del comportamiento pueden realizarse a partir del conocimiento de:
  • La actitud de gente en relación con el comportamiento.
  • Su norma subjetiva.
  • Su control percibido del comportamiento.
Estos 3 componentes interactúan entre sí, configurando las intenciones de las personas en relación con su comportamiento. Además, el control percibido (la facilidad o dificultad que se tiene a la hora de obtener resultado conductuales deseados) puede tener una influencia directa sobre el comportamiento de las personas. ⇒ Teoría de la autorregulación Recalca la interacción del comportamiento, el entorno y los factores personales, especialmente la cognición. Un componente importante de la variable de las personas es la autoeficacia. La autoeficacia hace referencia a las creencias de las personas sobre su capacidad de ejercer el control sobre los acontecimientos que afectan a sus vidas. La autoeficacia es un concepto específico, en lugar de global; hace referencia a la creencia de las personas que pueden adoptar aquellos comportamientos que les proporcionarán los resultados deseados en una situación particular. Bandura cree que la combinación de la autoeficacia con unos objetivos específicos es un importante elemento de predicción del comportamiento. ⇒ Modelo del proceso de adopción de precauciones Supone que cuando las personas empiezan a adoptar comportamientos nuevos y relativamente complejos destinados a protegerlas del peligro, atraviesan diversas etapas de credulidad sobre su susceptibilidad personal. Este modelo afirma que las personas atraviesan 7 etapas en su disposición de adoptar un comportamiento orientado a la salud:
  • Las personas no han oído acerca del peligro y no son conscientes del riesgo personal que corren.
  • Adquieren conciencia del riesgo y creen que otro también corren dicho riesgo, pero mantienen un sesgo optimista en relación con su propio nivel de riesgo.
  • Las personas conocen su propia susceptibilidad y aceptan la idea de que la precaución podría resultar eficaz en lo personal, pero aún no se han decidido a entrar en acción.
  • Las personas se deciden a entrar en acción, mientras que en otra de forma paralela,
  • deciden que dicha acción es innecesaria.
  • Las personas ya han tomado las precauciones destinadas a reducir el riesgo.
  • Esta fase implica mantener la precaución, en caso de resultar necesario.
Antes de entrar en acción, las personas deben percibir que los beneficios relativos de las precauciones son muy superiores al coste. ⇒ Modelo transteórico Asume que las personas progresan a través de 5 etapas, en las cuales el comportamiento experimenta una serie de cambios:
  • La precontemplación: no tienen intención de cambiar su comportamiento.
  • La contemplación: implica la toma de conciencia del problema y la idea de cambiar el comportamiento.
  • La preparación: incluye ideas y acción al mismo tiempo y realizan planes específicos para cambiar.
  • La acción: introducen cambios manifiestos en su vida.
  • El mantenimiento: intento de conservar los cambios introducidos, a la vez que se intenta no recaer.
 

La profesión del psicólogo de la salud

  Un objetivo principal de la psicología de la salud es ayudar a convertir el conocimiento en acción. El campo de la psicología de la salud se basa en la premisa de que la psicología puede contribuir a la salud de cuatro maneras principales: ⇒ Acumulación de una mayor cantidad de información sobre comportamientos y estilos de vida y su relación con la salud y la enfermedad. ⇒ Ayudar a promover y a mantener la salud. ⇒ Contribuir a prevenir y tratar las enfermedades. ⇒ Ayudar a formular políticas sanitarias y promover el sistema de salud pública.

Estrategias de investigación y/o epidemiología

Según Dever, la salud está condicionada por cuatro factores que se dan en distintas proporciones: ⇒ Herencia o biología (27%) ⇒ Ambiente en que vivimos (19%). ⇒ Sistema sanitario al que tenemos acceso (11%). ⇒ Estilo de vida, que incluye muchos factores tales como la alimentación, el tabaco, la agresividad, drogas, insatisfacción, ejercicio físico, etc. (43%).   No hay que intentar coordinar los servicios sanitarios (que son un 11%), sino los no sanitarios si queremos promover la salud.   La epidemiología es una ciencia que objetiva las interacciones entre la población y los factores exógenos y endógenos en su relación con la salud. La palabra epidemiología etimológicamente significa: “el estudio de (logos) lo que ocurre entre (epi) la gente (demos). También hay otras definiciones como: “Es un método de trabajo objetivo, aplicado a la descripción de los fenómenos de la salud” “Es un método de trabajo objetivo aplicado a explicar la etiología de la salud” “Es un método de trabajo objetivo aplicado a la búsqueda de los métodos de intervención de la salud más eficaces”.   Hoy por hoy, los objetivos de la investigación epidemiológica de la salud más importantes son: ⇒ Descubrir la causa por la que aparece y persiste una enfermedad en una comunidad de vecinos. ⇒ Estudiar la magnitud de la enfermedad en una población definida. ⇒ Contribuir a la elección de los mejores métodos diagnósticos y, por lo tanto, colaborar en la mejor definición y clasificación de las enfermedades. ⇒ Evaluar la eficacia de los programas de salud que incluyen la prevención primaria, prevención secundaria, tratamiento y rehabilitación. ⇒ Llevar a cabo la vigilancia de los fenómenos de la salud sometidos a condiciones inestables con el fin de evaluar la variabilidad de los mismos.   Los estudios epidemiológicos tienen al menos tres propósitos básicos. El primero consiste en determinar la etiología o los orígenes de un trastorno específico. El segundo es que se pueden emplear para comprobar hipótesis más específicas en relación con posibles causas de un trastorno. El tercero consiste en proporcionar una base para el desarrollo y la valoración de diversos procedimientos preventivos.   Para alcanzar estas metas, los investigadores pueden utilizar 3 métodos fundamentales: estudios de observación (que incluyen estudios retrospectivos y prospectivos o longitudinales), experimentos naturales y epidemiología experimental (que incluye ensayos clínicos y ensayos de comunidad):  

MÉTODOS OBSERVACIONALES

  Los epidemiólogos utilizan métodos observacionales para investigar y analizar la aparición de una enfermedad específica en una población dada. Estos métodos no muestran las causas del trastorno, pero los investigadores pueden inferir posibles factores relacionados con la enfermedad. Los métodos observacionales resultan similares a los estudios correlacionales en psicología. Ambos muestran una asociación entre dos o más condiciones, pero ninguno de ellos puede ser utilizado para demostrar una relación causal. Los estudios prospectivos comienzan con una población de participantes sanos que siguen su desarrollo a lo largo de un determinado periodo de tiempo para comprobar si una situación dada, como puede ser el consumo de cigarrillos o hipertensión, está relacionada con una situación posterior, como puede ser la enfermedad cardiovascular o la muerte. Los estudios observacionales prospectivos resultan idénticos a los estudios longitudinales en psicología: ambos proporcionan información continua acerca de un grupo de participantes. Los estudios retrospectivos utilizan el enfoque opuesto: comienzan con un grupo de gente que ya sufre una enfermedad dada y luego investigan en su pasado, buscando una serie de características o condiciones que hayan experimentado y que sean diferentes a las que experimenta la gente que no ha contraído dicha enfermedad. En términos generales, las investigaciones prospectivas proporcionan más datos específicos que los estudios retrospectivos, pero los estudios prospectivos resultan caros y consumen mucho tiempo.  

EXPERIMENTOS NATURALES:

  El investigador sólo puede seleccionar la variable independiente y no manipularla. Estos experimentos son similares a los diseños ex post facto utilizados en psicología e implican el estudio de condiciones naturales que se aproximan a un experimento controlado.  

INVESTIGACIONES EXPERIMENTALES:

  Resultan esencialmente idénticos a los experimentos realizados en psicología. El investigador manipula las variables independientes en lugar de limitarse a seleccionarlas. Los investigadores emparejan o asignan aleatoriamente a los participantes a un grupo control o experimental, de tal forma que dos grupos o más están asociados a todos los factores pertinentes, exceptuando los valores de la variable independiente. Aunque los estudios prospectivos suelen tener carácter observacional, algunos son experimentales. Las características que hacen que un estudio prospectivo sea experimental es la selección de grupos homogéneos al comienzo de la investigación, la manipulación de una variable o variables independientes y el seguimiento a largo plazo del desarrollo de los participantes.   Esta es una de las ramas más antiguas de la medicina, sus orígenes se remontan a Grecia y Babilonia… Ahí ya había criterios científicos en la observación de estas cosas, ya se sabía algunas diferencias entre personas que sufrían trastornos específicos y otras que no. Sin embargo, el conocimiento preciso de la epidemiología se ha dado en los dos últimos siglos debido a la aparición de enfermedades letales como la fiebre, el cólera, el tifus… cuyas causas fueron descubiertas por epidemiólogos célebres.   En pleno siglo XIX surgió el concepto de «salud pública» para hacer referencia a las enfermedades incluyendo sus orígenes y su relación con el medio ambiente. Algunos ejemplos de problemas de salud pública pueden ser temas como el calentamiento global o la toma excesiva de vino en las comidas. Guerin, en 1948, acuñó el término «medicina social» donde intentó clasificar las relaciones entre medicina y sociedad. Dicho concepto sugiere una organización de la propia sociedad, de sus valores, de su sistema económico y su desarrollo. Pronto ese término fue sustituido por el de «medicina comunitaria», concepto que se refiere a la integración de los conceptos «enfermedad», «bienestar físico», «bienestar mental», «bienestar social», «interacciones con el medio», etc. Esto es lo que ha impulsado verdaderamente el desarrollo de métodos epidemiológicos muy buenos. Hoy en día, la epidemiología se refiere a los estilos de vida, sobre todo asociados a ciertas enfermedades (como las venéreas). De este modo, la demostración científica de la etiología de enfermedades, precede a grandes cambios sociales. La epidemiología moderna entiende a la salud como la interacción entre el ser humano y su medio. El fin último, a lo que los estudios epidemiológicos aspiran, es a identificar y cuantificar los factores de riesgo para la salud y, al tiempo, establecer una clara diferenciación entre la enfermedad de una población y la enfermedad individual. Por tanto, los procedimientos epidemiológicos van en paralelo a los procesos clínicos clásicos. Dichos procedimientos cuentan con un método diagnóstico, un método de intervención y un método de control a gran escala (para poblaciones). Al hablar de epidemiología, hablamos del abordaje de fenómenos de masas, no aborda individuos, sino grupos o poblaciones. Hoy en día, ciertos procesos patológicos o fisiológicos se presentan como fenómenos de masas (como acudir al gimnasio), y también están relacionados ciertos factores psicopatológicos con fenómenos de masas (como el hecho de que un niño vea la televisión 4 horas al día), con el comportamiento, con la salud mental (estrés), con los usos y abusos, con el estilo de vida o con la actividad física media de la población.   La metodología científica aplicada a los estudios de población comprenden las siguientes etapas: ⇒ Observación del fenómeno: se hace a través de la observación, tanto directa como bibliográfica, de la población. Para caracterizar el fenómenos epidemiológico (por ejemplo: 100000 jóvenes borrachos) se observa:
  • Qué hacen (beber alcohol).
  • Quién lo hace (los jóvenes).
  • Cuándo lo hacen (normalmente los fines de semana).
  • Dónde lo hacen (en Ciudad Universitaria)
Todos estos aspectos están cuantificados. De esta etapa se ocupa la Epidemiología Descriptiva ⇒ Tabulación y comparación de los resultados: después de la recogida de datos, se clasifican y se tabulan con el fin de proceder a su análisis. ⇒ Formulación de hipótesis: una vez caracterizado el fenómeno poblacional se pasa a la emisión de una opinión fundada de cuáles han sido los motivos por los que se ha producido el suceso. Así, vamos entrando en la Epidemiología Analítica. En esta etapa se analiza:
  • La población estudiada (por ejemplos los jóvenes), según las características de lugar y tiempo. Por ejemplo: en un colegio mayor, cuando se emborrachan, los alumnos pintan bigotes a los cuadros.
  • El efecto esperado que se manifiesta siempre con una secuencia cronológica de causa-efecto (se van quitando los cuadros poco a poco).
  • El factor de riesgo.
  • La relación dosis-respuestas: con determinadas cantidades de alcohol pintan bigotes en los cuadros, pero si éstas se ven aumentadas, pueden realizar acciones más graves. El aumento progresivo del efecto va acompañado de una mayor exposición al factor de riesgo.
⇒ Etapa de la experimentación de la hipótesis: para verificar la hipótesis que hemos formulado, hay que tener en cuenta la validez de la información, si hay o no ausencia de errores sistemáticos o sesgos, y la precisión (reproductibilidad del estudio): si hay errores o no en el muestreo. La exactitud es una combinación de validez y precisión. ⇒ Formulación de la ley: una vez verificada la hipótesis, emitimos un informe sobre las causas responsables de la enfermedad estudiada, y eso va acompañado a una sugerencia de puesta en marcha de medidas de prevención oportunas.   En ciencia, hay muy pocos métodos infalibles, pero la epidemiología mide incluso el error que comete.   Una de las cosas más tractivas de la epidemiología es investigar la causa-efecto. La causa es toda circunstancia que desempeña un papel esencial en la producción de un evento (que suele ser una enfermedad). Hay una serie de criterios sobre lo que determina una inferencia causal. Los más importantes son los llamados criterios de inferencia causal de Bradford-Hill: ⇒ Fuerza de asociación: es la magnitud de la razón entre las tasas de incidencia, es decir, es el cociente entre la incidencia de la enfermedad en los expuestos y la incidencia de la enfermedad en los no expuestos. ⇒ Consistencia de la asociación de los métodos y estudios diferentes que conducen a las mismas conclusiones. En este sentido, la falta de consistencia no descarta la relación causal porque algunos efectos se producen en circunstancias poco normales. ⇒ Especificidad. Una causa conduce a un efecto único (no múltiple). Pero la multicausalidad es frecuente, por lo que la ausencia de este criterio no niega la existencia de relación causal. ⇒ Secuencia temporal: se basa en la necesidad de que la causa preceda en el tiempo al efecto. Dicha necesidad es universal. ⇒ Gradiente biológico: se refiere a la existencia de una curva dosis-respuestas, es decir, la frecuencia de aparición de una enfermedad se incrementa de manera que a mayor dosis y tiempo, mayor nivel de respuesta. ⇒ Plausibilidad biológica – coherencia: se refiere a que la interpretación de la relación causa-efecto no debe entrar en conflicto con los conocimientos que se poseen sobre la historia natural y biológica de la enfermedad. Sin embargo, consideramos la posibilidad de que los conocimientos actuales no sean suficientes para explicar el mecanismo de producción de la enfermedad. ⇒ Evidencia experimental: por razones éticas, dicha experimentación no es usual obtenerla en poblaciones humanas (por ejemplo: no le puedes pedir a una muestra de 200 personas que se fumen una cajetilla diaria de tabaco para ver qué pasa). ⇒ Analogía: asociaciones causales similares podrían originar patologías similares. Por ejemplo: si una droga puede causar malformaciones congénitas, otras drogas pueden hacerlo también.   El propio Bradford-Hill, ya dijo, años atrás, que, aunque todos estos criterios refuerzan la existencia de una relación causa-efecto, ninguno aporta una evidencia irrebatible de causalidad y ninguno puede ser requerido como conclusión sine qua non («sin el no»).   Rothman dijo «la tarea fundamental de la investigación en epidemiología es medir la ocurrencia (o frecuencia) de la enfermedad. Estas medidas pueden ser independientes del tamaño de la población y pueden obtenerse relacionando el número de casos de la enfermedad (numerador) con el número de personas que viven ahí (en el denominador). El resultado obtenido se llama prevalencia u ocurrencia y es la proporción de población que padece una enfermedad en un momento dado. Esto es muy útil en el caso de enfermedades crónicas, como la diabetes, y para planificar la atención o asistencia.   La incidencia es el número de casos nuevos de una enfermedad en un periodo de tiempo determinados. Por ejemplo, la ancianidad en los hospitales: la edad media de los pacientes que ingresan de urgencia en el hospital de la Princesa. Tanto en el caso de la prevalencia como en el de la incidencia, el número de personas perteneciente a la población de riesgo se divide tanto en el número de personas que tienen el trastorno (prevalencia) como en el número de nuevos casos en una determinada fracción de tiempo (incidencia). La prevalencia de un trastorno puede ser muy distinta a la incidencia de dicha enfermedad.   La calidad de una medición epidemiológica ha de acompañarse de dos criterios fundamentales: Fiabilidad y Validez (que proporcionan la calidad). La fiabilidad es el grado en que una medición proporciona resultados similares cuando se lleva a cabo en más de una ocasión en las mismas condiciones. Es sinónimo de reproductibilidad, precisión, estabilidad, consistencia…, de manera que cuanta menor variabilidad se obtenga al repetir una medición, más fiable será el proceso. Las fuentes de variabilidad pueden ser la variación individual, la variación debida al instrumento o la debida al observador. La validez es el grado en que una medición representa aquello para lo cual está destinada. Académicamente, se diferencian dos tipos de validez:
  • Interna: hace referencia a la calidad propia del método de medición (a su capacidad de identificación de la enfermedad).
  • Externa: se refiere a la capacidad de describir lo que ocurre realmente en la población (capacidad de generalización de los resultados). Esta validez externa depende de la validez interna, su fiabilidad, la representatividad de la población diana, la existencia de mecanismos biológicos que expliquen razonablemente un efecto y de la consistencia de los resultados con otros estudios.
  El diseño de un programa epidemiológico depende de esto. El diseño epidemiológico es algo muy complejo, y es «el conjunto de procedimientos, métodos y técnicas mediante los cuales el investigador selecciona a los individuos a estudiar, recoge la información, analiza los resultados, etc. Estos diseños deben estar preparados antes de comenzar un estudio epidemiológico.   Cuando los científicos desean recabar todos los datos posibles acerca de un individuo, suelen emplear un estudio de caso. Cuando están interesados en saber cuáles son los factores que pueden predecir o están relacionados con un estado de enfermedad o un estado saludable, utilizan estudios correlacionales; indican el grado de asociación entre dos variables, pero no pueden probar su relación causal. Cuando desean comparar gentes de diversas edades o pertenecientes a diversos grupos étnicos, emplean los estudios transversales; estos estudios investigan un grupo de gente en un punto temporal determinado. Cuando desean recabar información acerca de la estabilidad o inestabilidad de un estado de salud a lo largo de un periodo de tiempo dado, utilizan estudios longitudinales; estos estudios siguen el desarrollo de los participantes a lo largo de un periodo extenso de tiempo y son más propensos a producir resultado útiles, sin embargo, son estudios que requieren mucho tiempo y un gasto considerable si se les compara con los estudios transversales. Finalmente, cuando desean comparar un grupo de participantes con otros, pueden emplear diseños experimentales o bien diseños ex post facto. Mediante la utilización de diseños experimentales, los investigadores manipulan la variable independiente, de tal manera que cualquier diferencia resultante entre los grupos experimentales y los grupos de control pueden ser atribuidos a sus distintos grados de exposición a la variable independiente. Los estudios ex post facto son similares a los diseños experimentales, en los cuales los investigadores comparan dos o más grupos y luego registran las diferencias de grupos en la variable independiente Por tanto, los estudios de caso, los estudios correlacionales, los estudios transversales, las investigaciones longitudinales, los estudios experimentales y los diseños ex post facto conforman todos los métodos pertenecientes a la disciplina de la psicología que tienen aplicación en el campo de la salud.   Hay diferentes tipos de diseños epidemiológicos. ⇒ Descriptivos: donde sólo se pretende describir:
  • Individuos como unidad de estudio:
o    Comunicación de un caso. o    Estudio de una serie de casos. o    Estudio transversal.
  • Poblaciones como unidad de estudio: estudios ecológicos.
⇒  Analíticos: donde pretendemos analizar: A     Estudios experimentales. Requieren intervención por parte del investigador:
  • Ensayo clínico.
  • Ensayo de campo.
  • Ensayo de intervención comunitario.
B     Estudios observacionales. Se caracterizan por la ausencia de intervención por parte del investigador:
  • Según el número de observaciones de la población/muestra:
o    Transversales. o    Longitudinales.
  • Según la direccionalidad o el objeto de estudio:
o    Cohortes. o    Casos-controles.
  • Según el momento de realización del estudio:
o    Prospectivo. o    Retrospectivo. ⇒  Híbridos: presentan, al mismo tiempo, características de distintos tipos de diseños.   Un factor de riesgo es cualquier característica o condición que está presente con mayor frecuencia en la gente que tiene un determinado trastorno en comparación con la frecuencia con que aparece en gente que no sufre dicha enfermedad. Si bien el enfoque del factor de riesgo no puede determinar por sí solo la relación causal, los epidemiólogos utilizan varios criterios para determinar una relación causa-efecto entre una condición y un trastorno: ⇒ Debe existir una relación dosis-respuesta entre la condición y el trastorno. ⇒ La eliminación de la condición debe reducir la prevalencia o la incidencia de la enfermedad. ⇒ La condición debe anteceder al trastorno. ⇒ La relación causal entre la condición y el trastorno debe ser fisiológicamente plausible. ⇒ Los datos obtenidos mediante investigación deben revelar consistentemente la existencia de una relación entre la condición y el trastorno. ⇒ El nexo de unción entre la condición y el trastorno debe ser relativamente fuerte. ⇒ La relación entre condición y trastornos debe estar basada en estudios bien diseñados.   Cuando se cumple los 7 criterios, los científicos pueden inferir la existencia de una relación causa-efecto entre una variable independiente (como puede ser el caso de fumar) y una variable dependiente (como es el caso de trastornos cardiovasculares o el cáncer de pulmón).

Psiconeuroinmunología

INTRODUCCIÓN

La psicoinmunología tiene mucho que ver con el estrés. Es un claro ejemplo del efecto que puede haber de lo psicológico en lo inmunológico. También aborda el poder terapéutico que también tiene la relación terapeuta – paciente y los efecto placebo. En la investigación psicofarmacológica los resultados favorables obtenidos con el placebo suelen desestimarse y tenerlos como punto de referencia al tiempo porque las drogas que no tengan un efecto terapéutico superior al placebo no sirven. Ya desde 1987 en la revista “Cerebro: comportamiento e inmunidad”, se escriben cosas como: nuestro conocimiento inmunológico no es suficiente para explicarnos por qué estímulos inmunológicamente neutros pero emocionalmente intensos son capaces de producir reacciones alérgicas. Tampoco se sabe por qué el ambiente social puede determinar la respuesta individual a algunas enfermedades (sobre todo infecciosas), esto se está viendo con el sida. Tampoco se sabe por qué virus latentes dan lugar a enfermedades manifiestas cuando el organismo está estresado o por qué al estar expuesto a determinados agentes infecciosos solo se infectan ciertas personas. En 1987 Lancet, a propósito de las respuestas inmunológicas y agentes estresantes, dice: “desde el momento en el que el estado psicológico de un individuo es capaz de influir en el curso de ciertas enfermedades en las que está implicado el sistema inmunitario (x ej en ciertos tipos de cáncer, enfermedades autoinmunes) ¿por qué lo psicológico influye? La investigación de los vínculos estresantes entre el psiquismo y la inmunidad tiene 3 importantes consecuencias clínicas: ⇒ La posibilidad de que los tratamientos psicológicos puedan usarse como terapéuticos de apoyo para adecuar la respuesta inmunológica tanto en enfermedades amenazadoras para la vida como en trastornos menos graves. ⇒ La posibilidad de que tales tratamientos puedan usarse para mejorar la actividad del sistema inmunitario (x ej el cáncer). Sobre todo en grupos especialmente vulnerables (grupos de riesgo). ⇒ La clarificación de la importancia de la protección que es capaz de proporcionar un enfoque positivo de la existencia.   Los clínicos saben, como dijo Tuber hace 13 años a propósito del placebo que los síntomas, la enfermedad y sus cambios a lo largo del tiempo reflejan las complejas interacciones entre los procesos anatómicos, neurofisiológicos; los factores cognitivo – conductuales y ambientales. La clave de todo esto es el sistema inmunitario que es la más importante defensa que tenemos frente a las agresiones externas.   Se pueden saber los parámetros de normalidad del S.I. También hay que medir otras muchas variables ya que medir es controlar. Todas las siguientes pueden desestabilizar o inestabilizar el nivel analítico: ⇒ Ritmos circadianos y circanuales: la fasicidad. ⇒ Raza. ⇒ Sexo ⇒ Edad. ⇒ Nutrición. ⇒ Patologías previas. ⇒ Fermentación de fármacos. ⇒ Hábitos tóxicos.   Tampoco hay que perder de vista que el S.I. es enormemente complejo y solo muy parcialmente comprendido y estudiado hoy. Hay múltiples elementos de interacción: ⇒ Existen muchas medidas distintas y cada una de ellas evalúa solo un aspecto determinante del S.I. ⇒ Una medida particular puede no ser representativa de otros aspectos de la funcionalidad inmunológica, lo cual impide extraer conclusiones generales.  

Fisiología del Sistema Inmunológico:

  El Sistema Inmunológico esta formado por tejidos (células), órganos y procesos que protegen al organismo de la invasión de material extraño (como las bacterias, los virus y los hongos). A su vez realiza funciones de mantenimiento, eliminando las células dañadas o desgastadas y vigila la presencia de células mutantes, para una vez detectadas, eliminarlas.   El S.I. está disperso por todo el cuerpo en el sistema linfático. El tejido del S.I. es la linfa, que está formada por componentes tisulares de la sangre, excepto los glóbulos rojos y las plaquetas. En el proceso de circulación vascular, la linfa y los leucocitos (glóbulos blancos), atraviesan la pared vascular. Estos componentes escapan del sistema circulatorio en un proceso denominado difusión capilar. Además, la linfa también es segregada desde las células del cuerpo. Cuando la linfa atraviesa los vasos linfáticos, circula por dichos conductos y regresa posteriormente al flujo sanguíneo.   La estructura del S.I. es paralela al sistema circulatorio vascular. La linfa circula penetrando en el sistema linfático y luego regresando al flujo sanguíneo, sin permanecer exclusivamente en los conductos linfáticos. Durante la circulación, la linfa pasa por los ganglios linfáticos (cápsulas redondas u ovaladas dispersas por todo el sistema linfático) y allí se produce una fagocitación  que consiste en eliminar de la linfa los desechos celulares, las bacterias e incluso el polvo que ha penetrado en el cuerpo. Por eso en un cáncer de mama se quitan los ganglios linfáticos de la axila.  

Órganos del Sistema Inmunológico:

  La linfa es un torrente de sustancias inmunológicas. En vez de glóbulos rojos o hematíes, tienen glóbulos blancos o linfocitos (son los más característicos) que se fabrican en la medula ósea. Existen varios tipos de linfocitos: ⇒  Linfocitos T. ⇒  Linfocitos B. ⇒  Linfocitos NK o células supresoras naturales.   Los linfocitos también se denominan leucocitos, que son los linfocitos más importantes. Hay otros 2 tipos de células linfocíticas: ⇒  Granulocitos. ⇒  Monolitos o macrófagos. Estos leucocitos se encargan de la respuesta no específica del S.I. mientras que los linfocitos están implicados en las respuestas específicas. Es importante saber que si nuestro nivel de linfocitos es bajo, es difícil terminar con las neoformaciones de manera que se convierten en potencialmente dañino.   El timo, que también forma parte del sistema endocrino, segrega la hormona timosina, implicada en la maduración y en la diferenciación de los linfocitos T. El timo alcanza su tamaño máximo durante la infancia y se atrofia en la edad adulta. No se conoce bien su funcionamiento pero si se extirpase, se perjudicaría la función inmunológica del organismo. Se cree que el envejecimiento está relacionado con una disminución de la eficacia inmunológica.   Las amígdalas son masas de tejido linfático situadas en la garganta, que se encargan de atrapar y eliminar las células invasoras  y partículas extrañas (función parecida al de los ganglios linfáticos).   En todo esto se puede influir desde fuera con los factores psicológicos. Aunque hay que tener en cuenta que lo psicológico modula pero no crea, “si no hay bicho, no hay gripe”.   El bazo situado cerca del estómago en la cavidad abdominal, es el nido donde maduran los linfocitos, y sirve para almacenarlos y desechar las células sanguíneas desgastadas.   Todos estos órganos tienen en común la función de fabricar, almacenar y favorecer la circulación de la linfa, pero para proteger a todo el organismo, la función inmunológica debe producirse en todas las partes del cuerpo. Existen interconexiones entre el S.N., el S.I. y S. Endocrino. Estas interconexiones están comandadas por el hipotálamo que es quien dirige, donde hay células mixtas que dan órdenes que son transportadas a través de las sinápsis. Además hay otra conexión con el sistema nervioso simpático. Podemos influir a través del S.I. y a través del S.N. autónomo simpático en el vaciado de los líquidos, digestión del alimento, agitación el alimento, constricción bronquial, secreciones, los ojos, la erección, la excitación,…   Las interconexiones psiconeuroinmunológicas tienen lugar de 2 maneras: 1. El S.N. Periférico (Autónomo) porque se encarga de inervar todos los órganos, cada vaso, cada víscera, cada órgano tiene que le manda, que le inerva. El S.N.A. está por lo tanto relacionado con lo inmunológico. 2. También está comandado por el S.N.C que segrega hormonas a nivel hipotalámico que estimulan las glándulas endocrinas a través de la glándula pituitaria. Estas hormonas entran en el torrente sanguíneo y llegan a los órganos periféricos o a la glándula suprarrenal. La glándula suprarrenal está encima del riñón y tiene médula suprarrenal (que segrega epinefrina y norepinefrina) y corteza suprarrenal (que segrega cortisol). Las células T (linfocitos T) tienen receptores de membrana para que ahí descansen y actúen las hormonas glucocorticoideas, que nos permiten digerir la glucosa. También hay receptores para que se asientan las catecolaminas y por esos receptores va, en gran parte, la modulación de la inmunidad, que es automática o autónoma. El cortisol se segrega porque previamente hay una hormona, la adrenocorticotrópica (ACTH) que se segrega en la glándula pituitaria del cerebro si el hipotálamo quiere que se segregue. Un nivel elevado de cortisol y de glucocorticoides está relacionado con ciertos trastornos emocionales y físicos. Esto es así porque un nivel elevado de glucocorticoides y de cortisol deprime las respuestas inmunológicas. El cerebro segrega otras sustancias como por ejemplo, a través del hipotálamo, los linfocitos, pero no exactamente sino que otro lugar donde se asientan los linfocitos es en los receptores de endorfinas. Los linfocitos modulan la recepción de las endorfinas en los receptores de endorfinas. La emisión de estos receptores tiene lugar mediante el mismo estímulo de estrés – malestar que desencadena la producción de otras muchas hormonas. Es decir, que hay un biofeedback continuo entre la glándula pituitaria y las glándulas suprarrenales. Por lo tanto, la investigación última apoya la existencia de relaciones entre los problemas psicológicos, el mal funcionamiento del sistema inmunológico y el desarrollo de enfermedades. Las relaciones no se conocen todavía pero se entienden. No sabemos por qué de entre todas las personas cuyo sistema inmunológico no funciona bien unas enferman y otras no. entre otras razones es porque las personas nos exponemos a diferentes agentes patógenos. De la misma forma que el S.N. puede influir en el S.I. tanto a través del S.N. Simpático como de la respuesta neuroendocrina al estrés, el S.I. tiene la capacidad de alterar el comportamiento a través de su acción sobre el S.N.  

Funciones del S.I:

  La función principal del S.I. es la de localizar y tratar de eliminar las sustancias patógenas extrañas o no propias (se denominan antígenos). También hay antígenos que vienen de dentro del cuerpo que se llaman neoplasias o enfermedades autoinmunes.   El S.I. se encarga de proteger al cuerpo contra las lesiones y mantiene la vigilancia frente a las sustancias externas que puedan invadirlo, en general, las respuestas del S.I. a la invasión de sustancias extrañas son de 2 clases:   ⇒ Respuestas no específicas: se dan dos mecanismos:
  • La fagocitosis, que implica la participación de diversos mecanismos que permiten destruir rápidamente las bacterias, los virus y los hongos invasores. Entre éstos mecanismos destacan dos clases de leucocitos, los granulocitos que libera sustancias químicas que atacan a los invasores. Y los macrófagos, que entre otras funciones realizan la recolección de células desgastadas y desechos.
  • La inflamación, que sirve para restaurar los tejidos dañados por los invasores. Cuando se produce una lesión, los vasos sanguíneos del área lesionada se contraen temporalmente, luego se dilatan, aumentando el flujo sanguíneo a dichos tejidos y produciendo el aumento de temperatura y el enrojecimiento que acompaña ala inflamación. Las células dañadas liberan enzimas que ayudan a destruir los microorganismos invasores.
  ⇒  Respuestas específicas: participan en esta función dos clases de linfocitos:
  • Los linfocitos T que llevan a cabo un proceso denominado  inmunidad por mediación celular (tiene lugar en el nivel de las células corporales y no en el flujo sanguíneo) es eficaz para eliminar los hongos y los virus que ya han penetrado en las células, los parásitos y las mutaciones de células corporales.
  • Los linfocitos B, que movilizan un ataque indirecto contra los microorganismos invasores. Con la ayuda de las células T, fabrican anticuerpos específicos para responder a un invasor dado, éstos circulan, encuentran a las sustancias extrañas (antígenos), se unen a ellos y los marcan para su posterior destrucción.
Algunas de las células T y B sensibilizadas se replican y se mantiene en reserva, no se activaran a menos que un invasor antígeno reaparezca, entonces realizaran el mismo tipo de ataque pero de manera más rápida y eficaz, a esto se le denomina generalmente inmunidad.   

Trastornos del S.I.:

  La inmunodeficiencia (respuesta  inmunológica inadecuada) puede producirse por varias razones, a continuación nombrare algunas de ellas:   ⇒ Constituye un efecto secundario de la mayor parte de los fármacos de quimioterapia utilizados para tratar el cáncer.   ⇒ Existen casos de bebes recién nacidos en los que el sistema inmunológico no se desarrolla, dejando al niño sin defensas, son conocidos como “niño dentro de una burbuja de plástico”, la exposición de éstos bebes a cualquier virus o bacteria puede resultar fatal. Pero estos casos son extraños, ya que los neonatos reciben la protección de los anticuerpos que han obtenido de sus madres a través de la placenta, al tiempo que aquellos que se alimentan con leche materna reciben los anticuerpos que dicho alimento les aporta. Estos anticuerpos ofrecen protección hasta que el niño desarrolla su propio sistema inmunológico durante los primeros meses de vida.   ⇒ El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), es la deficiencia inmunológica que mayor publicidad ha adquirido. Enfermedad que está ocasionada por un virus, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), actúa destruyendo las células T y los macrófagos del sistema inmunológico, aquellas personas que están infectadas con dicho virus son vulnerables a gran variedad de enfermedades bacterianas virales y malignas. Esta enfermedad es contagiosa, pero no se transmite fácilmente de una persona a otra, las concentraciones más elevadas del virus se encuentran en la sangre y en el semen, por lo tanto, las trasfusiones de sangre de una persona infectada, el contacto con una aguja contaminada y el intercambio sexual `parecen ser las vías de contagio más habituales.   ⇒ Las alergias son otro trastorno del sistema inmunológico, una respuesta alérgica es una reacción anormal a una sustancia extraña, es decir la persona que las sufre es  hipersensible a ciertas sustancias.   ⇒ Las enfermedades auto inmune se producen cuando el sistema inmunológico ataca al organismo, por razones aún poco conocidas. Se produce porque el SI en vez de reconocer a los invasores que pueden perjudicar nuestro cuerpo, marcan las células corporales propias para ser destruidas posteriormente. Es decir, parece que el SI pierde la capacidad de distinguir a las células propias de las invasoras, desatando el ataque contra sí mismo. Por ejemplo, el lupus eritematoso y la  artritis reumatoide son enfermedades auto inmune, así como algunas esclerosis múltiples.   ⇒ El siguiente caso, aunque no se trata de un trastorno inmunológico, el rechazo a los trasplantes sí es un problema ocasionado por éste. A excepción de los gemelos idénticos, no existen dos seres humanos con las mismas características bioquímicas, por lo que ante un hígado o un riñón trasplantado, el SI los reconocerán como extraños e invasores. De ésta manera el SI del huésped intentará destruir el trasplante, para prevenir esta reacción se administra fármacos de manera que se suprima la función inmunológica. El inconveniente de esta estrategia es que se ve afectada toda la respuesta inmunológica del organismo, dejando a la persona expuesta a cualquier infección, por esto, las personas que han recibido trasplantes deben adecuar su estilo de vida a hábitos que minimicen su riesgo a contraer infecciones.  

Las investigaciones en el campo de la psicoinmunología:

  Los investigadores del campo de la psicoinmunología (entre ellos Ader y Cohen) han demostrado que diversas funciones del SI responden tanto al estrés psicológico a corto plazo como a largo plazo, es decir, relacionan problemas psicológicos – mal funcionamiento del S I- desarrollo de enfermedades. La relación entre el estrés y diversas enfermedades, entre las cuales se incluyen la cefalea, las enfermedades infecciosas, el nacimiento prematuro, el asma y  la artritis reumatoide. El estrés indica cierta relación con un estado de ánimo negativo o trastorno de dicho estado de ánimo, como la depresión o la ansiedad. Para entender ésta relación en primer lugar se debe entender la fisiología del estrés.

El estrés

INTRODUCCIÓN

El estrés es un estado de activación autónomo y neuroendocrino, sobretodo corticosuprarenal, de naturaleza displacentera que implica un fracaso adaptativo y una vivencia de indefensión e inhibición inmunológica y conductual. A lo largo de los años, se han obtenido una serie de conclusiones y teorías sobre el estrés. Tradicionalmente se ha manejado el término «estrés» de manera inadecuada. Según la persona que emplee dicho término puede significar sobresalto, malestar, tensión, ser malo, ser bueno… Se habla de «estrés» de manera trivial. Para quienes el estrés es previo a una enfermedad, suprimirlo sería lo mejor pero para otras personas, suprimirlo sería monótono y aburrido, ya que hay gente que son buscadores de estímulos, emociones y actividad. Otras personas opinan que el concepto de estrés es fisiológico. Estamos ante la existencia de un marco conceptual, metodológico y científico donde no hay un acuerdo real sobre lo que es el estrés. La investigación ha dado muchos datos contradictorios y socialmente el término ha sido un eufenismo (empleado de forma poco seria o adecuada). Por este motivo, se puede encontrar mucha bibliografía sobre el estrés, sobretodo en Internet. En humanos, aceptamos hipótesis, sobre los aspectos biológicos, sacadas de la experimentación con especies animales filogenéticamente muy cercanas a nosotros. (más…)

Psicología del Bienestar Social y la Salud: Conceptos básicos

En España tenemos un sistema Nacional de Salud que es prácticamente gratuito, los usuarios somos proclives a demandar más asistencia sanitaria y, como consecuencia de ello, a elevar nuestras expectativas de salud. La salud es un bien de consumo. La escasa cultura sanitaria está provocando una sobrecarga de los sistemas asistenciales, incrementada por el desconocimiento de los costes que provoca, a su vez, un aumento del gasto sanitario. Hay que dar sólo lo que realmente necesita una persona, hay que hacer una buena distribución y para ello es necesaria una buena educación sanitaria y para la salud. Por otra parte, el paro, el progresivo envejecimiento de la población y, en general, la situación socioeconómica del medio, condiciona bastante la demanda de servicios de salud gratuitos de los usuarios, los cuales, a veces, parecen más que “usuarios” (es decir “usadores”), “abusarios”, es decir “abusadores” de un sistema sanitario que no les cuesta nada, pero que ellos mismos pagan con sus impuestos y seguros. Sólo por estas razones ya parece que sería necesario incluir ciertos mecanismos reguladores tendentes a mejorar la coordinación entre los distintos Niveles Asistenciales (Primario, Especializada y Terciario) para intentar modificar, en lo posible, el uso algo abusivo que del sistema sanitario pueden estar haciendo un cierto número de usuarios, pero sólo para favorecer (maximizar) la asistencia a aquellos que sólo usan el sistema, es decir a aquellos que parecen necesitarlo más. (más…)

Ley de Ordenación de la Edificación (LOE)

Características de la Ley 38/1999 (LOE) 

Origen

Se sitúa en la Ley de Atribuciones profesionales de ingenieros técnicos y arquitectos técnicos de 1986. El legislador, al redactar la ley, fue consciente de que no se marcaban las diferencias. Existe una conflictividad entre ingenieros y arquitectos técnicos. En el propio texto de la ley se dice que al año siguiente se publicaría otra ley que marcase las atribuciones y que finalmente se publicó en 1999. Hasta ésta no existía ninguna norma con fuerza de ley que regulase las construcciones. 

Estructura

Es una ley de 20 capítulos. Algunos de ellos son:
  1. Capítulo 1: Disposiciones Generales.

  2. Capítulo 2: Exigencias técnicas y administrativas.
  3. Capítulo 3: Agentes de la Edificación.
  4. Capítulo 4: Responsabilidades y garantías.  (más…)

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